ARQUITECTURA INTERNACIONAL | LYON SAINT EXÚPERY | #178 SEP 2013
Lyon Saint Exúpery

La estación ferroviaria de la ciudad francesa fue ideada por el arquitecto, ingeniero y escultor
español Santiago Calatrava. El novedoso diseño expresa la metáfora de un pájaro enorme
que extiende hacia afuera sus alas, cubriendo o protegiendo a las vías del tren.

En 1989, el arquitecto, ingeniero y escultor español Santiago Calatrava -especializado en el diseño de grandes estructuras- ideó la obra de la estación ferroviaria de Lyon-Saint Exupéry con el objetivo de que, además de ser funcional para el tránsito cotidiano de pasajeros, se convirtiera en un edificio simbólico y atractivo que representara la puerta de entrada a la región, 24 kilómetros al norte de la ciudad francesa de Lyon.
Finalmente, la estación fue inaugurada el 3 de julio de 1994 tras la puesta en marcha de un tramo del recorrido de alta velocidad de 115 kilómetros que unía Montanay con Saint-Marcel-lès-Valence. El edificio está realizado principalmente en hormigón y acero y cuenta con seis vías. Las dos centrales se encuentran aisladas para permitir el paso de los trenes que no se detienen, a 300 kilómetros por hora. A cada lado se hallan dos plataformas de 500 metros de largo con dos vías cada una.
Sobre las dos vías centrales y por encima del nivel de las plataformas se encuentra el vestíbulo de la estación -de 300 metros de longitud- desde el cual se accede a ambas plataformas.
Además, la estación está conectada con el Aeropuerto Lyon-Saint Exupéry a través de un puente peatonal. El aeropuerto fue el primero en conectarse con una estación ferroviaria de alta velocidad. El novedoso diseño de Calatrava expresa la metáfora de un pájaro enorme que extiende hacia afuera sus alas, cubriendo o protegiendo a las vías del tren.
La estación está compuesta por un hall central -de forma triangular- donde se ubican todos los servicios del aeropuerto y estación del tren, parten de allí dos bóvedas de vidrio y acero a modo de alas que conectan con los andenes del tren. El hall tiene un largo de 120 metros, con un ancho de 100 y una altura máxima de 39. Mientras que la cubierta pesa unas 1300 toneladas.
El arquitecto estudió en su niñez en la Escuela de Bellas Artes de España, cursó la carrera de arquitectura en la Universidad Politécnica de Valencia y realizó un posgrado en urbanismo. Además estudió en Zúrich, Suiza, ingeniería civil en el Instituto Federal de Tecnología donde se graduó con un doctorado en Ciencias Técnicas con la tesis acerca de la plegabilidad de las estructuras.
Entre los proyectos diseñados por Calatrava se destacan el complejo arquitectónico, cultural y de entretenimiento conocido como “La Ciudad de las Artes y las Ciencias” de Valencia; el Auditorio de Tenerife “Adán Martín”, que -además de ser el edificio más moderno de Canarias y una atracción turística de la isla- fue seleccionado por el servicio postal de correos local para la emisión de seis sellos con las obras más emblemáticas de la arquitectura española por su singularidad; y el “Puente Atirantado” ubicado al noroeste de Jerusalén (Israel), donde marca la entrada a la ciudad.
La única obra de Calatrava construida en América Latina se encuentra en Buenos Aires. Se trata del emblemático Puente de la Mujer ubicado en el Dique 3 de Puerto Madero. La obra porteña -fabricada por la empresa Urssa en la ciudad de Vitoria, en el País Vasco- sintetiza la imagen de una pareja bailando tango, aunque su aspecto es muy similar al Puente Samuel Beckett en Dublín (Irlanda) y al Puente del Alamillo en Sevilla (España), ambos diseñados también por este arquitecto. ©




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