DIARIO DE VIAJE | CATARATAS DEL IGUAZÚ | #182 ENE 2014
Las maravillosas cataratas

Este destino turístico de la provincia de Misiones impacta por sus saltos de agua de hasta 70 metros de altura. Las cataratas, ubicadas dentro del Parque Nacional Iguazú, fueron elegidas en 2011 como una de las “Siete maravillas naturales del mundo”.

Las Cataratas del Iguazú son un destino obligado para todos aquellos amantes de los viajes y las escapadas. De hecho, en 2011 fueron elegidas –a través del voto de habitantes de todo el planeta- como una de las ‘Siete maravillas naturales del mundo’.
Las Cataratas están formadas por 260 saltos de agua de hasta 70 metros de altura, diseminados en forma de medialuna, y se localizan sobre el río Iguazú, en el límite entre la provincia de Misiones y el estado brasileño de Paraná. El lado argentino, donde se encuentran aproximadamente el 80 por ciento de los saltos, forma parte del Parque Nacional Iguazú, convertido en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El parque que contiene uno de los biomas más ricos del planeta ofrece al viajero una de las más maravillosas vivencias, donde intervienen todos los sentidos y emociones.
Las altas temperaturas y la humedad del ambiente convierten a la zona en un inmenso invernadero que reúne las condiciones para albergar a más de 400 especies de aves y casi dos mil especies vegetales, entre las que se encuentra una gran diversidad de orquídeas, helechos y el típico palo rosa; además de infinidad de insectos entre los que se destacan las enormes y coloridas mariposas.
Además, se encuentran varias especies en peligro de extinción, como el yaguareté, monos, yacarés, serpientes, tapires y los simpáticos coatíes que se acercan hasta los turistas en busca de alguna fruta.
Las cascadas pueden observarse recorriéndolas a pie, ya que hay circuitos de fácil acceso con pasarelas construidas con esa finalidad. Atravesando puentes, escalinatas y senderos colmados de vegetación, se disfrutan las magníficas vistas -desde abajo y arriba- para llegar al punto de máximo asombro: La Garganta del Diablo.
Allí hay un mirador, y aunque se retorna bastante mojado, vale la pena acercarse para poder percibir la magnificencia de las aguas al caer. Este precipicio de 80 metros de altura, que presenta uno de los saltos más espectaculares y la formación de los Arcos Iris, propone una escenografía sorprendente, a la que el viajero no pudo resistirse.

Un Parque, mucho por recorrer

El Parque Nacional Iguazú posee una gran infraestructura para garantizar la mayor satisfacción de los viajeros. Se destacan el Centro de Interpretación, el Tren Ecológico, los Circuitos Inferior y Superior, los paseos con luna llena y el turismo aventura.

Centro de Interpretación

El Centro de Interpretación lleva el nombre “Yvyrá Retá”, que en guaraní significa “El país de los árboles”. El sitio se encuentra a 50 metros del portal de acceso al Parque. El objetivo del centro es que los viajeros conozcan –en apenas 20 minutos- aspectos generales como clima y geología de la zona, recursos valiosos que son imperceptibles a simple vista como especies en peligro, problemas de conservación y la historia del lugar. Allí también se pueden apreciar instrumentos musicales, trampas y una canoa, elementos que fueron aportados por las comunidades guaraníes de la región.

Un tren ecológico atraviesa la selva

Para el desplazamiento de los turistas en el Área Cataratas del Parque Nacional, se diseñó y construyó el Tren Ecológico de la Selva que es impulsado a Gas Natural y se ha convertido en uno de los paseos más atractivos.
El sistema de transporte –que fue traído de Inglaterra- tiene en cuenta las características especiales del clima y la frondosa naturaleza que lo rodea. Es abierto para que el visitante tome contacto directo con el medio ambiente y viva la experiencia de un paseo en medio de la selva, percibiendo los aromas, las variaciones climáticas y los sonidos del monte.
En sus 14 kilómetros de recorrido, el tren ecológico cuenta con tres estaciones: Central, Cataratas y Garganta del Diablo.
En la estación Cataratas comienzan y confluyen los senderos que comunican a los Circuitos Inferior, Superior y el Sendero Verde. El sitio funciona como una suerte de centro de distribución con una plazoleta, un área de descanso, servicios de comidas rápidas y sanitarios.
La última estación coloca al viajero a metros de La Garganta del Diablo. Según el nivel de agua del río, se pueden admirar entre 160 y 260 saltos, que en términos medios serían unos 1500 metros cúbicos de agua por segundo. La violencia de la caída produce una niebla permanente, en la cual los rayos solares conforman múltiples arco iris de insuperable belleza.

Los senderos de las Cataratas

El Parque Nacional ofrece al viajero un surtido de opciones para recorrerlo. El Sendero Verde se postula como una ruta ecológica alternativa desde el pórtico de ingreso hasta la Estación Cataratas. El recorrido atraviesa un área de bañado y permite avistar aves, mariposas y otras especies en una caminata de 15 minutos con alta accesibilidad.
Desde la Estación Cataratas se accede a los Circuitos Inferior y Superior. El primero cuenta con pasarelas estratégicamente ubicadas desde las cuales se puede apreciar una infinidad de vistas de los saltos desde abajo. El recorrido a pie por este “encuentro íntimo con la naturaleza” ocupó al viajero durante una hora y cuarto.
En Circuito Superior, en tanto, ofrece hermosas vistas panorámicas de los saltos vistos desde arriba del río Iguazú. La recorrida completa ocupa a los viajantes durante aproximadamente media hora.

Más opciones para disfrutar

Para los visitantes más aventureros, el Parque Nacional ofrece una serie de recorridos especiales como un paseo por la Isla San Martín, un lugar único en el corazón de las Cataratas desde donde se accede a vistas espectaculares de los saltos San Martín y Escondido. El Parque también cuenta con un circuito de trekking por el Sendero Macuco, a través de siete kilómetros por la selva misionera hasta el salto Arrechea en contacto con la flora y la fauna de la zona; los imperdibles ‘Paseos de Luna Llena’; y los ‘Safaris por la Selva en Cataratas del Iguazú’ en camionetas 4x4.

Flora y fauna en el Parque Nacional

En sus casi 68 mil hectáreas, el Parque Nacional Iguazú conserva una muestra de la Selva Paranaense, también denominada Bosque Atlántico del Alto Paraná, que es la de mayor biodiversidad del país.
La exuberante selva del Parque Nacional creado en 1934 (y declarado como Patrimonio Natural del Mundo por la Unesco en 1984) abunda en lianas, epifitas y helechos. En distintos sitios presenta diferentes tipos de composiciones, con predominancia de determinadas especies, como el bosque de palmito y palo rosa, árbol gigante de la selva con cerca de 40 metros de altura, o el de laurel y guatambú.
Cada estrato de la selva ofrece diferentes opciones a la variadísima fauna que habita el parque. El viajero pudo avistar monos caí, coatíes, serelepes, tucanes, variedad de coloridos fruteros, ruidosas urracas y hasta algún margay, en lo alto de los árboles.
Además, en el suelo pudo descubrir agutíes, cuises, corzuelas, zorros de monte, lagarto overo y, por sus huellas, adivinar la presencia del yaguareté.
Por otra parte, es habitual observar en el agua la presencia de algún yacaré, el aninga o biguá cuello de víbora y tortugas de agua, junto a numerosos peces.
Desde el cielo, jotes y enjambres de vencejos de cascada (este último emblemático del área protegida) son infaltables actores de un concierto alado por demás llamativo. Solamente para el caso de las aves, se detectaron en el Parque Nacional 450 especies.

Cómo y cuándo ir

Se puede acceder al Parque Nacional por la Ruta 12 desde la ciudad de Posadas, tras empalmar con la Ruta 101. A sólo 18 kilómetros se encuentra la población de Puerto Iguazú, receptora de empresas de transporte y donde se halla una amplia oferta hotelera y gastronómica. El arribo también se puede hacer por vía aérea, mediante los vuelos que llegan al Aeropuerto de Puerto Iguazú, distante unos 7 kilómetros del Parque.
La zona presenta un clima subtropical húmedo sin estación seca; lo cual significa que los 1800 a 2000 milímetros anuales de lluvias se reparten regularmente durante todo el año. En tanto, las temperaturas medias oscilan entre 26 grados en verano y 15 en invierno, por lo cual las Cataratas pueden ser visitadas en cualquier momento del año.

La Triple Frontera

El viajero visitó el Hito de las Tres Fronteras, situado en el trifinio internacional entre Argentina, Brasil y Paraguay. Se trata de un lugar turístico con un parque donde hay un monumento con los escudos y banderas de los tres países.
Allí, las fronteras siguen el curso de los ríos Iguazú y Paraná. El puente Tancredo Neves cruza el río Iguazú y conecta las ciudades de Puerto Iguazú (Argentina) y Foz do Iguaçu (Brasil). En tanto que, sobre el río Paraná, el Puente de la Amistad une la localidad brasileña con Ciudad del Este (Paraguay).
Desde el parque temático Hito de las Tres Fronteras se pueden observar tres obeliscos –uno por país- identificados con los colores de su bandera nacional correspondiente. ©





TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro

UN OASIS PARA LOS PICAFLORES

A escasos kilómetros de las Cataratas, en la ciudad de Puerto Iguazú, se encuentra el imponente ‘Jardín de los Picaflores’. Se trata de un espacio verde cuidado por una ama de casa que hace más de 30 años se dedica a conservar el lugar donde se congregan constantemente decenas de picaflores. Cuenta con bebederos y plantas con flores dulces. Está ubicado en Fray Luis Beltran 150 y la entrada tiene un costo de 30 pesos. 
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