POSTALES |COMPLEJO ALFREDO LALOR| #187 JUN 2014

Hogar de Campeones.

A principios del siglo XX "El Castillo" perteneció a la familia Pando Carabassa,
cuyos descendientes fundaron el primer club de polo de la zona. Durante la presidencia
de Alfredo Lalor fue comprado por la AAP. Hoy el predio cuenta con nueve canchas y
es la sede de los torneos más importantes del país.

Pilar es conocida como la Capital Nacional del Polo. Allí, en Las Truchas y Freixas, se encuentra el Complejo Alfredo Lalor –actual sede de la Asociación Argentina de Polo (AAP). Dentro del predio de 66 hectáreas, rodeado por un inmenso prado y una añosa arboleda de cipreses, cedros, pinos, eucaliptus, tipas y robles, aguarda el Castillo Pando Carabassa.

FAMILIA PANDO CARABASSA

La historia comienza a fines del siglo XIX, cuando el país se perfilaba como el granero del mundo y la arquitectura argentina era un fiel reflejo de una sociedad que imitaba a Europa.  En la Argentina de aquella época, Don José de Carabassa y su mujer, Doña Felisa Ocampo de Carabassa se casaron y tuvieron varios hijos.
A principios del siglo XX mandaron a construir "El Chalet" -hoy llamado "El Castillo"- para que la menor de sus descendientes, Adela Carabassa, viviera allí junto a su esposo, Miguel Pando, una vez casados. El lugar era una estancia de 1820 llamada "El Recreo", que en su momento llegó a abarcar 4 mil hectáreas y lindaba con el Río Luján.
Construido con materiales importados de Alemania, "El Chalet" posee techos de chapa que simulan ser pizarra y una torre en ochava con veleta. En ese castillo señorial, de líneas eclécticas y reminiscencias victorianas, la familia Pando Carabassa constituyó su hogar.
Entre 1905 y 1915 nacieron los seis hijos del matrimonio. Una década después, en 1925, los hijos mayores de la familia, Miguel y José Pando, formaron el primer club de polo de la zona, Amaberá - que significa "rayo" en Guaraní-, convirtiéndose en precursores de este deporte. Tres años después, en 1928, disputaron su primer partido.

AAPOLO

El polo llegó a la Argentina de la mano de algunos ingleses radicados en nuestro país. Según cuenta la historia, el primer partido de Polo que se jugó en la Argentina se realizó el 30 de agosto de 1875 en la estancia Negrete, propiedad de David Shennan, en la provincia de Buenos Aires. Ese día se enfrentaron los equipos de Ciudad y Campo.
La AAP nació el 14 de septiembre de 1922, tras la fusión entre la Federación Nacional de Polo (fundada en 1921) y River Plate Polo Association (fundada en 1892). La Asociación nació el mismo día que se realizó la apertura del Campeonato Argentino Abierto de ese año en el Hurlingham Club -entidad que fue sede de la asamblea constitutiva.
La entidad tiene por objetivo: "fomentar el juego del polo en la República Argentina, manteniendo el verdadero espíritu del juego, según las antiguas y honorosas tradiciones"; "organizar, patrocinar y dirigir todos los torneos de polo que se realicen en el país, ya sean ellos internacionales o interprovinciales, y los interclubes cuando le fuera solicitado"; y "llevar el Registro Nacional de Hándicaps individual de todos los jugadores inscriptos", entre otros fines.

UN "CRACK" EN TODOS LOS SENTIDOS

Alfredo "Alfie" Lalor fue uno los más queridos integrantes de las grandes familias del polo y el turf. Nacido el 11 de junio de 1911, supo ocupar un lugar destacado en cada etapa de las distintas actividades en las que intervino. Desde la práctica o como dirigente fue un "crack" de los deportes ecuestres.
Su comienzo como jugador fue en el equipo La Alicia, el cual integró junto con sus hermanos Enrique, Luis, Ernesto, Alejandro y Ricardo. Formó parte del primer seleccionado nacional de polo que hizo una gira por Sudáfrica, en 1951, y representó a nuestro país en competencias en Francia, Chile y Brasil. Además, con su equipo ganó las copas Jockey Club, Anchorena, Mitre, Provincia de Buenos Aires y Estímulo, entre otras.
Entre 1969 y 1972 fue presidente de la AAP y durante sus mandatos llevó a cabo la visionaria compra del Ex Castillo Pando Carabassa, propiedad que en pocos años pasó a constituirse en el mayor patrimonio de la entidad.
Tanto la compra del predio (1969), como las modificaciones y refacciones, se llevaron a cabo con fondos de la Asociación y se complementaron con un préstamo concedido por el Instituto de la Actividad Hípica, pero como decía Lalor: "...lo que se llamó la aventura de Pilar, la iniciamos con fondos de la AAP, provenientes con parte de lo recaudado por la organización de la sexta versión de la Copa de las Américas".
La adquisición de la propiedad ayudó a la difusión del juego en todo el país y benefició a los vecinos del lugar, gracias al vertiginoso desarrollo de nuevos clubes, escuelas y canchas de polo que generó.
En el Jockey Club de Buenos Aires, Lalor ocupó varios cargos, entre ellos el de titular de la Comisión de Carreras, hasta que en 1990 se convirtió en presidente, tras  la muerte de Vásquez Mansilla. Su labor fue tan exitosa que le permitió continuar en el cargo tras cinco reelecciones.
Al ser uno de máximos referentes del polo del continente, no extrañó que alcanzara la presidencia de la Organización Sudamericana de Fomento Equino y de la Asociación Latinoamericana de Jockey Clubs, cargos en los que estuvo hasta último minuto, a pesar de su enfermedad. Lalor falleció en 25 de enero de 2003.

COMPLEJO POLISTA

En la actualidad, el Ex Castillo Pando Carabassa funciona como Club House de la sede de la AAP de Pilar. El complejo y sus nueve canchas –antes siete- resultan cada día más útiles, tanto para prácticas oficiales de conjuntos de muy alto nivel, como para las definiciones de los torneos más tradicionales.
Los visitantes son recibidos por la escultura de hierro "Gol de Oro" de Pablo Deplá. La obra, que antes se encontraba en el Hipódromo de Palermo, muestra a un polista montado sobre su caballo mientras golpea la bocha. Detrás, un Rólex marca el ritmo del tiempo.
En la planta baja, el House cuenta con una recepción donde se exponen las placas con los nombres de los ganadores de la Copa Provincia de Buenos Aires (de 1937 a 2010) y el Campeonato Nacional Intercircuitos con Hándicap Copa República Argentina (de 1929 a 2011); un espacio gastronómico desde el cual se pueden apreciar las chanchas y del vasto jardín; y una escalera que conduce al primer piso. Allí, una única sala -cuyos mobiliarios consisten en un cuadro colgado sobre un sillón de tres cuerpos y una estuatilla que reposa encima de una chimenea de antaño- conecta el resto de las habitaciones, los vestuarios entre ellas.
A través de una de las tantas puertas de la primera planta se accede al ático, un espacio amplio y desocupado, que ofrece una visión única y permite contemplar la magnitud y el esplendor del lugar, donde sólo se escucha la naturaleza, los cascos de los caballos que golpean contra el suelo y el ruido del taco que le pega a la bocha.©

TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro

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