POSTALES | CASA DE GOBIERNO DE BUENOS AIRES | #184 MAR 2014

La casa de los gobernadores

La Casa de Gobierno bonaerense ocupa una superficie de 14.400 metros cuadrados y fue construida sobre un cementerio aborigen. Su edificación comenzó en 1883 y el edificio presenta un estilo renacentista flamenco. Los habitantes de la ciudad de las diagonales sostienen que la residencia oculta una “maldición” que impide a los gobernadores acceder, posteriormente, al sillón presidencial.

La ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, fue fundada el 19 de noviembre de 1882 por el entonces gobernador, Dardo Rocha. Días después, el 27 de ese mes, se  colocó la Piedra Fundamental de la que sería la Casa de Gobierno de la Provincia, pero su construcción comenzó al año siguiente, bajo las órdenes del arquitecto belga Jules Dormal, y concluyó en 1892. Se trata del primero de una serie de veinte edificios públicos, que forman parte del eje fundacional de la ciudad de las diagonales. La dirección de la obra estuvo a cargo, en primer término, del maestro mayor de obras José Porret y, luego, del contratista Santiago Bartelli.

Cementerio aborigen

Cinco meses después de que se iniciara la construcción, la obra debió detenerse. Mientras se excavaban las bases del edificio -delimitado por las calles 51, 53, 5 y 6-, los trabajadores encontraron restos de aborígenes querandíes (pueblo originario de la tierra bonaerense) sepultados en el lugar. Según expuso Gualberto Reynal en su libro “La historia oculta de la ciudad de La Plata” (1993), los cuerpos fueron analizados por el coleccionista y fundador del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, Francisco Moreno.
Como consecuencia de ello, en la fachada de la Casa de Gobierno, frente a la Plaza San Martín, sobre el dintel de una puerta, hay una pequeña escultura con cabezas de indígenas.
Asimismo, la organización indígena Hijos del Cóndor y la Academia Mayor de Lengua Quechua de La Plata dan crédito al relato, ya que todos los años organizan una ceremonia en el patio del edificio. “Saludamos a los espíritus de la naturaleza y a los espíritus de los aborígenes querandíes que vivían aquí, les rendimos nuestro respeto”, aseguró el profesor de quechua Mario Aucca Rayme.

Estilo renacentista

El arquitecto Dormal eligió darle al proyecto un estilo renacentista flamenco con ornamentación exterior de ladrillo a la vista combinada con símil piedra. La Casa de Gobierno, que ocupa una superficie de 14.400 metros cuadrados cuenta con dos plantas, mansarda y techos de pizarra.
En el eje de la fachada se halla la portada monumental de triple arco romano, sobre la que se levanta un pórtico de cuatro pares de columnas que encuadran el balcón cubierto. Los ángulos de las esquinas son realzados con torreones y cúpulas.
La distribución interna del edificio es simétrica y está planteada en dos alas que rodean sendos patios interiores (el “Patio de los Intendentes”, conocido por todos como el “Patio de las Palmeras”, se destaca por los ejemplares de arecaceae que le otorgan su apodo), donde se distribuyen las oficinas y despachos de la Gobernación y del Ministerio de Gobierno.
Por detrás de la portada se encuentra el hall principal con escalera “imperial” y, en la planta alta, el salón de actos (Salón Dorado). Las columnas del hall, así como los peldaños y accesorios de la escalera, son de dolomita de las Sierras Bayas de Olavarría, provincia de Buenos Aires.
En el primer descanso de la escalinata se alzan dos reproducciones francesas de la estatua de la Libertad (“La Libertad iluminando al mundo” del escultor Frédéric Auguste Bartholdi), construidas por la empresa de fundición Avorion, en cobre y cinc. Detrás, un poco más elevado, se encuentra el grupo alegórico “Pro Patria”, que representa el afianzamiento de las instituciones y la protección de los valores tradicionales. La figura central es la Patria, que porta una espada en actitud de defensa y protección, mientras vela por las otras tres figuras: el hombre, que descansa con su espada en el suelo y representa el reposo de los ejércitos luego de alcanzar la victoria; la mujer, que sostiene las fasces del lictor y simboliza la unidad y la autoridad, y el niño, que alza una hoja de palma y representa la esperanza en el porvenir. El secreto de esta pintura es su técnica, el “trampantojo”, que intenta engañar a la vista,  jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. Los trampantojos suelen ser pinturas murales de acentuado realismo diseñadas con una perspectiva tal que, contempladas desde un determinado punto de vista, hacen creer al espectador que el fondo se proyecta más allá del muro o que las figuras sobresalen de él.
A su alrededor, las guardas florales representan la abundancia, los leones al poder y las antorchas simbolizan la luz y el conocimiento que guían las acciones del Gobierno. En el cielorraso de la escalinata, el sol representa el nacimiento de la nueva  provincia.

Salones

La Casa de Gobierno cuenta con tres salones: Salón Rojo, Salón Dorado y Salón de los Acuerdos.
El primero, con características del clasicismo, era el despacho original del Gobernador, pero en la actualidad se utiliza como sala de espera para las audiencias. En su interior se destacan la boiserie (detalles en madera) de origen francés y un hogar de mármol de Carrara y mármol negro veteado de origen africano, sobre el cual se encuentran dos ánforas de mármol de ónix y el reloj del ex gobernador Dardo Rocha, que aún funciona. Las pinturas que adornan sus muros, pertenecen al Museo de Bellas Artes de la Provincia.
El segundo, pintado y ornamentado por Augusto Ballerini y un grupo de artesanos en 1890, se ideó para los actos, debido a sus dimensiones (11 x 22 metros). Su diseño remite al neorenacimiento flamenco. El piso es de roble de Eslovenia, mientras que la boiserie y las arañas de bronce (36 luces y 250 kilogramos cada una) fueron importadas de Francia. En los laterales y extremos del techo se observan figuras alegóricas que portan la balanza de la Justicia, la rueda de la industria, el libro de la educación y otros elementos. Más abajo, los retratos de catorce próceres, destacándose en la cabecera José de San Martín, Manuel Belgrano y hacia los laterales Domingo Faustino Sarmiento, son fieles testigos y custodios de la labor gubernamental. La escena central del cielorraso (4 por 12 metros) representa la consolidación del Estado provincial y la creación de su nueva capital. En el centro, la nación argentina saluda a la provincia de Buenos Aires (izquierda) y a su nueva capital (derecha), cada una con su escudo. Los ángeles portan una cinta con la fecha de la sanción de la norma que creó la Capital Provincial y la del día de su fundación, en números romanos. 
El tercer salón se construyó en 1969. Posee aislación acústica y equipamiento multimedia, y se utiliza para reuniones de Gabinete. De líneas modernas, se comunica con el despacho del Gobernador. Ambos se encuentran cerrados al público.
Incendio

El 13 de septiembre de 1974 el edificio sufrió un importante incendio en el nivel de la mansarda, que consumió rápidamente pisos y techos de madera. Sin embargo, pudo ser sofocado sin lamentar víctimas. Se destruyeron la cúpula  central y lateral derecha, y las imágenes que ornamentaban el Salón Dorado se dañaron. Cuatro años más tarde, en 1978, las pinturas fueron restauradas.

Residencia del gobernador

En la misma manzana, pero con fachada hacia la calle 5, se encuentra la Residencia del Gobernador. La vivienda se construyó en el antiguo estacionamiento de la Casa de Gobierno. Las obras comenzaron en 1906 y finalizaron en 1911. Su primer ocupante fue José Arias (1912).
Originalmente el estilo era también neorrenacentista flamenco, pero en 1938, durante el Gobierno de Manuel Fresco, se le encargó al arquitecto Alejandro Bustillo una remodelación total que dio a la Residencia la expresión clásica francesa que hoy conserva.
La Residencia consta de plata baja y dos pisos, y ocupa 11.185 metros cuadrados. El amplio hall central, donde se encuentra la escalera principal que da acceso al primer piso, vincula por medio de un corredor los dos salones principales, Salón Francés y Sala de la Música, que a su vez están flanqueados por sendos jardines.
En la actualidad, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, no vive en el edificio. Sin embargo, METRO pudo acceder al Salón Francés. Allí funciona el comedor con una mesa para 40 personas. También posee un hogar de mármol de carrara y un dresuar de mármol estilo Luis XV. ©




TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro


LA MALDICIÓN DE LOS GOBERNADORES

Todo edificio antiguo tiene sus espíritus y leyendas. Es casi un “deber ser” para las construcciones de antaño  y la Casa de Gobierno bonaerense no es la excepción. Durante la fiesta de fundación de la ciudad hubo varios inconvenientes y los pobladores que habían asistido también tuvieron problemas a la hora de emprender el regreso. Es allí donde surge, quizás, la más famosa leyenda urbana de La Plata. Los pobladores (varios de los cuales -se dice- eran “enviados” del Presidente Julio A. Roca) decidieron vengarse de Dardo Rocha por lo que habían tenido que sufrir ese día y fueron a buscar a una bruja a Tolosa. Junto a ella, se dirigieron hasta la piedra fundacional que se había colocado en Plaza Moreno. Una vez allí abrieron la caja de plomo que estaba dentro y profanaron la urna de cristal que contenía monedas y medallas de oro y plata, botellas de vino y champagne, un escrito de Rocha y una copia del plano de la ciudad, entre otros objetos de valor.  Saqueada la piedra fundacional, comenzó el ritual. La bruja giró en sentido antihorario alrededor de la piedra para lograr que la ciudad no se desarrollara a la velocidad de otras urbes. Luego recitó un conjuro que sería conocido como “la maldición de los gobernadores”, con el cual Roca “se aseguraba” que Rocha nunca llegara a la Presidencia de la Nación, así como tampoco ningún gobernador bonaerense que se lo propusiera. ¿Mentira, verdad o delirio? Quién sabe. Lo cierto es que hasta ahora ninguno de los gobernadores que se presentaron a elecciones nacionales pudo ocupar el Sillón de Rivadavia.
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