ARQ INTERNACIONAL | SALVADOR DALÍ MUSEUM | #184 MAR 2014
Museo Dalí

El nuevo edificio que alberga las obras Salvador Dalí destila “surrealismo puro”
por donde se lo mire. Con seis mil metros cuadrados y más de 2 mil piezas auténticas,
es el museo más importante dedicado al artista fuera de España.

La estructura es seductora a la vista. La sinuosidad y la irregularidad del vidrio le impiden al visitante apartar la vista, mientras lo invitan a sumergirse en el mundo de las artes. El nuevo “Museo Salvador Dalí” lleva impregnada la esencia del surrealismo. El edificio, ubicado en la ciudad de San Petersburgo, Florida, fue diseñado por la firma arquitectónica HOK.
El museo original abrió sus puertas en 1982, pero la construcción no reunía las condiciones adecuadas para exhibir obras artísticas. Debieron transcurrir 14 años, desde que se decidió reemplazar el primer museo, hasta la inauguración del nuevo edificio, el cual costó 36 millones de dólares. El presupuesto para la obra fue recaudado a base de donaciones.
Sus muros de hormigón fueron hechos para soportar los violentos vientos huracanados típicos de esa zona de Estados Unidos. Con paredes de más de 18 pulgadas de grosor de puro concreto, el nuevo museo es mucho más seguro que el primero.
El responsable de la colección artística, William Jeffet, señaló que “el edificio está hecho para aguantar los huracanes más intensos y preservar las obras de las inclemencias del océano”.
Las líneas rígidas del edificio se ven abruptamente interrumpidas por las orgánicas e irregulares formas de vidrio que rodean y perforan la caja de hormigón. La estructura vidriosa se sostiene a través de triangulaciones de acero, las cuales tienen un significado especial, asociado a la admiración que Dalí tenía por el arquitecto e inventor de la llamada cúpula geodésica, Buckminster Fuller.
El fuerte contraste de materiales y formas refleja tanto el mundo de lo racional y como el surreal, en alusión a la obras de Dalí. En el interior del edificio, la escalera en forma de espiral abre la imaginación del espectador. Esta estructura representa la fascinación de Dalí con el ADN y la sucesión de Fibonacci (comienza con los números 0 y 1, y, a partir de estos, cada término es la suma de los dos anteriores).
“El Museo Dalí no sólo es una pieza de ingeniería, sino también un jardín donde crecerán y serán examinadas nuevas ideas artísticas”, aseguró el director de la institución, Efe Hank Hine.
Se estima que el lugar recibe más de doscientos mil visitantes al año y que abarca la colección más grande del artista fuera de España.
La belleza arquitectónica se complementa con la magnificencia de las obras de Dalí. Las obras exhibidas, tanto en el edificio moderno como en el original, forman parte de la extensa colección privada de amigos íntimos del artista: los filántropos Reynolds y Eleanor Morses, de Ohio, quienes, al mudarse a San Petersburgo, decidieron que ese era el mejor lugar para mostrar la obra del artista español.
Entre los símbolos dalinianos destacan los bancos decorados con los típicos relojes blandos, tan característicos del artista, que se encuentran en el jardín del predio. Cada pieza suma y complementa el todo que integra la atracción surrealista.
El museo, con una extensión de más de seis mil metros cuadrados, se inauguró el 11 de enero de 2011 (11-1-11) a las 11 horas y 11 minutos. La fecha se escogió para simbolizar el enigma de la creatividad de Dalí. ©



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