DIARIO DE VIAJERO| MEXICO | #190 SEP 2014
Mundo Maya

El viajero llega hasta la Península de Yucatán, México, para descubrir los secretos del Imperio Maya. Allí recorre las ruinas de Tulum, visita la ciudad prehispánica de Chichén Itzá
y se zambulle en las misteriosas aguas del Caribe.

Según la leyenda, los mexicas -tradicionalmente llamados aztecas- partieron de Aztlán a buscar la tierra prometida, ya que su Dios Supremo, Huitzilopochtli, se había presentado ante el sumo sacerdote, Tenoch, para decirle que debían dirigirse al sur y fundar una gran ciudad. Para que supieran que habían hallado el lugar, les enviaría una señal: Un águila sobre un nopal devorando una serpiente.
Paso a paso, los aztecas avanzaron hasta llegar a lo que hoy conocemos como el Valle de México. En un pequeño peñón, ubicado en medio del gran lago, divisaron la señal de Huitzilopochtli: un águila devorando una serpiente sobre un nopal. Allí erigieron su imperio y levantaron la ciudad de Tenochtitlán -en honor del profeta que recibió la señal divina- sobre las aguas del gran lago.
La leyenda se transmitió de boca en boca para eludir los trucos del olvido y finalmente se convirtió en uno de los mayores símbolos de la República de México.

EN EL CORAZÓN DEL CARIBE

Luego de aterrizar en la ciudad de México, Distrito Federal, el viajero decide postergar la cultura azteca para otra oportunidad y se dirige al sur, hacia la Península de Yucatán.
Bañada por las aguas del Mar Caribe, la Riviera Maya es una de las zonas turísticas más importantes de México. Se extiende desde el pueblo de pescadores de Puerto Morales hasta la reserva de Sian Ka'an para combinar ruinas antiguas, aguas cristalinas y lujosos resorts en una postal excepcional.

TRAS LA MURALLA

El viajero dedica un día entero a recorrer las ruinas arqueológicas de Tulum, que en maya significa "muralla". De cara al manto de aguas azul turquesa, los restos de la antigua ciudad se alzan sobre un acantilado. Tulum guarda distintos edificios públicos, cívicos y religiosos entre sus muros.
Con el sol sobre su cabeza, el viajero transita a través de los senderos que lo aproximan a las construcciones para luego alejarlo. Lo seducen la cultura y el intelecto que se esconden detrás de esos bloques de piedra maciza esculpida. Lo sorprende la perfección de los cálculos y se cuestiona cómo pudo sucumbir un Imperio tan avanzado.
Al caer la noche, las antorchas se encienden para iluminar el camino de los espíritus mayas. Durante las dos horas siguientes, un grupo de personas caracterizadas como aborígenes representa y explica la historia del Imperio.

FUENTE DE VIDA

Al día siguiente el viajero se dirige a la ciudad prehispánica de Chichén Itzá, ubicada al norte de la Península de Yucatán. A sólo 3 kilómetros de la zona arqueológica, el Cenote  IkKil lo invita a detenerse para tomar contacto con la naturaleza en una experiencia de pura adrenalina. La palabra "cenote" proviene del maya y significa "caverna con agua". Estas fosas cristalinas, conectadas entre sí a través de una red de ríos subterráneos, son prácticamente exclusivas de la Península de Yucatán.
Ese círculo casi perfecto que mira a los cielos lo hace sentir pequeño y tomar consciencia de la inmensidad del entorno que lo rodea. El viajero asciende por una escalera en forma de caracol y se ubica en una de las plataformas. Toma impulso, avanza, salta y se deja caer a esa "fuente de vida" que los mayas consideraban una entrada hacia el otro mundo y centro de comunión con los dioses.

CHICHÉN ITZÁ:
BOCA DEL POZO DE LOS BRUJOS DEL AGUA

El resto del día el viajero recorre la ciudad prehispánica de Chichén Itzá, que recibe más de un millón de turistas por año. Durante el periodo Clásico e inicios del Postclásico, la metrópoli fue la capital más sobresaliente del Imperio Maya.
Chichén Itzá, que en maya significa "Boca del pozo de los brujos del agua", fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988. En la actualidad es un centro sagrado para los mayas, Patrimonio Cultural de México y una fuente invaluable de datos para el conocimiento del pasado prehispánico.
El momento crucial de la visita se produce cuando el viajero se enfrenta con el edificio más prominente de Chichén Itzá: la Pirámide de Kukulcán, que se convirtió en un emblema de la cultura maya en todo el mundo. El Templo de Kukulcán refuerza la teoría sobre los profundos conocimientos matemáticos, geométricos y astronómicos de los mayas.

LAS MISTERIOSAS AGUAS DEL CARIBE

Playa del Carmen es uno de los destinos de buceo más importantes del mundo, dada su exuberante vida marina y las deslumbrantes cavernas. Allí el viajero se embarca en un ferri rumbo a Isla Mujeres, donde lo espera el submarino Atlantis para sumergirse durante 40 minutos en las aguas del Mar Caribe.
Luego de la travesía se despide de México y la Riviera Maya, hasta el próximo encuentro. ©



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