PERSONAJES | SERGIO LAPEGUE | #197 ABR 2015
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Es periodista, conductor radial y televisivo. Desde 2005, está al frente de los noticieros "TN Central" y "TN de Noche". En esta oportunidad, Sergio Lapegüe repasa los inicios de su carrera, explica cómo surgió el éxito del "Prende y apaga" y asegura que el afecto de su familia es "lo más importante" que tiene en la vida.

A la señal de la productora, Sergio Lapegüe se calza los auriculares, la luz de aire se enciende y la magia se hace presente en el estudio de "Atardecer de un día agitado", programa que se emite de lunes a viernes de 17 a 20 por el aire de La 100. Sus palabras se dirigen al micrófono con la calidez y la complicidad de quien le habla a un amigo.
Durante el corte, Sergio se reúne en el bar de la radio con el equipo de Metro. Llega con el termo bajo el brazo y un mate en la mano, que inmediatamente convida. Su simpatía y buen humor se apoderan de la escena y el aire se llena de carcajadas con cada una de sus anécdotas.

-¿Cuáles fueron tus primeros pasos en el periodismo?
-Arranqué el 14 de septiembre 1987 con 21 años. Debuté teniendo un programa propio en Radio América, junto con Gerardo Giannoni, que se emitía una vez por semana. Compramos el espacio con unos amigos de Banfield pero, obviamente, era muy difícil vivir de eso. Empecé de abajo. Fui asistente de Bernardo  Neustadt, productor periodístico de los programas radiales "Despertando con Bernardo Neustadt" y "Tiempo nuevo", y trabajé un tiempo con Daniel Hadad en radio, como productor ejecutivo de su programa. Después, me llamó María Laura Santillán, que en ese momento era locutora de Daniel (Hadad), para trabajar con ella y Nicolás Repetto en el programa Fax en Canal 13.

-¿Fue tu primera experiencia en televisión?
-Sí. Yo siempre quise entrar a trabajar a Canal 13. Había hecho varios intentos pero no había podido y María Laura (Santillán) lo sabía. Empecé siendo productor ejecutivo de la parte periodística del programa Fax. Como yo era medio divertido, siempre estaba jodiendo, cantaba y hacía chistes, Nico (Repetto) me dio la oportunidad de hacer algunos informes periodísticos de humor. Después entré en Telenoche, como productor de Santo Biasatti en los móviles. El destino me llevó a que él tuviera su propio noticiero y yo fuera su movilero. En ese momento, mi productor era Gonzalo Asís, que ahora es periodista y yo lo presento en los noticieros.

-Es una cadena…
-Sí, es una larga carrera en el mismo lugar y se va creciendo de a poco. El 1 de marzo pasado cumplí diez años como conductor. Yo empecé a los 40 años a conducir, porque fui quince años movilero. No es fácil crecer. Yo tenía ganas de ser conductor a los 23 años pero no estaba preparado, aunque pensaba que sí. Al ir construyendo un camino muy de a poco, uno va fortaleciendo los cimientos de una casa muy grande. El hecho de hacer móviles todos los días, en los que cubríamos cinco o seis notas diarias, me preparó para poder estar ahora sentado como conductor y manejar cualquier situación conflictiva grave de último momento en el aire.

-En este momento estás al frente de "TN Central", "TN Noche" y "Atardecer de un día agitado" en La 100. ¿Cómo equilibrás los tiempos entre el trabajo y la familia?
-Estoy muy complicado pero, de alguna manera, estoy acostumbrado, porque siempre hice muchas cosas al mismo tiempo. Es un equilibrio delicado, porque a mi me gusta mucho mi trabajo, disfruto de lo que hago, así como me gusta mucho estar con mi familia. Pero sé que para estar tranquilo en mi casa, y económicamente bien tengo que trabajar mucho. Por eso tarto de generarle calidad a mi familia, en lugar de tiempo. El afecto para mi es lo más importante. No me importa que mis pibes sean unos genios ni que sean exitosos, me importa que sean buena gente. Esa es mi enseñanza. Si te va bien, fenómeno. Si te va mal, no me importa, porque sos buena gente. Ese es el mensaje que quiero dejarle a ellos.

-En 2013 hicieron teatro todos juntos. ¿Cómo se te ocurrió incursionar en la actuación?
-¡Una locura que hice! Yo no tengo tiempo pero, en las vacaciones, un productor me dijo: "¿Por qué no hacés teatro? ¡Es facilísimo!". Andábamos con una casa rodante de un lado al otro, compartíamos ensayos y estábamos juntos. ¡Era buenísimo! Yo no soy actor pero contaba mi vida, que para mí es muy fácil. Mi hija, Micaela, actuaba de productora jefa mía; mi hijo, Elvis, me hacía de apuntador tras bambalina; y mi mujer me ayudaba con los cambios de vestuario.

-¿Qué te dejó esa experiencia?
-Yo siempre busco al que está del otro lado, por eso se me ocurrió el "Prende y apaga", porque quería saber si había alguien del otro lado de la pantalla. En el teatro la respuesta era inmediata. Si hacía un chiste y la gente no se reía, me imaginaba que en la televisión tampoco se reía. Era como estar en la televisión pero con la gente en el estudio. ¡Era buenísimo! Y se me ocurrió hacer el "Prende y a paga" en un teatro de Salta. ¡Explotó! Había 1500 personas adentro y mil afuera, que no habían podido entrar. Lo hice una sola vez para divertirme y porque me pareció que la gente quería participar.

-¿Cuándo notaste que la gente empezó a reconocerte?
-Siendo movilero la gente me reconocía pero me hablaba sobre las coberturas. Cuando arranqué a conducir y a descontracturar las noticias, empecé diciendo: "Si te quedás conmigo hasta la una, sos mi amigo". La frase no fue idea mía, sino de mi hija, que entonces tenía 11 años. Cuando Micaela se enteró que iba a conducir de 23 a 01 se empezó a reir y me dijo que sólo un amigo me podía llegar a ver en ese horario. Entonces, empecé a decir: "Si te quedás conmigo hasta la una, sos mi amigo". En el canal llamó la atención. Lo volví a meter y al otro día la gente en la calle me empezó a decir: "Soy tu amigo". Me empezaron a mandar mails, así que los imprimí todos y se los di a mi jefe. Era algo que a nadie le pasaba. El único conductor que había hecho una relación con la gente en ese momento era yo, que estaba en un horario muy raro. A partir de ahí comencé a tener una relación muy afectiva con el público. Ellos me mandaban mails y yo me quedaba una hora después del programa para contestarlos todos.

-¿Cómo surgió la idea del "Prende y apaga"?
-Un día mi director me dijo: "Lape, hoy no nos va a ver nadie", porque estaba Marcelo Tinelli con el baile del caño en "Bailando por un sueño". Entonces, yo quise comprobarme a mí mismo que alguien me veía, porque los tenía en los mails, que en un momento llegaron a ser más de 5 mil. Estando en vivo, pedí que me pusieran un blues y que me mostraran la camarita que teníamos en Núñez. Con esa imagen en pantalla dije: "Me imagino que esta camarita está arriba de la cancha de River. Intuyo, esa debe ser la Avenida del Libertador. La verdad que hoy me siento muy solo. Seguramente estarás viendo a Marcelo. ¿Qué vas a estar viéndome a mí? Es obvio, yo también, si pudiera, lo estaría viendo a él. Pero, quién te dice, a lo mejor estas ahí. Y si vos pensas que este es tu edifico y este es tu departamento, dame una señal, salí al balcón, saludame, saca una bandera, prendé la luz". Y a los diez segundos se prendió la luz.

-¿Cuál fue tu reacción en ese momento?
-¡No lo podía creer! Estando al aire dije: "Seguramente fue sin querer. Probablemente fue al baño y ahora, cuando salga, la apaga". La luz se apagó pero yo sabía, porque lo había visto, que era la luz de un balcón. Entonces dije: "Si me estás escuhcando capo, prendé y a apagá". Y prendía y apagaba. Al otro día eran cinco personas en ese edificio. Empecé a hacerlos partícipes, ellos mismos pedían la nota. Se fue agrandando cada vez más. En cada lugar, la gente quería participar y no le importaba pasar papelones o hacer el ridículo. Eso era lo que yo quería destacar, que se animaran a hacer lo que tuvieran ganas para que después no se arrepintiesen de no haberlo hecho.

-Además de tu labor como conductor, también escribiste un libro. ¿Cómo surgió la idea de "Prende el optimismo"?
-La verdad, no es una cosa que se me ocurrió a mí, sino una propuesta de Editorial Planeta. Me dijeron que escribiera sobre lo que tuviese ganas y aproveché para abrir varias ventanas. "Prende el optimismo" es lo que hago en la radio, lo que trato de generar en la gente. En el libro hablo de la perseverancia y de la actitud. En la vida hay que ser proactivo, uno tiene que tratar de pelear cada momento negativo o malo que tenga, porque vamos a tener piedras en el camino y ante ellas tenemos dos alternativas: nos quedamos inmóviles o las superamos.

-¿Qué proyectos tenés para este 2015?
-Sigo conduciendo "TN Central" y "TN de Noche". También estoy en La 100, donde por cuarto año consecutivo somos los más escuchados en la Argentina de 17 a 20. Además, estoy con un nuevo proyecto, un programa, en principio, dedicado a los estudiantes de periodismo. El "Prende y apaga" ya no sale más, se acabó.

-Marcó un antes y un después en tu carrera.
-Sin duda que sí. Fue un programa muy federal, cuando nadie le daba importancia a la gente que vive en el interior del país. La gente nos amaba, pero aca no se daban cuenta de eso, porque el que vive en Buenos Aires piensa que la Argentina termina donde empieza la Avenida General Paz, pero nuestro país es muy grande y bonito. Con el Prende pudimos recorrer 22 mil kilómetros por año, llevando solidaridad a escuelas y entidades de bien público, y construimos diez casas. Dejó una marca muy importanet en mi vida. Lo conocí a Palito Ortega, quien me regaló la canción del programa, escribí el libro, hice el teatro, fui la cara de empresas, me contrataron para hacer eventos… Me cambió la vida. Todo a partir de esa noche. Sólo el desafío de un director que me dijo "hoy no te ve nadie". Te toca el corazón. ©



TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro

EL PERFIL DE LAPE

Sergio Lapegüe nació el 6 de septiembre de 1964. Durante su carrea trabajó como asistente de producción, productor, jefe de producción, cronista y conductor. Desde 2005, está al frente de los noticieros de Todo Noticias «TN Central» y "TN de Noche". En 2010 empezó a conducir el programa "Prende y apaga" por la pantalla de TN, bajo un estilo propio y descontracturado que lo vinculó aún más con el público.
El 1 de septiembre de 2011 presentó su libro "Prende el optimismo". Ese mismo año comenzó a conducir el programa «Atardecer de un día agitado» en la Radio La 100. En 2013 debutó en teatro con "Prende el optimismo, una cuestión de actitud", bajo la dirección de Manuel González Gil.
A lo largo de su carrera, Lapegüe ganó tres premios Martín Fierro por "Mejor Noticiero TN Central", "Mejor Noticiero TN de Noche" y "Mejor Labor – Conducción Masculina".