POSTALES | MUSEO MALVINAS| #209 ABR 2016

Un paseo por Malvinas

Inaugurado el 10 de junio de 2014, el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur es el primer museo nacional que ofrece una visión integral de las Islas, y lo hace a través de cuatro estaciones. El edificio cuenta con todos los elementos propios de un museo moderno y se destaca por ser uno de los más interactivos de América del Sur.

El Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur está emplazado en el Espacio para la Memoria y Derechos Humanos (Ex ESMA). Durante la última dictadura cívico militar, la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) fue uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio. Se estima que unas 5 mil personas fueron torturadas y desaparecidas en el predio ubicado sobre Avenida del Libertador 8151, en plena zona norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre 1976 y 1983. A 40 años del golpe, el espacio se propone como un ámbito de homenaje a las víctimas y de condena a los crímenes de lesa humanidad. 

MUSEO MALVINAS E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR

Una flamante bandera argentina ondea, imponente, en la entrada del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur. El edificio, que depende del Ministerio de Cultura de la Nación, es el primer museo nacional que tiene por objetivo representar la memoria colectiva del pueblo argentino sobre las Malvinas. Lo hace a través de una atractiva propuesta, que combina un interesante recorrido con lo último en tecnología.
El Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur se destaca por ser uno de los más modernos e interactivos de América del Sur. Las distintas salas incluyen muestras audiovisuales -con soporte de tecnología LCD y táctil-, como tableros interactivos, tablets y parlantes verticales, objetos históricos, textos literarios, imágenes fijas, pinturas, cartas y documentos históricos, sonido ambiente, fotografías, mapas y planos.

ESTILO ARQUITECTÓNICO

Diseñado por un equipo de arquitectos de la Dirección Nacional de Arquitectura, que depende del Ministerio de Planificación de la Nación, el nuevo museo comenzó a construirse a fines de 2012. El moderno edificio abarca unos 5 mil metros cuadrados cubiertos, distribuidos en tres niveles.
Hecho en hormigón armado con divisiones internas de durlock, posee un espacio central vidriado, ubicado de cara al río para aprovechar la luz solar. En el exterior, cuenta con un espejo de agua de 2500 metros cuadrados, en cuyo centro se observa una reproducción a escala de las Islas Malvinas, la silueta del ARA "General Belgrano", hundido por las fuerzas británicas durante el conflicto de 1982, y una gran bandera argentina, similar a la que se encuentra en Casa Rosada.
El Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur fue inaugurado el 10 de junio de 2014. La elección de la fecha no fue casual, pues el 10 de junio se conmemora el "Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos" sobre las islas, en recuerdo de la fecha de creación de la "Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas" en 1829.

VIAJAR A MALVINAS

Luego de atravesar el pórtico de entrada, la experiencia comienza en la sala "Prólogo" con la proyección "Sentir Malvinas", que presenta de modo sintético el recorrido propuesto por el Museo, el cual se divide en cuatro estaciones. Este espacio circular, dispuesto en el área principal del edificio, cuenta con un cine a 360 grados. Allí se recrea, a través de imágenes y sonidos, el ambiente y la historia de las Islas. En el exterior de la sala se despliega una línea de tiempo con la historia de la usurpación de las Islas y sobre ella cuelga el avión original con el que el piloto Miguel Lawler Fitzgerald sobrevoló las Malvinas.
En la planta baja se ubica la sala de muestras temporarias, el auditorio -espacio multiuso con sillas móviles, una pantalla y un escenario preparado para el desarrollo de diversas conferencias y proyección de películas-, y la sala dedicada a "La asombrosa excursión de Zamba", que invita al público infantil a conocer de cerca la historia de las Islas.

ESTACIÓN DE LA VIDA

El recorrido comienza con dos gigantografías de las Islas Malvinas, una de 1933 y otra de la actualidad. Allí se explica la verdadera dimensión geográfica de Malvinas, un archipiélago compuesto por dos islas grandes y varios islotes. La geografía se articula con la flora y la fauna, destacándose las siguientes especies: zorro malvinero –extinto-, elefante marino, albatro ceja negra y lobo marino, entre otras.
Esta estación, que combina animales embalsamados y proyecciones de la costa y el mar del archipiélago, refleja la soberanía argentina desde la fauna, la flora y la geografía. Además, ofrece una visión de la riqueza marítima de las Islas y permite comprender los recursos naturales usufructuados ilegítimamente por el Reino Unido.
El espacio también cuenta con una sala dedicada a Raymundo Gleyzer, el primer cineasta argentino que viajó y filmó las Islas Malvinas. Allí se recuerda la obra del artista, quien fue desaparecido por la última dictadura militar.

ESTACIÓN DE LA PASIÓN

La segunda parte del recorrido contempla desde los primeros avistajes en 1520, hasta la Guerra de Malvinas en 1982. Allí se ofrece una visión de cómo era la vida en las Islas, se explica el modo en que se produjo la usurpación británica y se exponen los reclamos que se llevaron a cabo ininterrumpidamente, de forma pacífica y diplomática, desde 1833 hasta 1982.
La dimensión histórica comienza con una vitrina dedicada al General San Martín, donde se demuestra que las Malvinas eran parte de la concepción geopolítica de los próceres argentinos.
En esta estación se destacan las biografías del primer comandante político militar de las Islas, Don Luis Vernet; las valientes de Malvinas -María Sáenz de Vernet, Matilde Vernet, María Cristina Verrier, Mariana Grande y las enfermeras que participaron en la Guerra-; el gaucho Antonio Rivero; el piloto argentino Miguel Lawler Fitzgerald; y los ex presidentes de la Nación Arturo Illia y Juan Domingo Perón.
A esta altura del recorrido, distintos elementos y fotografías dan muestra del momento de mayor auge de diálogo entre Argentina y Gran Bretaña. Por aquel entonces, el Estado argentino estaba presente en las Islas a través de distintas empresas, como YPF, Gas del Estado, y Correo Argentino.
La sala de "Las tres plazas" propone reflexionar sobre las movilizaciones populares a la Plaza de Mayo que tuvieron lugar el 30 de Marzo de 1982, el 2 y 10 de abril de 1982, y el 14 y 15 de junio de 1982.

ESTACIÓN DE LA MUERTE

Esta etapa del recorrido contempla el período de la Guerra de Malvinas (2 de abril-14 de junio de 1982), desde la óptica de la memoria y los Derechos Humanos. Las salas "La vida en la guerra" y "El informe Rattenbach" presentan las duras condiciones en que combatieron los soldados y las responsabilidades de la Junta Militar en el contexto de la guerra. Aquí se responde al por qué de la ubicación del Museo en el Espacio para la Memoria y Derechos Humanos.
La sala de los "Caídos" rinde homenaje quienes dejaron sus vidas en Malvinas. Una réplica del Cementerio de Darwin recuerda a los 649 caídos. Aunque están todos, el Museo se encarga de hacer una diferencia con aquellos oficiales que formaron parte del sistema de detención y desaparición forzada de personas durante la última dictadura cívico militar, como en el caso de Pedro Edgardo Giachino.

ESTACIÓN DE LA RESURRECCIÓN

La cuarta y última etapa del recorrido abarca el período democrático. En la sala de "Posguerra" los excombatientes relatan los días difíciles que debieron afrontar tras su regreso al continente. Asimismo, la sala "Malvinas y democracia" explica por qué, a partir de 2003, Malvinas se convirtió en una causa nacional, regional y global.
El recorrido concluye en la "Medaiteca", donde una mesa interactiva con tres pantallas invita a explorar el despliegue histórico del colonialismo británico, reforzar los fundamentos del reclamo argentino, tomar conciencia de los recursos naturales existentes en las Islas e indagar sobre los diecisiete casos de "territorios no autónomos" que reconoce Naciones Unidas, entre los que se encuentra el caso Malvinas. ©

 


TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro


LA IRONIA

El guará o zorro malvinero es el único animal autóctono de las Islas Malvinas. Descripto por Darwin, el guará medía unos 90 centímetros desde el hocico hasta el nacimiento de la cola, que alcanzaba los 30 centímetros. Su tupido pelaje era óptimo para sortear el invierno.
El guará fue una víctima más de la usurpación británica, hasta el punto de extinguirse debido a la caza. Hoy, una de las monedas en circulación en las Islas Malvinas presenta la imagen del zorro malvinense. Sus propios depredadores alzan su imagen como insignia.

 

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