ARQ INTERNACIONAL | ARK NOVA | #217 DIC 2016

Música en el aire

Con capacidad para unos 700 espectadores, el auditorio inflable diseñado por el arquitecto 
Arata Isozaki y el artista Anish Kapoor fue concebido como un "arca de esperanza" para las personas afectadas por el tsunami y terremoto que sacudió Japón el 11 de marzo de 2011.

El arquitecto Arata Isozaki, junto con el renombrado artista internacional Anish Kapoor, diseñó un anfiteatro amorfo gigante con capacidad para 500 a 700 espectadores. Esta imponente sala de conciertos inflable, conocida como "Ark Nova", se puede desmontar por completo al concluir el evento para ser transportada a otras localizaciones.
Con 18 metros de alto, 36 metros de largo y 30 metros de ancho, la sala puede acoger orquestas, música de cámara o un escenario para todo tipo de actuaciones teatrales y acústicas, en función de cómo se desplieguen los equipos técnicos en su interior.
Destinada a viajar por varias ciudades de Japón que fueron afectadas por el tsunami y terremoto del 11 de marzo de 2011, la estructura pretende llevar esperanza a sus habitantes, a través del poder de la música y de la arquitectura, y, de este modo, restaurar una sensación de normalidad en las localidades afectadas.
Los diseñadores de la sala inflable señalaron que el nombre del proyecto, que en español significa "Arca nueva", guarda relación con el deseo de que la estructura se convierta en "un símbolo de la recuperación inmediatamente después del gran desastre del terremoto". "Ark Nova, obviamente, no puede salvar a la gente y a los animales de un desastre natural, pero fue concebida desde la perspectiva de reconstrucción a largo plazo de la cultura y el espíritu", agregaron.
El presidente del Comité Ejecutivo de "Ark Nova", Masahide Kajimoto, destacó que "el proyecto nos muestra de primera mano el hermoso corazón de la humanidad". "Y mientras exista esta clase de mente y comportamiento, hay esperanza para nosotros", remarcó.
El 12 de marzo de 2011 Kajimoto recibió una llamada telefónica del director ejecutivo y artístico del Festival de Lucerna, Michael Haefliger, quien le preguntó por su situación tras la catástrofe natural y cómo ayudar a las personas de las regiones afectadas. "Al principio, teníamos la intención de organizar un concierto de caridad en Lucerna, Suiza, para recaudar dinero para las víctimas. Nuestra preocupación era que apenas podíamos saber para qué propósito exacto se utilizaría el dinero. Entonces, nos preguntamos acerca de expresar estos sentimientos de otra manera, ya que reflejan la amistad con los japoneses conectados al festival por la música", aseguró el presidente del Comité Ejecutivo de "Ark Nova".
Conocido en común entre Kajimoto y Haefliger, Isozaki dijo que llegaría el momento en que la gente disfrutaría del arte una vez que las cosas comenzaran a mejorar. De este modo, comenzó a toma forma la sala de conciertos inflable. La idea de un espacio móvil para visitar las áreas afectadas parecía un sueño.
Esta estructura gigante de forma inusual se montó por primera vez en el otoño de 2013 en Matsushima, Japón. Como sus paredes están hechas de una membrana de plástico elástico, la sala puede ser montada y desmontada de forma ágil y rápida para transportarla desinflada a un lugar nuevo, en la parte trasera de un camión. Así fue que volvió a instalarse en 2014 en Sendai y en 2015 en Fukushima, en el marco del festival. ©

 

 


Textos Lic. Marian Renoulin . mrenoulin@yahoo.com.ar

Arata Isozaki

Nació el 23 de julio de 1931 en Oita, Japón. Estudió arquitectura en la universidad de Tokio, donde tuvo como profesor al reconocido arquitecto Kenzō Tange, con quien trabajó hasta 1963, cuando montó su propio estudio.
Los primeros proyectos de Isozaki se caracterizaron por la combinación de la tradición japonesa con estructuras modernas, realizadas con tecnología muy avanzada. A partir de 1970 su estilo comenzó a mutar y fue sustituyendo elementos tradicionales por otros post-modernistas. Isozaki introdujo en sus diseños espacios bien definidos, con un significado determinado. La estructura del edificio se convirtió en un nexo entre la realidad y la ilusión.
A lo largo de su trayectoria, el arquitecto japonés fue distinguido con numerosos premios internacionales, otorgados por la Asociación de Arquitectos del Japón, "Royal Institute of Architects" y "American Academy", entre otros muchos.

 

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