POSTALES | BUQUE ESPERANZA | #207 FEB 2016

Esperanza a flote

El buque Esperanza de Greenpeace visitó la Argentina para apoyar la lucha contra la deforestación.

Anclado en la Dársena Norte de Puerto Madero, el buque Esperanza atrajo la vista de los transeúntes durante los dos últimos fines de semana de enero. La presencia de la última y mayor embarcación de la flota de la organización ambientalista Greenpeace no fue casual. El navío llegó a la Argentina con el objetivo de promover la lucha contra la deforestación. Luego de su paso por las ciudades de Mar del Plata y Rosario, el buque llegó a la Ciudad de Buenos Aires, donde logró una amplia convocatoria.

EN DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE

Greenpeace es una organización mundial que trabaja para defender el medio ambiente, promover la paz y estimular a las personas para que cambien actitudes y comportamientos que ponen en riesgo a la naturaleza. A través de la investigación, denuncia y confrontación de los delitos ambientales, Greenpeace lucha por la defensa del medio ambiente.
La organización sin fines de lucro es financiada por más de 3 millones de socios de todo el mundo. Greenpeace también recibe el apoyo de 11 millones de ciberactivistas en todo el mundo. La entidad ambientalista cuenta con 26 oficinas (nacionales y regionales) que operan en 55 países.
A través de la confrontación no violenta, Greenpeace busca llamar la atención pública hacia los problemas del medio ambiente.

LA ESPERANZA

Construido en Gdansk en 1984, fue usado por el Gobierno ruso como barco de bomberos. El buque, originalmente llamado Eco Fighter, fue comprado por Greenpeace en el 2000. Botado en febrero de 2002, el MV Esperanza se incorporó a la flota para sustituir al ahora retirado MV Greenpeace.
El ingeniero jefe de Greenpeace, David de Jong, aseguró que el navío "tenía todo el potencial" que buscaba la organización. "Lleno de entusiasmo y de preguntas, salí por la pasarela, después de mi visita al Eco Fighter en Noruega, cuando apareció un arco iris. Se dice que los arco iris aparecieron en los momentos cruciales de la historia de Greenpeace, guiando nuestras naves hacia los lugares donde se pescan ballenas o se realizan pruebas nucleares", expresó el ingeniero en referencia al arcoíris pintado en el casco del barco.
El buque fue intervenido para convertirlo en un navío respetuoso con el medio ambiente. Entre las reformas se contempló el retiro o contención seguro del amianto, la adecuación de un sistema de carburante especial para evitar cualquier derramamiento y el retiro de pintura con TBTs del casco. A esto se sumó una nueva y más eficiente propulsión diesel eléctrica; un sistema de reciclaje de aguas residuales, que sólo tira por la borda agua limpia; un sistema de calefacción basado en el aprovechamiento de residuos; purificadores de agua; refrigeración y aire acondicionado a base amoníaco; y un sistema de propulsión, ambiental y económicamente eficiente para reducir las emisiones de CO2. Además, se instalaron todos los sistemas de operaciones habituales de Greenpeace, un helipuerto y grúas especiales.
Con 72 metros de eslora y una velocidad máxima de 16 nudos, la nave es ideal para un trabajo rápido y largo. Además, su capacidad para navegar entre hielo le permite trabajar en regiones polares.

HAZAÑAS

Desde 2002, el MV Esperanza trabaja en la campaña de bosques. El buque, que cuenta con una tripulación conformada por marineros de todo el mundo, participó en varias acciones de protesta durante la Cumbre de la Tierra de Johanesburgo e investigó y documentó el impacto de las flotas pesqueras en las costas africanas.
Entre 2005 y 2007 fue clave para la defensa de las ballenas amenazadas por la flota japonesa en el Océano Antártico. En 2009 navegó el Pacífico para documentar prácticas de pesca ilegal y participó de giras de promoción de energías renovables.
En 2010 se involucró en la campaña "Ártico bajo presión", con el objetivo de investigar algunas de las amenazas que sufre el ecosistema del Polo Norte. Ese mismo año Greenpeace puso el barco a disposición de Médicos Sin Fronteras para brindar ayuda a Haití tras el terremoto.
Recientemente, Esperanza pasó por Chile para defender los Glaciares, que constituyen las principales reservas de agua con las que cuenta el país y se encuentran amenazados por la minería.
Hoy, los activistas desean que los argentinos tomen conciencia y se sumen al reclamo para que se cumpla la ley de bosques, sancionada en 2007. El buque más grande de la flota de Greenpeace arribó a Mar del Plata el 30 de diciembre de 2015 y en enero recorrió los puertos de Rosario y Buenos Aires para acompañar la denuncia de la organización ambientalista, según la cual "Argentina es uno de los diez países que más han desmontado en los últimos 25 años y se encuentra hoy en emergencia forestal".

ARGENTINA: EMERGENCIA FORESTAL

Argentina atraviesa una cruenta emergencia forestal, pues sólo quedan 27 millones de hectáreas de bosques nativos, es decir, el 27 por ciento de la superficie original. En 2014 el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) denunció que el 4,3 por ciento de la deforestación global ocurre en Argentina.
Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló que Argentina se ubica en el 9° puesto entre los países que más desmontaron durante los últimos 25 años. En total, en el último cuarto de siglo se deforestaron 7,6 millones de hectáreas, una superficie similar a la de Escocia. Asimismo, el 80 por ciento del desmonte se concentró en Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa, siendo una de las principales causas el avance de la frontera agropecuaria.
Los bosques nativos concentran más de la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta y de ellos obtenemos bienes y servicios indispensables para nuestra supervivencia, como alimentos, maderas y medicinas. Además, las selvas y los bosques son hogar y sustento de miles de comunidades y juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y los caudales de agua, y la conservación de los suelos.
Tras 20 años de intensa campaña en defensa de los bosques argentinos, hoy Greenpeace lucha por una estricta implementación de la Ley de Bosques y para que la deforestación ilegal sea considerada una actividad ilegal. ©


TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro


EL BUQUE


Registrado en: Amsterdam, Países Bajos
Tripulación: 16
Número de literas: 35 personas mínimas y
38 pasajeros de día.
Zodiacs: 2 grandes y 4 pequeñas de
casco rígido.
Helipuerto: Sí.
Tipo de nave: para expediciones e investigación.
Construido: Polonia 1984 Gdansk.
Tonelaje: 2,008 BRT.
Longitud: 72.3m.
Ancho: 14.3m.
Calado: 4.7m.
Velocidad máxima: 16 nudos.
Motores principales:
5,876 Bhp, 2*2.938 Bhp Sulzer V12

 

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