INFORME | AUTOS VITAGE | #208 MAR 2016
Vuelta al ruedo

Los autos clásicos forman parte de un mundo único y encantador que cada vez apasiona a más argentinos. Te mostramos los detalles de este interesante universo.

El mundo de los autos clásicos es atractivo e interesante. La mayoría de los autos, en la medida que se encuentren en excelente estado de presentación y originalidad, permiten a sus propietarios preservar su patrimonio y disfrutarlo. Con el paso del tiempo, nuevas marcas y modelos se vuelven coleccionables y se suman generaciones más jóvenes de apasionados. Por este motivo, cada año se suman nuevas propuestas de rallies o exposiciones, y surgen agrupaciones de marcas, modelos y/o regiones.
La pasión por los autos clásicos no sabe de fronteras, por lo que cada vez son más los coleccionistas argentinos que viajan al exterior a participar de competencias y exposiciones con sus autos, al igual que sucede con los extranjeros que vienen a la Argentina.
No debemos olvidarnos una parte fundamental: los restauradores. Estos verdaderos artesanos son una pieza fundamental del rubro, pues contribuyen a mantener este patrimonio rodante.

EL ARTE DE LA RESTAURACIÓN

Un variopinto grupo de autos clásicos aguarda su turno en el taller del restaurador Claudio Lozano, un apasionado de los autos que comenzó a trabajar como mecánico en 1996, junto a Luis Zschocke. Por aquellos años la restauración de vehículos antiguos era un trabajo casi artesanal, por la escases de recursos a nivel de autopartes. "Con las importaciones se estandarizó todo y eso en cierto punto te inutiliza", explica Claudio en diálogo con Metro desde la intimidad del taller de "Lozano, Rod & Custom".
Cada auto tiene su historia particular. "Por lo general, todo comienza con un llamado de un cliente al que le gustó determinado auto. Entonces, nos envía una foto o nos pide que vayamos a evaluarlo. Muchas veces los terminamos sacando del lugar donde estaban tirados", detalla la cabeza de "Lozano, Rod & Custom", quien trabaja junto con "Pancho" Vigiano y Facundo Giglione.
El proceso de restauración completo demanda unos dos años. A lo largo de ese período, el equipo establece un ida y vuelta con el cliente. Una vez que el auto está en posesión de los expertos, es momento de definir el diseño. Algunos clientes se involucran en cada detalle de esta etapa, para plasmar el auto de sus sueños, mientras que otros confían en el buen gusto y la experiencia de Claudio, y lo dejan crear libremente. "El intercambio con los clientes es día a día. Nosotros queremos que se involucren, que vengan, que pregunten, queremos que participen de esto tan hermoso", remarca Claudio.
Una vez definido el diseño, se avanza según lo permitan los tiempos. Nada de correr contra el reloj, los tiempos son sagrados y hay que respetarlos para hacer un buen trabajo. "Es todo un auto, todos los tornillos, todo. Si lo haces rápido hay cosas que se te escapan", asegura el líder de "Lozano, Rod & Custom". Según el restaurador, un factor fundamental en el armado es el "disfrute": "Todo lo que hacemos acá es porque nos gusta. Ojalá nunca nos pase que sea comercial, que el auto tenga que salir para cobrar".
Hoy en día, el mercado argentino está lejos de compararse con el estadounidense. Claudio asegura que el mercado nacional "es siempre el mismo". "Ahora está el nuevo rico, pero no veo que crezca. Si creció el armado, pero no se amplió el grupo, porque los autos son caros y cada vez más difíciles de encontrar", explica el restaurador. En el caso de los autos importados, sólo quedan los que ingresaron en el pasado, en especial durante el menemismo. En la actualidad, es casi imposible traer vehículos antiguos del exterior, debido a los altos costos y a la complejidad de los trámites.

EL DESPERTAR DE UNA PASIÓN

La atracción de Hugo Semperena por los autos antiguos comenzó en su infancia. "Viviendo en el interior del país, a los 7 años 'jugaba' a reconocer marcas y modelos por los frentes de los autos, de acuerdo a sus detalles y características. Paralelamente se desarrollaba mi pasión por el automovilismo deportivo, las carreras de Turismo de Carretera y los grandes pilotos como Bordeu, Pairetti, Ciani y otros", recuerda Hugo, uno de los coleccionistas de autos antiguos más reconocidos del país y director de la revista Ruedas Clásicas.
A los 22 años Hugo adquirió su primer auto, un Citroën 11 CV 1947 (más conocido como "11 ligero"). Luego vinieron otros y algunos se fueron. Pero siempre su interés estuvo puesto en los autos antiguos y de colección, por encima de los modernos. "Tuve Ford, Chevrolet, Porsche, algunos simplemente 'proyectos de restauración' y otros con los que disfruté mucho", recuerda el director de Ruedas Clásicas.
"Actualmente, mi colección está algo limitada por cuestiones de espacio y tiempo, justo lo que necesitan los autos clásicos por parte de su dueño para tenerlos en condición de marcha, moverlos", explica Hugo, quien cuenta con un Graham-Paige 1930 Roadster, adquirido en 1980 y ganador de diversos premios; un Fiat 1100 de 1963 adquirido hace 26 años y empleado durante muchos años como único medio de movilidad familiar, al tiempo que también se utilizaba como auto de colección; y una cupé convertible Mercedes-Benz 280 SL de 1981, adquirida hace más de diez años.
Desde 1990, Hugo participó en todo tipo de Rallies y competencias de autos clásicos a lo largo y ancho del país. En estas competencias de regularidad o velocidad controlada la premiación pasa por ser más preciso y no necesariamente más rápido. "Esta pasión me permitió disfrutar mis autos clásicos por lugares fantásticos de nuestra Argentina, como el Glaciar Perito Moreno, La Quebrada de Humahuaca en Jujuy, las Cataratas del Iguazú, Bariloche, Mendoza, Córdoba, Entre Ríos…", señala el director de Ruedas Clásicas. También participó en numerosas exposiciones de autos clásicos en Buenos Aires y zonas adyacentes, como Autoclásica en San Isidro, Expo Auto Argentino en Francisco Alvarez y el Autódromo de Buenos Aires, entre otras. Con el Graham-Paige obtuvo el Primer Premio en su categoría en Autoclásica 2000 y el Primer Premio de Estado en 2009 en el Autódromo porteño, mientras que con el Fiat 1100 ganó el Primer Puesto de su categoría en el Raduno Italiano organizado por el Club Alfa Romeo en Cardales.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

El arquitecto Pablo Sánchez es un apasionado de los autos clásicos. Durante su infancia, los relatos de su padre despertaron su pasión por los vehículos antiguos, aquellos que "habían transformado nuestro país haciendo las rutas que hoy conocemos".
En 1992 Pablo compró una camioneta Ford de 1951. "¡Aburrí al dueño de tanta insistencia! Pero finalmente logré que me la vendiera", recuerda el arquitecto en diálogo con Metro. Durante cinco años el vehículo fue su único medio de transporte y con él recorrió miles de kilómetros. Luego, en 1997 debió venderla por razones económicas. "No fue una decisión sencilla. Me costó mucho, pero la vida la puso otra vez en mi camino y, diez años después, se la volví a comprar a quién se la había vendido", comenta Pablo.
Luego de haber participado en varias restauraciones, hoy cuenta con una colección compuesta por varios autos que van desde la década del 30 en adelante. Las últimas incorporaciones fueron un Mini Cooper 81 y un MGB 80.
Asiduo visitante de encuentros y exposiciones, Pablo participó con sus vehículos de varios eventos, pero el más memorable fue el IX Encuentro Internacional Mini en Punta del Este, donde fue coronado como "El Mejor Mini" de la edición, entre 120 participantes de Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile y Brasil.
Como todo fanático de los autos clásicos, el arquitecto trata utilizar cotidianamente sus vehículos, más allá de los encuentros. Su experiencia más emocionante y memorable fue un viaje con su querida Ford 51, de Ushuaia a la Quiaca, bajando por la Ruta 3 desde Buenos Aires hasta Ushuaia y subiendo por la mítica Ruta 40 hasta la Quiaca. "Fue un viaje único y una experiencia alucinante, que todo coleccionista y apasionado de los autos antiguos debería experimentar", asevera el arquitecto.

LAS EXPOSICIONES MÁS DESTACADAS

Todos los años, el Hipódromo de San Isidro se convierte en la sede de Autoclásica, la exposición organizada por el Club de Automóviles Clásicos de Argentina. Considerada la más importante del continente, es visitada por público de todo el país y del exterior. Asimismo, Expo Auto Argentino en Francisco Alvarez invita a disfrutar de los mejores autos nacionales.
Por otra parte, los rallies constituyen verdaderas exposiciones rodantes. Aquí se destacan las 1000 Millas Sport organizada por el Club Automóviles Sport, en la cual cada año se dan cita en Bariloche más de 150 de los mejores autos clásicos sport de todos los tiempos; la Gran Carrera en el Noroeste argentino; el Rally de las Bodegas en Mendoza; y el Rally de las Princesas, una singular prueba exclusiva para mujeres.
A nivel internacional, el Concurso de Elegancia de Pebble Beach en California, Villa d'Este en Italia y Goodwood Revival en Inglaterra sobresalen como muestras estáticas, mientras que la Mille Miglia en Italia, Le Mans Classic en Francia y el Gran Premio Histórico de Mónaco son las competencias más importantes.
Estos eventos reúnen a miles de fanáticos alrededor del mundo, movidos por una sola pasión: el encanto de los autos clásicos. ©

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RUEDAS CLASICAS

Ruedas Clásicas nació a principios de 2005, casi como una extensión del hobby de Hugo Semperena por los autos clásicos, buscando concentrar lo mejor de diversas publicaciones internacionales sobre el tema, algo que no existía en nuestro país. De este modo, a fines de 2005 salió el Número 1 y a mediados del 2006 el Número 2.
En 2015 Ruedas Clásicas cumplió 10 años de presencia ininterrumpida, saliendo cada tres meses. En general, la nota de tapa presenta un auto clásico importante, ya sea por el diseño, la tecnología o la historia. Por allí pasaron grandes marcas mundiales, como Ferrari, Bentley, Duesenberg, Alfa Romeo, Cadillac y Bugatti, aunque también stuvieron algunos autos nacionales muy especiales. También se destaca la sección dedicada a los autos fabricados en el país, porque generalmente se trata de modelos que formaron parte de las historias familiares argentinas.

www.ruedasclasicas.com.ar



TXT: Grupo Editorial Metro






EXPERIENCIA CANNING

La exposición de autos clásicos organizada por Sali Desarrollos y Ruedas Clásicas vuelve a Canning.

Una vez más, Lagos de Canning será sede de la exposición de autos clásicos Experiencia Canning. La segunda edición del evento, organizado por Silvina Morone de Sali Desarrollos y Hugo Semperena de Ruedas Clásicas, tendrá lugar el 23 de abril.
En esta oportunidad, la exposición busca aprovechar y potenciar todos los aspectos positivos de la primera edición, que superó ampliamente las expectativas. "Experiencia Canning se destaca por la cuidada selección de cada uno de los autos a ser expuestos, los cuales pasan por mi inspección previa a fin de ser aceptados. También la convocatoria del público es clave. El sistema de pre acreditación online asegura una calidad de gente acorde a lo que se ofrece", señala Hugo. Estos dos factores (selección de ejemplares y convocatoria) hacen de Experiencia Canning un evento exclusivo, estéticamente muy cuidado, al estilo de los mejores concursos de elegancia del mundo.
La elección de los mejores autos de su categoría (segmentadas por antigüedad o características especiales) y la coronación del "Best of Show", como mejor auto de la muestra, le aportan una cuota de emoción y reconocimiento.
Una vez más, la muestra se complementará con una importante presencia de bodegas, que permitirán al público degustar y adquirir productos, y una variada oferta gastronómica para el disfrute de toda la familia.


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