INFORME | ALIMENTACION | #210 MAY 2016

Ser Celíaco

La enfermedad celíaca es la intolerancia total y permanente al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (TACC), y sus derivados. Se estima que uno de cada cien argentinos es celíaco.

Jazmín y Luciana se reúnen como todos los jueves, una costumbre que adoptaron al salir del secundario. Mientras las dos amigas conversan animadamente, sus hijos, Mateo (de seis) y Valentina (de cuatro), juegan en la sala. Todo va bien, hasta que el nene toma un paquete de galletitas de chocolate y le convida a Valentina. "No", se apresura a exclamar Luciana cuando ve que su hija extiende la mano para recibir la galletita. La nena la mira confundida, sin poder comprender la negativa de su madre. "Esa te hace mal, tomá ésta", dice Luciana mientras le ofrece otro paquete de galletitas que dice "Sin TACC". Valentina es celíaca.

¿QUÉ ES LA CELIAQUÍA?

La enfermedad celíaca es la intolerancia total y permanente al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (TACC) -cereales muy comunes en la dieta de los argentinos- y sus derivados. Esta enfermedad crónica intestinal es muy frecuente en nuestro país. Según informes realizados por el Ministerio de Salud de la Nación, se estima que "una de cada cien personas es celíaca". La vicepresidente de la Asociación Celíaca Argentina (ACA), Gladys Altamirano, señaló que "esas cifras han incrementado, porque, gracias a la difusión y al mayor conocimiento de la problemática, los diagnósticos son cada vez más frecuentes". "Se estima que el 1 por ciento de la población es celíaca, pero al momento no existe un censo de población celíaca. En el caso de los niños, la incidencia es aún mayor, pues 1 de cada 8  puede ser celíaco", detalló Gladys en diálogo con Metro.
La celiaquía afecta la superficie absortiva del intestino delgado, lo que se traduce en una mala absorción de los nutrientes. La ausencia o el incumplimiento de una dieta adecuada pueden generar desnutrición y, en los casos más graves, llegar a causar la muerte. En el caso de las mujeres embarazadas, la enfermedad no tratada puede generar abortos espontáneos.
La celiaquía puede presentarse en cualquier momento de la vida, desde la lactancia hasta la adultez avanzada. Aquellas personas con familiares que la padezcan poseen mayor riesgo de sufrirla. En general, se consideran grupos de riesgo a familiares de primer grado de pacientes celíacos (padres, hermanos e hijos). Asimismo, existen numerosas enfermedades y afecciones que pueden estar asociadas a la celiaquía, como anemia, diabetes Tipo I, trastornos autoinmunitarios, dermatitis herpetiforme, síndrome de Down e intolerancia a la lactosa, entre otras.

LOS SÍNTOMAS

La enfermedad celíaca presenta un cuadro clínico complejo y los síntomas pueden variar significativamente de una persona a otra. Esta variabilidad es lo que genera, en parte, que el diagnóstico se retrase.
Existen distintas formas de presentación de la enfermedad: típica -los síntomas están relacionados con la severidad de la lesión intestinal que produce y son predominantemente digestivos-; atípica -de comienzo más tardío con síntomas más leves e intermitentes, destacándose los extraintestinales-; y silente o asintomática -los individuos no presentan signos o síntomas, sino que son identificados a través de estudios de rastreo realizados en grupos de riesgo, en población general o por hallazgos endoscópicos-.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

El diagnóstico se realiza a través del dosaje de anticuerpos específicos en sangre y una biopsia intestinal. En el caso de Federico (23), a los 6 años padecía síntomas específicos: dolor de panza, diarrea y falta de crecimiento. "Mi médico clínico, que atendía a toda mi familia, decía que era algo que me caía mal. Llegó un momento que mi mamá empezó a dudar y me llevó a un gastroenterólogo, que me hizo los estudios correspondientes. Entonces descubrí que era celíaco", relata el joven en diálogo con Metro.
En el caso de Natalia (30), primero le diagnosticaron la enfermedad a su madre y luego a ella. "Mi mamá siempre tuvo síntomas de celiaquía, pero recién a los 40 se la diagnosticaron. Ella se venía haciendo muchos estudios, por anemia, por falta de fuerza, por dolores en el estomago, por no subir de peso, hasta que un médico le hizo el estudio para celiaquía y le dio positivo. Como la enfermedad es hereditaria, nos hicieron el estudio a mi hermana y a mí. A ella le dio negativo y a mi positivo", explica la joven, que fue diagnosticada a los 12 años.
La detección temprana es muy importante, ya que posibilita el tratamiento oportuno, lo que permite evitar complicaciones secundarias.

EL TRATAMIENTO

En la actualidad, no existe una terapia farmacológica para tratar la celiaquía. Una vez diagnosticada, la sintomatología se revierte con una dieta estricta de alimentos libres de gluten, que deberá mantenerse de por vida. Entonces surge la pregunta: ¿Cómo me adapto a esta nueva forma de vida? ¿Y ahora qué como?
Es importante remarcar que permitido es "casi todo": carnes, pollo, pescado, verduras y frutas frescas, legumbres, huevos, cereales sin gluten y todas las preparaciones caseras elaboradas con estos ingredientes. Es decir, como en cualquier caso, debe tratarse de una alimentación saludable, variada y equilibrada.
Para Federico la clave consiste en mentalizarse. "Es un estilo de vida. O sea, no tengo ninguna limitación, sólo estoy mentalizado en las cosas que puedo y no puedo comer. Para mí el gluten es un veneno, porque a la larga me hace mal", sentencia el joven.
Un factor a tener en cuenta es la contaminación de alimentos, que puede darse por estar en contacto directo con otros alimentos que sí tengan TACC o por utilizar los mismos utensilios para manipularlos sin higienización previa al contacto. En el primer caso hablamos de contaminación cruzada directa, mientras que en el segundo se trata de contaminación cruzada indirecta. Este último caso es el más frecuente y difícil de controlar.
El apoyo familiar o del entorno es muy significativo al momento de seguir una dieta. "Si tu mamá te dice: 'Porque comas una vez no pasa nada', empezás a hacer agua. Por eso es importante el apoyo de la familia, en especial cuando la enfermedad se detecta a temprana edad", asegura Natalia.
La Vicepresidente de la ACA remarcó que "los padres de niños celiacos, al igual que su entorno familiar, juegan un rol muy importante, ya que depende de ellos que ese niño no se sienta diferente frente a los demás". "Desde la Asociación remarcamos que 'un niño  celiaco NO es diferente, sino que su alimentación es diferente' y que necesita el acompañamiento de su entorno para  así evitar situaciones discriminatorias", subrayó Altamirano.

LA PLANIFICACIÓN DEL DÍA A DÍA

"La vida del celíaco es muy parecida a la vida de cualquier persona, salvo por el hecho de que todo el tiempo tenés que estar pensando en la comida. Yo arranco el día y tengo que pensar cuánto tiempo voy a estar afuera, porque no puedo comprar comida en cualquier lugar, si bien hoy hay muchos más productos aptos", señala Isabel (50), que siempre lleva galletitas de arroz en la cartera.
"El tema de las juntadas con amigos es complicado, porque yo no puedo reunirme y después ver qué como, porque no siempre consigo. Yo no puedo solucionarlo pidiendo una pizza. Entonces, tengo que llevarme una vianda o lograr que nos pongamos de acuerdo en comer algo sin TACC, que no es lo que suela pasar", detalla Marcos (42).
Johana (18) señala que la enfermedad "influye en la vida social, más en la nuestra que gira en torno a la comida". "Implica que en la primer etapa de una relación (amistad, trabajo o estudio), después de explicar tu condición, vas a ser 'la mina celíaca' y te van a preguntar mil veces las mismas cosas", asegura la joven. ©

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LEY DE CELIAQUIA

En 2015 el congreso estableció por ley la obligacion de incluir
opciones de alimentacion sin tacc en diferentes ofertas gastronómicas.

A fines del años paso, a través de la Ley 27196, el Congreso agregó el artículo 4° bis a la ley 26.588 de enfermedad celíaca, el cual señala una serie de intuiciones y establecimientos que "deben ofrecer al menos una opción de alimentos o un menú libre de gluten que cumpla con las condiciones de manufactura y los requerimientos nutricionales por porción". De este modo, restaurants, bares, establecimientos sanitarios con internación pertenecientes al sector público y privado, lugares de residencia y/o convivencia temporal o permanente que ofrezcan alimentos, kioscos, locales de comida rápida, comedores y kioscos de instituciones de enseñanza, y empresas de transporte aéreo, terrestre y acuático que ofrezcan servicio de alimentos a bordo, entre otros, deberían garantizar la oferta de alimentos sin TACC. Sin embargo, la Ley 27196 aún no está reglamentada.
Por otra parte, cada vez son más los supermercados que incorporan góndolas específicas con productos libres de gluten, pero su valor continúa siendo elevado, lo que dificulta la adhesión a una dieta sin TACC. A los altos precios de los alimentos se suma el tema de los reintegros por parte de las obras sociales. La referente de la ACA aseveró que "actualmente la cobertura es de 326,83 pesos y, en su mayoría, las Obras Sociales y Prepagas reconocen las compras de harinas, premezclas y de alimentos elaborados Libres de Gluten".
A pesar de estas dificultades, la gran difusión sobre esta enfermedad permite que la sociedad esté más informada y, por ende, tenga mayor conocimiento de los síntomas, lo que permite una detección temprana.



TXT: Grupo Editorial Metro


COMO EVITAR LA
CONTAMINACIÓN CRUZADA

-Las preparaciones sin gluten deben prepararse y cocinarse antes que las demás.
-Los alimentos sin gluten deben guardarse separados de aquellos que lo contienen. Lo ideal es destinar un lugar de la cocina exclusivamente para ellos.
-Utilizar utensilios que estén perfectamente limpios para manipular alimentos sin gluten.
-En algunos casos se aconseja tener ciertos recipientes exclusivos para cocinar sin gluten, esto se debe a que por su forma es dificultoso limpiarlos correctamente y se corre el riesgo de que queden vestigios de gluten (colador, espumadera, palo de amasar y, fundamentalmente, la tostadora).
-Nunca utilizar el aceite o el agua utilizados para cocinar previamente alimentos con gluten.
-Si se cocinan en el horno al mismo tiempo una preparación apta para celíacos y otra que pueda contener gluten, deberán cocinarlos en diferentes recipientes.