ENTREVISTAS | FACUNDO MANES | #215 OCT 2016

Un hombre con ideas

El neurólogo y neurocientífico Facundo Manes explica las particularidades del cerebro de los argentinos, repasa sus inicios y analiza la relación entre las neurociencias y la educación.

Convencido de que la riqueza de un país se mide por el capital humano, la educación, la ciencia y la tecnología, el reconocido neurólogo Facundo Manes invita a debatir y reflexionar sobre el cerebro argentino.

-¿Cuándo decidió iniciarse en el camino de las neurociencias?
-Desde los primeros años de la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA), el estudio del cerebro me resultó un desafío fascinante, porque se trata de un órgano tan complejo que es el único que intenta entenderse a sí mismo. Ahí decidí seguir la especialidad. Por ese entonces, en Argentina había excelentes neurólogos, neurocirujanos, psiquiatras y psicólogos que trabajaban de manera aislada y, por otra parte, estaba el psicoanálisis, pero no existía un grupo multidisciplinario que estudiara científicamente diferentes procesos cerebrales humanos, como los sistemas de memoria, las emociones, la creatividad, el amor o la toma de decisiones, algo que sí se estudiaba en el exterior. Tuve la posibilidad de profundizar mis estudios dentro de esta área en Estados Unidos y en Inglaterra, y, cuando volví a Argentina, decidí promocionarlos.

-Durante su formación en el exterior, siempre tuvo un firme compromiso de volver a la Argentina. ¿Cuál era su objetivo?
-Más allá de mi familia y mis afectos, mis dos pasiones fundamentales son el estudio del cerebro y Argentina. Aquí nací, tengo mis amigos de la infancia, de aquí son mis padres, aquí nacieron mis hijos. ¡Este es mi país! Yo siempre tuve en claro que iba a regresar y que quería (y quiero) contribuir a que logremos ser un país equitativo en el que todos nos involucremos en la educación, en el desarrollo de la ciencia y conocimiento.

-¿Cómo es un día de su vida?
- Divido mis tiempos entre mi tarea en la Fundación INECO, que tengo el honor de presidir, el rectorado en la Universidad Favaloro, los pacientes y las colaboraciones con los investigadores de nuestro grupo. Por otra parte, también me dedico a mis responsabilidades internacionales, ya sea por email, Skype o viajando.

-¿Cómo equilibra los tiempos entre el trabajo y la vida personal?
-Se logra. Trato de hacerme tiempo para compartir con mi familia y mis amigos. A veces es una tarea difícil, especialmente cuando tengo que viajar, pero es fundamental para mí estar con ellos. Mis pasatiempos son el cine, comer con amigos, disfrutar de mi familia, viajar y hacer ejercicio físico. También me gusta mucho leer sobre política e historia.
-¿Qué significa tanto en lo profesional, como en lo personal, el reconocimiento que hoy recibe del mundo académico y de los ciudadanos? 
-Es verdaderamente un orgullo y un privilegio. Poder ser escuchado por miles de argentinos me honra y me entusiasma, no por mí, sino por aquello que entre todos queremos ser. Tenemos que unirnos para formar una Argentina próspera e igualitaria de una vez por todas. Y tenemos que comprometernos con esto más allá de si vamos a ver este sueño hecho realidad. Hay que dejarle un país mejor a las generaciones futuras.

-En sus textos hace una bajada de los conceptos científicos a términos más cotidianos, que pueden ser comprendidos por el lector común. ¿Considera que ese es uno de los motivos que ayudaron a extender la popularidad de las neurociencias? 
-Se trata de una tendencia mundial. Hacemos todo con el cerebro, desde respirar hasta reflexionar sobre el sentido de la vida, por eso es entendible y lógico que las personas se interesen por conocer este órgano maravilloso. Es un conocimiento que nos pertenece y nos incumbe a todos. Por un lado, el avance en neurociencias plantea dilemas sobre los que tiene que debatir toda la sociedad. Por otro lado, el conocimiento de las neurociencias contribuye con múltiples disciplinas, la educación, la economía, la política, la salud y el ámbito judicial, entre muchos otros.

-¿Cómo es su relación con el público lector?
-Mi relación es excelente. Muchas de las personas que asisten a mis conferencias me conocieron a través de los libros y los artículos periodísticos, la difusión del conocimiento científico o las redes sociales. Hoy, "Usar el cerebro" y "El cerebro argentino" figuran entre los libros más leídos. En estas obras invito a los lectores a conocer más sobre el cerebro para protegerlo, cuidarlo y, por ende, vivir mejor. También les propongo, particularmente en el segundo libro, discutir y reflexionar sobre aquellas maneras de actuar y de pensarnos colectivamente.

-¿Cuáles son las claves para un cerebro sano?
-Todo lo que le hace bien al corazón, le hace bien al cerebro. Por lo tanto, para tener un cerebro sano es importante llevar una alimentación saludable y variada, rica en frutas y verduras, cereales, granos integrales, pescado y comidas ricas en omega-3. También es importante reducir el estrés, tener un buen descanso, controlar los factores de riesgo vascular, los niveles de glucemia, colesterol y la presión arterial. Tener una vida social activa, mantener la mente activa al plantearse desafíos y salir de la rutina son factores beneficiosos para nuestro cerebro. Asimismo, también hay que hacer ejercicio físico. En un estudio que reunió a 120 adultos mayores sedentarios pero saludables y sin problemas de memoria se asignó a la mitad un programa de actividad física de tres veces por semana; después de un año, se encontró que el volumen de sus hipocampos (una estructura fundamental para la consolidación de la memoria) no sólo no había disminuido como suele suceder en los adultos mayores, sino que además había aumentado de tamaño.

-¿De qué modo conocer nuestra mente nos ayuda a vivir mejor?
-Estoy convencido de que cuanto uno más comprende sobre algo más va a saber atenderlo, cuidarlo, aprovecharlo, es decir, vivir plenamente. ©



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BIO

Facundo Manes nació el 11 de enero de 1969 en Quilmes, provincia de Buenos Aires, aunque creció en Arroyo Dulce y Salto. Es neurólogo, neurocientífico y rector de la Universidad Favaloro. Se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y es Doctor en Ciencias en University of Cambridge (Inglaterra).
Fundó el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) y el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. En la actualidad, es profesor de la Universidad Favaloro y en University of South Carolina (Estados Unidos), consultor del Cognition and Brain Sciences Unit, Medical Research Council (Cambridge, Inglaterra), investigador del CONICET y del Australian Research Council Centre of Excellence in Cognition and its Disorders, y profesor visitante del Departamento de Neurología de University of California San Francisco (Estados Unidos) y de Macquarie University (Sydney, Australia). Además, Manes es presidente de la World Federation of Neurology Research Group on Aphasia, Dementia and Cognitive Disorders y de la Fundación INECO para la investigación en neurociencias.
Su área de investigación es la neurobiología de los procesos mentales, especialidad sobre la que publicó más de 200 trabajos científicos en las revistas internacionales más prestigiosas del mundo.