POSTALES | CASA CURUTCHET | #214 SEP 2016

La Casa Curutchet

En la ciudad de La Plata, a 60 kilómetros de la Capital Federal, Casa Curutchet es el único proyecto construido de Le Corbusier en Latinoamérica. Luego de años de trabajo y esfuerzo, la casa fue declarada patrimonio universal por la Unesco, junto a otras 16 obras del arquitecto

Ubicado en Boulevard 53 N°320, la Casa Curutchet es uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires. Declarada de interés provincial, turístico y Monumento Histórico Nacional en 1987, es un logrado manifiesto de los cinco principios que el arquitecto suizo-francés Édouard Jeanneret-Gris, más conocido como Le Corbusier, enunció en 1926, pero con la particularidad de que los mismos fueron adaptados a un pequeño lote entre medianeras, con un eje longitudinal que presenta una inclinación cercana a los 45 grados. De este modo, la vivienda combina principios universales con las particularidades del contexto urbano de La Plata.

LE CORBUSIER Y EL DR. CURUTCHET

A fines de 1948, por recomendación de sus amigos, el médico cirujano Pedro Curutchet le escribió al arquitecto Le Corbusier para encomendarle la construcción de su vivienda particular y su consultorio en un terreno de 9 metros de frente por 20 metros de fondo. El pequeño lote de 180 metros cuadrados contaba con una ubicación privilegiada -que aún hoy conserva-, pues se alzaba frente a una amplia y arbolada avenida, y a la Plaza Rivadavia, vinculada al Bosque de la ciudad de La Plata, capital del la provincia de Buenos Aires.
Aunque nunca llegaron a conocerse personalmente y el arquitecto jamás visitó el terreno, el médico mantuvo una "compartida afinidad" con Le Corbusier, a quién consideraba un intelectual innovador.  Considerado padre del modernismo, el arquitecto suizo-francés fue odiado por los tradicionalistas y amado por la juventud de su época.
Una vez acordados los términos de la relación contractual, en febrero de 1949 comenzó la elaboración del anteproyecto, en función de un programa de necesidades diseñado por Curutchet, su esposa y sus dos hijas.  La vivienda debería contar con estar, comedor, dos habitaciones, dos baños, escritorio o habitación de huéspedes, departamento para los domésticos, garaje y lavadero. Por otra parte, la clínica tendría que poseer sala de espera, gabinete de consulta y habitación de internación.
La obra comenzó a fines de 1949, bajo la dirección técnica del arquitecto argentino  Amancio Williams, quien fue sugerido al Doctor Curutcher por Le Corbusier, entre otros. Durante el proceso de construcción, Williams propuso algunas modificaciones al arquitecto suizo-fracés, quien las aceptó. Las variaciones consistían en intervenir el sentido de la escalera, eliminando el tramo que avanzaba sobre el hall, y transformar este último en un plano enteramente vidriado.
Williams fue el encargado de gestionar y obtener la aprobación de la Municipalidad de La Plata para la utilización de dimensiones no contempladas por el Código de la Edificación, como la atura de 2,26 metros para los locales.
Durante el transcurso de la obra, la relación entre el Doctor Curutchet y Williams se deterioró. En septiembre de 1951 el arquitecto renunció a proyecto y fue sustituido por el arquitecto Simón Ungar y, luego, por el ingeniero Alberto Valdés. Finalmente, la obra fue finalizada en 1955.

DISTRIBUCION DE LOS ESPACIOS

La vivienda, que se desarrolla en varios niveles, posee un pequeño pórtico de acceso y un acceso vehicular. Una reja metálica separa el espacio interior de la calle. Una rampa conduce al hall de entrada y, girando 180 grados, continúa hasta lo que fuera el consultorio de Curutchet y sus servicios. La liberación de la planta baja permite la existencia de un jardín, cuya pieza fundamental es el árbol que asciende por un hueco especialmente diseñado para formar parte del paisaje de la terraza en la planta superior. Asimismo, en la parte posterior de la planta baja se ubican las dependencias de servicio.
Desde el hall vidriado, por medio de una escalera que vincula verticalmente la obra, se accede a la planta pública. En el primer piso se encuentra el estar en doble altura y el comedor, desde donde se accede a la terraza jardín, al cual se extiende en todo el ancho del lote y posee una espléndida vista al parque. Allí también se ubica la cocina, con entrada de servicio. En la segunda planta se distribuyen dos dormitorios, cada uno con su baño. Frente al dormitorio principal hay un escritorio integrado a la doble altura del estar. Desde el dormitorio de las niñas, un sistema de persianas de madera permite controlar el ingreso de la luz y la privacidad del recinto.
Por otra parte, el consultorio se ubica en el entrepiso. El espacio, que cuenta con una circulación independiente, también posee una zona de espera y otra de internación, ubicada en la parte posterior de la consulta, con servicios higiénicos propios. En total, la obra contempla 345 metros cuadrados cubiertos.
En la actualidad, la Casa es alquilada a los herederos del doctor Curutchet por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (Capba), que desde 1989 se hizo cargo del cuidado y mantenimiento de la vivienda, rentándola para su sede central. A partir de 2001, con la compra de la propiedad del contrafrente para cumplir esas actividades institucionales, se la conservó para desarrollar en ella actividades culturales y de formación profesional. Hoy, sus puertas están abiertas a los visitantes que quieran recorrerla y ponerse en contacto directo con una de las obras emblemáticas del movimiento moderno en Argentina.

PATRIMONIO MUNDIAL

Casa Curutchet es el único proyecto de Le Corbusier en Latinoamérica y, luego del trabajo de la delegación argentina, fue seleccionada para integrar el conjunto de obras que la Fundación Le Corbusier y el Ministerio de Cultura y Comunicación francés nominaron para integrar la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
En relación a esta nominación, la justificación de la Delegación Permanente de Argentina en la UNESCO se basó en que "la casa no ha sufrido cambios desde la aprobación del proyecto y su construcción, de modo que el edificio se mantiene exactamente igual que al momento de su inauguración". "En lo que respecta al ámbito que lo circunda, los dos edificios vecinos permanecen sin alteraciones significativas y son protegidos a nivel local", agrega el escrito.
Finalmente, el 17 de julio pasado, Casa Curutchet fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto a otras 16 obras del arquitecto Le Corbusier. "Es uno de los más grandes arquitectos del siglo XX y su trabajo, tanto edificado como teórico, ha tenido un gran impacto y demuestra grandes cambios técnicos del Movimiento Moderno en el campo de la arquitectura y el urbanismo", señaló la UNESCO en Estambul, Turquía, tras la decisión de declarar el inmueble como Patrimonio de la Humanidad. 
El director del Capba, Julio Sanata, aseguró que "las  expectativas eran altas", pues ya se habían vivido dos intentos fallidos "antes de esta victoria". "La búsqueda  de la inscripción de la Obra de Le Corbusier a la lista de patrimonios de la humanidad data de hace mucho tiempo. Allá por el 2003 el Estado Francés, junto a la Fondation Le Corbusier, se planteo el desafió de la postulación en serie de 17 obras, pedido al cual la Casa Curutchet se sumó en 2006", detalló Julio en diálogo con Metro.
Le Corbusier es uno de los arquitectos más importantes del siglo XX, con más de cien obras en todo el mundo, gran parte de ellas ubicadas en Europa. En ese marco, "la postulación de la vivienda la ubica a la altura de las máximas obras del arquitecto. A su vez, la Casa Curutchet pasa a ser el décimo patrimonio mundial de la humanidad que ostenta la Argentina y el único emplazado en la provincia de Buenos Aires. Esto convierte a la Casa en un foco de turismo de escala nacional e internacional, que La Plata y los platenses deberán saber aprovechar", explicó el director del Capba.
En ese sentido, el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, aseguró que la vivienda   "expresa una parte de nuestra cultura y la apertura a la innovación que ocurrió hace 60 años y que queremos que vuelva a ocurrir en esta época". ©


TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro

PUESTA EN VALOR

En la actualidad, el Palacio Municipal atraviesa una nueva puesta en valor, que busca restaurar el edificio, siguiendo la línea fundacional.
En ese sentido, las obras contemplan trabajos en el interior y en el exterior del Palacio.
En la actualidad, ya se solucionaron los problemas de filtraciones, lo que evita que avance el deterioro, y se trabaja en la reparación de los vitraux de los ventanales del Salón Dorado.


MAS FOTOS