EMPRESA | LA MARISA | #221 ABR 2017

Invertir en ladrillos

Ladrillos La Marisa amplía sus horizontes abarcando el mercado inmobiliario con la empresa Curto Propiedades, como intermediaria comercial. Próximamente abrirá sus puertas el estudio de ingeniería y arquitectura para el nuevo desarrollo.

Ladrillos La Marisa surgió en 1993, cuando Domingo Curto, un inmigrante portugués, decidió independizarse y abrir su propio horno de ladrillos en la ciudad de Cañuelas. Los comienzos fueron difíciles, ya que no conocían los productos. Por eso, "a veces, "Mingo" se enojaba y decía: ´Tengo un buen ladrillo y no lo puedo vender'", recordó la esposa de Domingos, María Da Silva, en diálogo con Metro. La compra del camión para hacer el reparto fue el primer paso de posicionar la marca y su servicio en el mercado.
Hace nueve años, tras la muerte de su marido, María tomó las riendas de la empresa junto a su hijo Martín, quien como ingeniero civil permitió darle una nueva impronta a Ladrillos La Marisa y, al mismo tiempo mantener la excelente calidad de sus productos. Con el paso del tiempo, los otros hijos del matrimonio, Soledad, Gisele y Franco, se sumaron a la firma.
La nueva gestión implicó la optimización del proceso productivo en la fábrica, la administración y la publicidad. De todas las innovaciones, quizás la más arriesgada fue el cambio de molde. Con las mismas propiedades que siempre caracterizaron a los ladrillos La Marisa, Martín desarrolló un nuevo modelo, bautizado ladrillo Corte Inglés, el cual permite trabajar con mayor facilidad. "Lo llevé a la medida para que se pueda hacer una pared de 15 centímetros o un pilar de 30 x 30 centímetros. Es un modelo que te deja hacer casi todas las trabas que quieras", explicó el ingeniero.
Gisele, ingeniera química, y Franco a pronto de recibirse de ingeniero químico, se sumaron a la empresa. Juntos, los tres hermanos volcaron sus conocimientos para optimizar recursos y modernizar la empresa familiar. "Mi papá, que llegó al país con sólo 14 años, siempre nos dijo: 'Ustedes estudien. Yo no pude estudiar, porque no tuve la oportunidad, pero si ustedes estudian van a tener un camino mucho más amplio, lleno de posibilidades'. Esas herramientas son las que aplicamos hoy", aseguró Gisele. Con el esfuerzo, el compromiso y el aporte de cada uno, Ladrillos La Marisa pasó a ser "una empresa con orígenes familiares", apuntalada por las capacidades y conocimientos de cada uno de sus miembros.
En la actualidad, los hermanos trabajan en el posicionamiento de su propia inmobiliaria, Curto Propiedades, mientras desarrollan un estudio de ingeniería para la realización de emprendimientos urbanísticos. La innovación y el equipamiento tecnológico son las características principales de Curto Propiedades, que cuenta con una plataforma online dinámica para satisfacer las necesidades de cada cliente, de forma rápida y eficiente. Un exclusivo software de gestión permite vincular las propiedades, según su potencial, con las búsquedas de cada cliente, en función de sus exigencias. De este modo, la firma apunta a transformar el mercado inmobiliario.
A la calidad del servicio y la excelencia de los productos que siempre caracterizaron a Ladrillos La Marisa, y ahora también a Curto Propiedades, se suma la dedicación, el esfuerzo, la capacitación constante y la visión de una nueva generación que tiene un gran camino por delante. ©

 

Dirección: Ruta 3 Km. 52,700
Cañuelas
Tel/Fax: 5263-2147 . (15) 6710-7954
E-Mail: ventas@ladrilloslamarisa.com
Web: www.ladrilloslamarisa.com
Dirección: Vicente López 515 . 2° P
Oficinas 1 y 4 . Monte Grande
Tel: (54011) 5263-9039
E-Mail: ventas@curtopropiedades.com
Web: www.curtopropiedades.com




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