ENTREVISTAS | JULIA ETULAIN | #223 JUN 2017

Mujer de ciencia

La investigadora del Conicet Julia Etulain es la primera argentina ganar el premio Talentos Internacionales Emergentes, otorgado por L'Oreál-Unesco, en reconocimiento a sus estudios sobre optimización de la preparación del plasma rico en plaquetas para su aplicación en Medicina Regenerativa.

 

En el marco de la 19ª edición del Premio L'Oréal- UNESCO "Por las Mujeres en la Ciencia", Julia Etulain fue reconocida como una de las científicas más prometedoras del mundo. Con 33 años, es licenciada en Ciencias Biológicas, doctora en el área de hematología e investigadora asistente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). En la actualidad, trabaja en el Laboratorio de Trombosis Experimental del Instituto de Medicina Experimental (IMEX)-Conicet/Academia Nacional de Medicina. En 2015, cuando aún era becaria del Conicet, ganó la Beca Nacional L'Oréal-UNESCO "Por las mujeres en la Ciencia" por su proyecto de optimización del Plasma Rico en Plaquetas (PRP) para su aplicación en medicina regenerativa.

-¿Cómo surgió tu pasión por la ciencia?
-Creo que uno elige su vocación desde chico. En mi caso, si bien mis papás no eran científicos ni médicos, compraban la revista de divulgación científica "Muy interesante". Me acuerdo que desde muy chiquita, aún sin saber leer, la miraba y creo que algo de eso me quedó en el subconsciente. Ya en el colegio me gustaba mucho la biología. Tuve una muy buena profesora. Después, estudié Licenciatura en Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Exactas y Biológicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Más tarde, hice el Doctorado en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA. La tesis, que es la mayor parte del Doctorado, la hice en el Laboratorio de Trombosis Experimental del Instituto de Medicina Experimental (IMEX)-Conicet/Academia Nacional de Medicina, con una beca de Conicet. Me especialicé en hematología, trabajando con la sangre y las plaquetas, que son células de la sangre.

-¿Cómo fue la postulación para el premio L'Oréal-Unesco?
-En 2015 se abrió la primera convocatoria para la Beca Nacional L'Oréal-Unesco "Por las mujeres en la Ciencia" en colaboración con Conicet. Básicamente, premiaban a una becaria por su labor en la ciencia y a una investigadora profesional desarrollada. Me postulé y gané la Beca. Después, L'Oreál Argentina me avisó que me podía postular a la instancia internacional del premio, en la que todas las ganadoras nacionales y regionales concursan para elegir a las quince mejores del mundo. En 2016 me postulé y, a fin de año, me avisaron que había ganado, así que en marzo fui a recibirlo.

-¿En qué consiste el proyecto con el que te postulaste?
-El proyecto en el que estoy trabajando es la optimización del Plasma Rico en Plaquetas (PRP) para su aplicación en medicina regenerativa. Uno tiene que obtener el PRP de su propia sangre, a través de una extracción, para después centrifugarla y separarla en distintos componentes: glóbulos rojos y blancos, y plaquetas. Una vez separadas, las plaquetas son activadas para inducir la liberación de factores de crecimiento, que son moléculas que tienen adentro las plaquetas y, como su nombre lo indica, hacen crecer tejidos, músculos, cartílagos, piel, tendón y hueso. Esta técnica ya existe y se usa hace 30 años en el mundo, pero en Argentina no se emplea de manera rutinaria. Es decir, uno no puede ir a un hospital público con una herida y que le apliquen el PRP, porque todavía falta un consenso sobre cómo prepararlo y no hay estudios de laboratorio que muestren si esto es tóxico o no, o si tiene efectos adversos. Entonces, nosotros estamos trabajando en responder algunos de esos interrogantes, con el fin de que en un futuro se pueda implementar en el país.

-¿Cuáles son los beneficios de este método?
-Lo bueno que tiene es que es muy barato y simple. Pero es necesario aclarar que va a llevar años que lo que hacemos en el laboratorio pase a los pacientes.

-¿Qué significó obtener el reconocimiento, desde lo profesional y lo personal?
-¡Fue increíble! Para mí son tres cosas fundamentales: la motivación, el apoyo económico y la visibilidad que nos da el premio. En primer lugar, es increíble que de golpe te digan: "Sos buena en lo que estás haciendo". Eso te incentiva a seguir adelante, porque sabés que estás yendo por el buen camino. Después, el apoyo económico sirve para desarrollar nuestras carreras y continuar formándonos. Por último, el reconocimiento le da visibilidad al proyecto, al Laboratorio y al Instituto. Hay un montón de médicos en el país que quieren aplicar el PRP en sus pacientes, que no saben cómo hacerlo y quieren empezar a hacer protocolos y ensayos clínicos con nosotros. Eso está buenísimo, porque es un puntapié inicial para empezara hacer estos protocolos de manera rutinaria en hospitales públicos, que se hacen en los privado en el país.

-De cara al futuro, ¿tenés pensado abordar otro proyecto?
-Estoy empezando otro proyecto en simultáneo, que es de mi directora. También voy a seguir con el proyecto de PRP, pero voy a trabajar más en la vinculación con los médicos y los ensayos clínicos. Este año entré al Comité del PRP de la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular, así que creo que va a haber muchas reuniones por ese lado. ©




Textos: GEM . Fotos: Prensa