INFORME | TRABAJO | #222 MAY 2017

Burnout, workaholic

Desde el famoso "surmenage" hasta el más reciente síndrome de "burn-out", el estrés laboral consiste en un agotamiento del sistema nervioso que produce un desgaste que da origen a síntomas de tipo depresivos. Ante las exigencias de la vida laboral moderna, cada vez son más las personas que lo padecen.

El trabajo es una parte importante de la vida. Además de proveer ingresos, ayuda a lograr metas personales, construir grupos sociales y hacer un aporte a la comunidad, pero también es una fuente de estrés emocional. Aún el "trabajo soñado" tiene límites de fecha estresantes, expectativas de desempeño y otras responsabilidades. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Argentina, son muchos los trabajadores que enfrentan una gran presión para "cumplir con las exigencias de la vida laboral moderna". Los riesgos psicosociales, como el aumento de la competitividad, mayores expectativas sobre el rendimiento y largas horas de trabajo, contribuyen a que los ambientes de los lugares de trabajo sean cada vez más estresantes. Con el ritmo de trabajo dictado por las comunicaciones instantáneas y altos niveles de competitividad global, las líneas divisorias entre el trabajo y la vida privada son cada vez más difíciles de identificar.
Además, debido a los cambios sustanciales en las relaciones laborales y la recesión económica actual, los trabajadores experimentan cambios organizacionales y de reestructuración, menores oportunidades laborales, aumento de trabajo precario, temor a la pérdida del empleo, despidos masivos y desempleo, y menor estabilidad financiera, con graves consecuencias para su salud mental y bienestar.
El director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, aseguró que "el estrés laboral afecta a los trabajadores de todas las profesiones, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo" y señaló que "puede tener efectos muy nocivos no sólo para la salud de los trabajadores sino también, con demasiada frecuencia, para el bienestar de sus familias".

¿Que es el estres laboral?

El médico psiquiatra y psicoanalista Juan Eduardo Tesone señaló que este tipo de estrés se produce "por condiciones laborales difíciles, generalmente, en un ambiente de sobre exigencia, en un clima grupal tensionante, cuando se trabaja en relación de dependencia". En el caso de los trabajadores autónomos, se trata de "auto-hiperexigencia, ya sea por una personalidad dada o por una situación socio-económica desfavorable que no compensa el grado de esfuerzo invertido", apuntó Tesone, quien también es miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).
"El estrés laboral se produce como encuentro entre una personalidad dada y un medio laboral que no respeta al trabajador, lo desconsidera o no reconoce la calidad de su trabajo, ya sea en el plano de la estima o de un no reconocimiento económico suficiente de lo que aporta como sustento de la empresa o lugar laboral. En el caso de trabajadores autónomos, se da cuando no se logra un equilibrio entre el esfuerzo que requiere su trabajo y el reconocimiento social y económico del mismo", explicó el psicoanalista.
En sintonía con Tesone, la presidenta del Capítulo de Psiquiatría Preventiva de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA) y miembro Titular de la APA, Elsa Wolfberg, sostuvo que "las causas del malestar no son reductibles sólo a variables psicológicas individuales, sino que también incluyen niveles colectivos y políticos", pues el ser humano se convirtió en "un material como otros, una variable de ajuste, un recurso (RRHH). Entre las causas más frecuentes, Wolfberg identificó las siguientes: "La presión, la intensificación del trabajo y la cultura de la urgencia; la instrumentalización, el maltrato institucional; la violencia en los vínculos; la multiplicación de las órdenes terminantes y paradojales; la norma como ideal y la exigencia de cada vez más; la degradación del amor al 'métier' (profesión u oficio); la pérdida de sentido; las formas de reconocimiento que generan una insatisfacción crónica; la amenaza, la inseguridad y la lógica de la obsolescencia; la crisis de valores; y las malversaciones".
Según la referente de la APSA, gran parte de los trabajadores "se esfuerzan por hacer las cosas lo mejor posible y ponen en ello mucha energía, pasión y compromiso personal". En ese sentido, "lo justo es que este aporte sea reconocido" pero cuando no lo es, es decir, "pasa inadvertido o los demás lo niegan, el resultado es un sufrimiento muy peligroso para la salud mental, pues se produce una desestabilización de las referencias en que se apoya la identidad". "El reconocimiento no es un reclamo marginal de quienes trabajan. Muy por el contrario, se presenta como un elemento decisivo en la dinámica de movilización subjetiva de la inteligencia y la personalidad en el trabajo", afirmó Wolfberg.
Y subrayó que "reconocer la existencia de la 'psicodinámica del reconocimiento' permite comprender el importante papel que juega en el destino del sufrimiento en el trabajo y la posibilidad de transformar el sufrimiento en placer".

¿Como se manifiesta?

El estrés laboral puede manifestar de múltiples maneras. Los síntomas más comunes son: desmotivación, depresión, insomnio, angustia y sus concomitantes corporales, como palpitaciones, sudoración, extra-sístoles, dolores migratorios en diferentes lugares del cuerpo y fibromialgias. También son indicadores de estrés el hormigueo en brazos y piernas; la impotencia y falta de libido; el dolor recurrente en la nuca o en la parte baja de la espalda; el aumento del ausentismo y la demora en la recuperación de accidentes y enfermedades, entre otros.

¿Como combatir el estres laboral?

Existen distintos modos de lidiar con este tipo de estrés. Tesone apuntó que "hay herramientas que dependen de la dinámica grupal de la empresa, que debería motivar a sus empleados y brindarles un lugar reconocido, tanto en el respeto de su trabajo como en el reconocimiento económico del mismo". "Una empresa demasiado jerarquizada o que no motiva a sus empleados para que logren placer en el mismo es fuente potencial de estrés laboral", remarcó.
Desde la perspectiva de la persona, el especialista señaló la importancia de "poder desligarse emocionalmente y en su pensamiento de su lugar de trabajo a partir de cierto horario" con el fin de proteger sus "espacios privados", ya sean individuales o familiares. "En la medida de los posible, se deben respetar tiempos de descanso, dado que todo trabajo puede conducir al síndrome del 'burn-out' (quemado), que inevitablemente lleva al estrés laboral y, paradójicamente, produce a una baja en la calidad de su trabajo por agotamiento", detalló Tesone y sugirió "buscar espacios de interés que no sean laborales, sino recreativos en un sentido amplio, ya sean culturales o deportivos, acordes a sus propios deseos".
En ese sentido, Wolfberg apuntó cuatro formas de lidiar con el estrés: "Modificar la situación, ya sea cambiando de trabajo o de lugar de residencia; adquirir nuevas habilidades para reducirlo o eliminarlo; percibir la situación bajo un enfoque o una perspectiva diferente; y realizar cambios en la conducta personal".
Por otra parte Tesone resaltó que la "calidad de vida" de la persona influye en su estrés laboral: "Sus condiciones de vida cotidiana, su vivienda y el acceso a agua potable, es decir, la existencia de condiciones dignas, así como los desplazamientos en las grandes urbes o la distancia con su medio laboral, pueden contribuir al estrés laboral".
En la actualidad, el estrés relacionado con el trabajo es reconocido un como problema global que afecta a todos los países, todas las profesiones y todos los trabajadores, tanto en los países desarrollados como en desarrollo. En este complejo contexto, el lugar de trabajo es una fuente importante de riesgos psicosociales y, al mismo tiempo, el lugar idóneo para tratarlos y proteger la salud y el bienestar de los trabajadores. Para garantizar lugares de trabajo seguros, es necesario proteger la seguridad física de los trabajadores, al igual que su salud mental y su bienestar psicológico. ©



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El estrés nos hace más sociables


Las emociones como la ansiedad, el miedo o el propio estrés llevan a las personas a buscar el contacto con otros y, en especial, con aquellas que se encuentran en su misma situación que nosotros. "Estar con otros puede proporcionar seguridad, información, consuelo o, simplemente, un patrón de comparación para evaluar la propia reacción", indicó Wolfberg.
La especialista de APSA explicó que la liberación de oxitocina, en la respuesta al estrés, "motiva a buscar apoyo". "La respuesta biológica al estrés impulsa a decirle a alguien cómo uno se siente. Cuando la vida es difícil, la respuesta al estrés induce a rodearse de gente que se preocupa por uno. Lo sorprendente es que la respuesta de estrés tiene su propio mecanismo integrado de resiliencia y ese mecanismo es la conexión humana, detalló.
Según Wolfberg, "la liberación de oxitocina en situaciones de estrés se relaciona con la búsqueda de contacto interpersonal y eso, en términos psicológicos, es claramente positivo, por cuanto supone una mayor oportunidad de apoyo emocional e instrumental".