POSTALES | PALACIO PICCALUGA | #228 NOV 2017

El encanto del detalle

Diseñado por el arquitecto Domingo Donati, este palacio entre medianeras correspondiente al estilo "Petit Hotel" enlaza espacios sofisticados y señoriales con rincones acogedores y cálidos, aunados por la elegancia de la historia.

Ubicado sobre la calle Marcelo T. de Alvear 1560, en el barrio de Recoleta, el Palacio Piccaluga se alza a pocas cuadras de las Avenidas Santa Fe y Callao, punto emblemático de la Ciudad de Buenos Aires. El edificio corresponde a la tipología residencial "Petit Hotel", de gran adhesión a principios del siglo XX. Esta versión minimizada del "Grand Hotel", diseñada por el arquitecto ítalo-suizo Domingo Donati (1866-1925) en 1905, fue la residencia de la familia Piccaluga entre 1905-1997.

FAMILIA PICCALUGA

El italiano Francisco Piccaluga llegó a la Ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XIX. Junto con su compatriota y empresario textil Luis Barolo, se dedicó a la industria del algodón, actividad que le dio una excelente posición económica.
Piccaluga le encargó al arquitecto Donati, formado en la exigente Academia de Brera, en Milán, la construcción del Palacio donde viviría con su esposa, Rosa Bianchi, con quien tuvo seis hijas y un hijo, Pedro.
Inaugurado a comienzos del 1900, el Palacio de casi 2000 metros cuadrados se estructuró en tres amplios niveles: la planta baja, destinada al acceso de proveedores y las áreas de servicio; el piano nobile, con salones de uso común; y un segundo piso, reservado a la habitaciones de la familia. Además, Donati incluyó un jardín privado de 280 metros cuadrados y una vivienda de servicio.
Tras la muerte de su padre, Pedro le compró a sus hermanas su parte de la casa y, después remodelar parte de la vivienda, se instaló allí con su esposa, Ofelia Braceras Haedo, con quien tuvo una hija, Ofelia.

ESTILO ARQUITECTONICO

El Palacio Piccaluga presenta un estilo ecléctico, con fuerte influencia italiana, a excepción de la herrería que conserva el estilo francés. La construcción se destaca por la incorporación de cuatro pequeños patios y un sistema de vitraux para iluminar los espacios más oscuros de cada una de las plantas. "Si bien la construcción está entre medianeras, tiene un estudio muy optimizado de la entrada de luz, incluso hasta la planta baja. Esta serie de patios chicos, que hoy no computan dentro del código de ventilación, funcionan como linternas o como tubos de luz", explica el arquitecto Alfonso Piantini en diálogo con Metro.
Luego de atravesar el macizo portón de hierro de doble hoja, tres escaleras conducen al primer piso: la escalera principal, hecha en mármol de San Juan y custodiada por la figura de un ángel que funciona como protector de la vivienda; una escalera secundaria, que comunica lo que fuera el estacionamiento con el primer piso; y una escalera de madera para uso exclusivo del servicio que recorre los tres niveles del Palacio. Además, se suma un ascensor que comunica las distintas plantas.
En el primer piso, el hall principal con piso de roble de Eslovenia y columnas estucadas que simulan el mármol, funciona como distribuidor. La imponente escalera que conduce al segundo nivel y el óvalo en el techo que permite proyectar el espacio son dos de los grandes atractivos del Palacio.
Sobre el frente de la vivienda se ubican los dos salones de visita. Aunque hoy están pintados de blanco, allí se observan tableros con moldura para la colocación de entelados decorativos, al igual que en otros ambientes. Del lado opuesto al hall se encuentra el comedor principal de estilo medieval. A diferencia de los otros ambientes, éste presenta una mayor carga de ornamentos que el resto de las habitaciones. Su boiserie de madera, con un bestiario que incluye dragones, serpientes y otras criaturas, no se repite en ningún otro lugar del Palacio. El frente de la chimenea de mármol pone en evidencia la ausencia de dos ángeles de bronce que están en falta, pues fueron robados por los últimos inquilinos. En total, el ambiente cuenta con tres puertas: la principal, que llega desde el hall; una secundaria, ubicada frente a la chimenea, que conduce al pequeño jardín de invierno y a los salones para damas y caballeros; y  una pequeña puerta trampa disimulada entre los paneles de madera, para la entrada y salida del servicio.
El último cuarto del piso posee salida al balcón que comunica con la escalera que conduce al jardín, donde Piccaluga mandó a colocar una fuente que tenía el mismo valor que todo el Palacio, de la cual hoy no quedan rastros. Al fondo del terreno se observa la vivienda de servicio y el garage.
En el segundo nivel, los vitraux se ven más favorecidos, porque la vivienda comienza a elevarse hacia el cielo. En torno al gran óvalo y la escalera se observan los mismos elementos y materiales que en el hall principal, pues el espacio abierto funciona como una ventana que los comunica visualmente.
Sobre el frente de la vivienda se ubican los dormitorios principales, conectados por un pequeño salón, cada uno con su baño privado. Del otro lado del óvalo se suceden los demás dormitorios de la familia.
En 1997 el Palacio se vendió y todo el mobiliario se remató en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos. Los nuevos dueños alquilaron la  vivienda a una casa de remates durante cinco años y, luego, a la Universidad Belgrano. Esta última generó anomalías y modificaciones en el edificio.

MULTIESPACIO

En 2016 comenzaron las obras de restauración del edificio. Su administrador, Ian Savransky nos cuenta que hoy el Palacio es "un multiespacio exclusivo para celebrar encuentros corporativos", como eventos empresariales, desfiles, lanzamientos de productos, exposiciones y locación para producciones, entre otras.
"La elegancia de su arquitectura y la sofisticación de cada uno de sus espacios presentan un escenario muy cómodo para vivencias inolvidables", afirma Savransky e invita al público en general a disfrutar "la mágica experiencia de una visita guiada" que consiste en recorrer los tres niveles del Palacio, la casa de servicio y su jardín. Poseedor de magníficos detalles arquitectónicos y artísticos, y de una rica historia, el Palacio cuenta con innumerables rincones únicos. ©

Más data: www.palaciopiccaluga.com


TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro

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