SALUD | TRABAJO | #226 SEP 2017

Orientación vocacional: un elemento muy importante

La elección vocacional es un proceso, una experiencia de conocimiento personal, que implica cierto nivel de madurez. Algunas personas llegan más maduras para afrontar estas instancias y otras requieren de un mayor esfuerzo, pero todos merecen la oportunidad de probar y cambiar, hasta llegar al sitio que les resulte más favorable.


Textos Lic. Marian Renoulin . Contacto: 15-5975-5527


En lo que respecta a la elección vocacional, hay tantas circunstancias como personas diferentes a la hora de seleccionar una salida laboral. O sea, que se piensa un plan de estudio o formación laboral  (en general al fin de los estudios secundarios), poniendo en juego el estilo personal, los conocimientos previos, la seguridad individual o la falta de ella, la influencia positiva o negativa del entorno  (familia y amigos), recursos económicos e incluso la moda, entre otros.
Es fundamental tener presente que la elección vocacional es un proceso, ya sea que se realice en una búsqueda personal como si se requiere ayuda y orientación de alguna institución. Existen centros de orientación vocacional públicos, como los de la Universidad de Lomas de Zamora y la Universidad de Buenos Aires, y privados. Incluso, las coberturas de salud prepagas, en el área de Salud Mental, ofrecen sesiones de orientación (de 4 a 6 encuentros). También existen test o evaluaciones que aparecen en internet, pero, en general, no suelen aportar muchos elementos útiles por ser demasiado impersonales.
Decimos que se trata de un proceso,  porque implica una búsqueda de datos y una posterior elaboración de los mismos, acomodándolos de manera personal, para el surgimiento de otras preguntas, y así sucesivamente.

Los datos a conseguir son:
 
1. De la personalidad del que elige: las capacidades personales, las propias habilidades, las destrezas y preferencias, como también la reflexión sobre los propios intereses y gustos, aquellos temas y actividades que nos llaman la atención y que generan disfrute y placer, curiosidad y satisfacción. Cuentan para esto experiencias escolares y hobbies o pasatiempos, practicados y conocidos. 
 
2. Del mundo real de oportunidades laborales vocacionales: se trata de hacer una investigación sobre dónde se estudian y aprenden aquellas profesiones u oficios que creemos que nos gustan, la duración de ese aprendizaje, materias y contenidos, nivel de complejidad, distancia real de esos centros de formación y costo de los mismos. Esta investigación sobre el mundo real tiene dos objetivos: uno es el de la formación profesional o laboral y el otro es sobre la vida laboral concreta de esa carrera u ocupación.

Entonces, tenemos que pensar y desplegar saberes (o darnos cuenta que nos faltan esos saberes) sobre nosotros mismos, nuestros gustos y preferencias, experiencias concretas  y la realidad del aprendizaje de esas carreras que creemos nos gustan. Sin olvidar conocer cómo es  la vida laboral y profesional, una vez que la persona termina su aprendizaje y está lista para trabajar de aquello que estudio. Un error común es sólo tener en cuenta la formación laboral durante la carrera, sin haber tenido contacto con personas reales que, en un entorno cercano, ejercen ese oficio o profesión que creemos nos gusta.  Es fundamental, pensarnos ejerciendo esas labores y que aquellos que estudiaron esa carrera que nos gusta nos cuenten sobre su rutina laboral, sobre sus posibilidades y sus dificultades.
Ante todo, la elección vocacional, se trata de una experiencia de conocimiento personal, que implica cierto nivel de madurez. Algunas personas llegan más maduras para afrontar estas instancias y otras requieren de un mayor esfuerzo y de más tiempo, pero todos se merecen la oportunidad de probar y cambiar, hasta llegar al sitio que les resulta, en ese momento, más favorable. ©


Textos Lic. Marian Renoulin . Contacto: 15-5975-5527