DIARIO DE VIAJE | MALAGA | #237 AGO 2018

A las costas del sol

Málaga milenaria y cosmopolita en el pasado, todavía conserva sus raíces históricas.
Esta peculiar y cálida ciudad que fue testigo de los orígenes del hombre y de la cultura mediterránea, actualmente es la primera potencia de la industria turística andaluza.



La provincia de Málaga en España, se encuentra al sur de la costa mediterránea, entre las provincias de Granada y Cádiz. Cada año, millones de turistas eligen esta paradisíaca tierra para descansar en sus playas, conocer su patrimonio cultural o introducirse en su belleza serrana.
El viajero ingresa a esta zona no solo para deslumbrarse con sus paisajes, sino también, para conocer su cultura, costumbres, gastronomía y sus atractivas costas mediterráneas. La provincia malagueña cuenta con más de 160 km de franja costera, que bañan 14 municipios y que permiten pasar unas vacaciones soñadas.
Una gran ventaja para una visita en Málaga es que todos los puntos de interés se encuentran concentrados en lo que se conoce como centro histórico. El viajero, al principio, puede ingresar por esas callecitas repletas de bares, terrazas y aromas que caracterizan esta zona de España. El centro se encuentra delimitado por la colina del Castillo de Gibralfaro y la Alcazaba al este, los parques y paseo marítimos, al sur, y el río al oeste. La construcción del Castillo de Gibralfaro, es uno de los primeros lugares que debería visitar el viajero, sus orígenes se remontan a la época fenicia y, además, tiene unas excelentes vistas panorámicas para ver toda la ciudad.
Los amantes de la arquitectura gótica y renacentista no pueden dejar de entrar en la Catedral de la Encarnación, conocida popularmente como la "manquita". Es un edificio majestuoso que muestra una estética exterior peculiar, consecuencia de la época de transición arquitectónica, que se construyó el siglo XVI.
El turista que pueda dar un paseo por el centro histórico también podrá descubrir rincones a los que muchos no van. Por ejemplo los bellos edificios del Palacio Arzobispal, la Iglesia de San Agustín, la torre de la iglesia de Santiago y también, tomar aire fresco en la Plaza de la Merced y recorrer el curioso Pasaje de Chinitas.
Cuando llega la hora del almuerzo o la cena, no hay nada mejor que "tapear" y comer en Málaga, ya que el centro tiene una amplia oferta de bares y restaurantes. Uno de los bares más conocidos y típicos, se encuentra frente al Teatro Romano, su nombre es "El Pimpi". En esta zona de España, el visitante encuentra una infinita oferta gastronómica, especialmente caracterizada por los pescados y los mariscos.
Una de las preparaciones gastronómicas más típicas y conocidas de este lugar es el gazpacho. Este se prepara de múltiples formas: ajoblanco, gazpachuelo, antequerana. También los vinos malagueños son conocidos mundialmente, sabores de la tierra mediterránea que dejan a más de un viajero sin aliento.
Seguro que si piensa en viajar a Málaga, en Andalucía, se viene a la cabeza la Costa del Sol, las playas, el glamour, Marbella, Torremolinos y muchas más. Eso sucede hasta que el viajero tiene la oportunidad de visitar la capital de Málaga y conocer este diamante del sur de España, que fusiona el patrimonio cultural con el turismo comercial. ©



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