POSTALES | JEFATURA DE PARQUE PATRICIOS | #230 ENE 2018

Edificio dorado

La sede de Gobierno de Parque Patricios fue proyectada por el prestigioso estudio internacional Foster + Partners. Con 38 mil metros cuadrados y realizado con técnicas y estándares de cuidado ambiental, es el primer edificio público de Sudamérica en obtener la certificación LEED Gold.

Como una continuación del Parque Patricios, la nueva sede de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires propone una circulación integral en diversos niveles y con distintos tipos de iluminación natural. La construcción delimitada por las calles Uspallata, Los Patos, Atuel e Iguazú fue diseñada en 2010 por el estudio británico de arquitectura Foster + Partners, uno de los más prestigiosos del mundo, para alojar al Banco Ciudad.
La idea de trasladar la entidad bancaria a una manzana del distrito tecnológico tenía por fin contribuir al desarrollo equitativo e inclusivo de la zona sur. Al mismo tiempo, se buscaba que el edificio siguiera la línea de una ciudad con conciencia ambiental.

De matadero a polo tecnológico

Desde principios del siglo XIX este sector de la Ciudad de Buenos Aires se destacó por la presencia de mataderos. Pasada la mitad del siglo, en 1867, comenzaron a funcionar en la esquina de Caseros y Monteagudo los viejos Mataderos del Sur, que le dieron al barrio su primitiva denominación de "Corrales viejos" y permitieron el asentamiento de sus primeros vecinos.
El Matadero del Sur fue inaugurado oficialmente el 11 de noviembre de 1872 y funcionó allí hasta principios del nuevo siglo, cuando fue trasladado a su actual emplazamiento.
Finalmente, el 12 de septiembre de 1902 el barrio adoptó su nombre definitivo cuando resolvió denominar Patricios al parque que se construiría en los terrenos del viejo matadero. En la actualidad, el barrio cuenta con varios parques públicos, lo que lo convierte en uno de los más importantes pulmones verdes de la Ciudad, y emerge como foco de atracción de industrias de alta tecnología.

Un proyecto con mérito

Quince propuestas impulsadas por diferentes consorcios locales y extranjeros participaron del concurso público de proyecto y precio que tuvo como jurados a los prestigiosos arquitectos María Teresa Eghozcue, Pablo Katz, Francisco Mangado y Alberto Varas. Tras la evaluación técnica, sólo tres propuestas fueron aprobadas. Luego de la apertura de los sobres y la correspondiente evaluación de las diferentes ofertas económicas presentadas, el 2 de agosto de 2010 la obra fue adjudicada al estudio Foster + Partners, que había concursado junto a la empresa constructora Criba. Su proyecto había obtenido un total de 9,9 puntos sobre 10.
El arquitecto y director de la sede de Foster + Partners en Argentina, Juan Frigerio, señaló que "el Banco no sólo quería tener la certeza de que se iba a poder construir el edificio, sino que pretendía tener un edificio que tuviese un mérito arquitectónico". La iniciativa "tenía todos los componentes que a nosotros, como Foster + Partners, nos interesaban en un edificio", apuntó Frigerio en diálogo con Metro. "Primero, estaba en una zona de desarrollo urbano, por lo que realmente podíamos hacer un edificio que contribuyera a mejorar y tuviera un impacto en la Ciudad. Después, había una vocación de hacerlo sustentable, algo que Foster siempre busca. Por último, era un concurso muy serio que garantizaba que realmente se iba a hacer el edificio", detalló el arquitecto.
Desde un principio, el proyecto buscó reflejar la esencia del parque donde se emplaza el edificio. Para ello, el estudio se inspiró en el pasado del barrio a la hora de concebir el conjunto, que se extiende hasta los lindes del emplazamiento y se organiza como un campus interno de pueblos interconectados por patios exteriores ajardinados y pasarelas sombreadas.
La construcción simula una especie de fábrica, de planta profunda, con una gran fachada de cien metros sobre el Parque. Frigerio afirmó que "el edificio se pensó para ser sumamente flexible y abierto". "El Banco Ciudad siempre tuvo con una vocación social bastante grande, algo muy particular para un banco. Esta identidad, muy particular para un banco, la fuimos interpretando arquitectónicamente y planteamos un edificio sumamente público", sostuvo el director de la sede de Foster + Partners en Argentina.
Un atrio que se eleva por toda la altura del edificio dirige la circulación a cuatro niveles de espacios de oficinas aterrazados, todos ellos con vistas directas al parque adyacente. Los luminosos espacios se unificaron a través de una cubierta fluida que se sustenta en esbeltos pilares y se proyecta para dar sombra a la gran plaza de acceso y las fachadas. Todos los pisos están conectados por rutas de circulación de iluminación superior, interrumpidos por dos grandes patios ajardinados.
"Se calan dos grandes patios de luz y el edificio se divide en cuatro pequeños sectores, cada uno con una circulación vertical sobre los cuales hay lucernarios. Entonces, se empieza a trabajar como una pequeña ciudad con sus calles internas, las cuales traen luz natural, con lo cual se consume menos energía eléctrica", explicó Frigerio. El representante de Foster + Partners en Argentina destacó que "la mayor parte de la gente circula hacia arriba o hacia abajo con las escaleras, en vez de hacerlo con medios mecánicos, lo que crea todo un paisaje y una circulación integral sumamente placentera, como una continuación del Parque, con diferentes espacios y distinta luz".
Los espacios de trabajo son abiertos, están iluminados de forma natural y permiten una buena comunicación entre los departamentos, lo que promueve un alto sentido de comunidad. Sobre una retícula de ocho metros cuadrados, las amplias placas de piso permiten un alto grado de flexibilidad en la planificación de los espacios de trabajo.
El edificio de 38 mil metros cuadrados también cuenta con una cafetería y un auditorio con doble acceso –interior y exterior- y capacidad para 300 personas. Además, posee 400 cocheras, comedor para todo el personal, gimnasio y SUM.

Concebido con conciencia ambiental

Con el objetivo de conseguir la acreditación internacional Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental (LEED) Silver, se incorporaron distintos elementos de sostenibilidad, como la utilización de la masa térmica expuesta de los tableros de fondo de hormigón con vigas frías con fines de refrigeración; la reducción de la demanda energética gracias a las fachadas en sombra —que se orientan en función de la trayectoria del sol—; y el fomento de la ventilación natural. También se incorporaron sensores de luz y de movimiento para no desperdiciar energía.
Para realizar un uso responsable del agua se crearon tanques para recolección de las aguas grises y las de lluvia. Las primeras se emplean para la descarga de los sanitarios, mientras que las segundas se usan para riego.
Además, se incentivó el uso de transporte público, debido a la cercanía del subte, y de bicicletas, a través de la inclusión de duchas y bicicleteros.
Gracias a la aplicación de técnicas y estándares de cuidado ambiental el complejo obtuvo la certificación LEED Gold, siendo el primer edificio público en recibir la distinción. "Excedimos el requerimiento y al mismo precio", remarcó Frigerio.

Cambio de destino

Originalmente, el edificio fue encargado para ser la sede del Banco Ciudad pero cambió de destino a sólo un año de la finalización de la obra. El presidente del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio, concluyó que la entidad no podía alejarse de la City por cuestiones estratégicas. Entonces, el Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires decidió dejar de alquilar la histórica sede de Bolívar 1, ubicada frente a la Plaza de Mayo, y trasladar la Jefatura de Gobierno al edificio de Parque Patricios.
La flexibilidad inherente al diseño del proyecto permitió una transición sin problemas para el funcionamiento de las oficinas gubernamentales. El director de la sede de Foster + Partners en Argentina señaló que el proyecto ya tenía "una matriz de edificio público, como si siempre hubiese sido pensado para una municipalidad". En ese sentido, "no hubo un gran cambio programático en el edificio", sino que las modificaciones que se realizaron fueron "relativamente menores".
Algunos espacios abiertos se cerraron para crear salas de reuniones y el sector destinado al club de empleados del banco se convirtió en la Sala de Gabinete. "Hay una idea muy linda que es la transparencia del Gobierno, entonces propusimos llevar la Sala de Gabinete a la planta baja, a un espacio vidriado que se ve desde afuera, para que el pueblo pueda ver esas reuniones", explicó Frigerio.
Finalmente, la nueva Jefatura fue inaugurada el 1 de abril de 2015. El ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, afirmó que "el traslado de la sede de Gobierno porteño al sur de la Ciudad, a un edificio emblemático como el creado por el estudio Foster, fue absolutamente estratégica: queríamos dejar en claro que nuestra mayor obsesión durante la gestión es dotar a la zona históricamente relegada de la Ciudad de la mejor infraestructura y servicios". "El edificio en sí dinamizó al barrio, aumentando la calidad de vida de los vecinos y reforzando la generación de empleo en el área", enfatizó Moccia.
En cuanto al diseño del conjunto, el ministro señaló que "los criterios de arquitectura sustentable utilizados también acompañan la idea de Ciudad verde y sustentable que alentamos". Y destacó: "La transparencia de su estructura refleja uno de los primordiales valores que queremos comunicar: No hay gestión eficaz si no es transparente".
La nueva sede de la Jefatura de Gobierno porteño es una de las primeras obras del distrito tecnológico y una gran demostración de cómo la arquitectura puede ayudar al cuidado del medio ambiente. A menos de tres años de su inauguración, el proyecto de Foster + Partners y Cribas se convirtió en un catalizador para la regeneración del barrio y el crecimiento de esa zona de la Ciudad. ©


TXT Y FOTOS: Grupo Editorial Metro .

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