SALUD | BIENESTAR | #230 ENE 2018
Bienvenido 2018

Cuando el vértigo de diciembre queda atrás, nuestra vida comienza a ordenarse,
Ya más descansados y tranquilos, enero nos presenta un tiempo propicio para la reflexión.

Textos: Lic. Marian Renoulin . Contacto: 15-5975-5527


Diciembre suele ser un mes muy agitado. Se suman los cierres de año de múltiples actividades, algunas de ellas placenteras y otras que representan una obligación, un compromiso de cumplir con las responsabilidades asumidas. Ya sean reuniones o tareas laborales, proyectos que finalizan, actos académicos, encuentros con familia o amigos, diciembre suele estar cargado de tareas extras además de las ya habituales.
Aunque nos propongamos vivir este mes disfrutando de las mañanas frescas, de las calles con árboles cargados de flores, quedamos atrapados en redes invisibles pero efectivas y fuertes, que nos tienden distintos grupos y actividades que elegimos (desde las fiestas de las escuelas, los trabajos, los clubes, hasta reuniones para despedir el año con amigos). Vamos cargando la agenda de compromisos que, al ser tantos, garantizan tensión, falta de descanso y agotamiento. La falta de tiempo suficiente para descansar, puede generar malestares que van desde lo físico a lo psíquico. Si no dormimos bien, producto de trabajos extra o de reuniones que ocupan tiempo en el que habitualmente descansábamos, podemos sentir malestar producto de la fatiga, mal humor, desgano y tristeza, como resultado de la falta de descanso sostenida. Si somos ambiciosos y nos anotamos en todas las actividades, probablemente no podamos cumplir con muchas de ellas y condicionemos nuestro buen humor y alegría. Tantas actividades, aunque en principio sean placenteras, generan un ritmo vital acelerado que favorece la ansiedad. Y en un estado ansioso no podemos sentir un verdadero bienestar y disfrute.
Sería bueno para nuestro equilibrio psíquico, priorizar las actividades a las que podemos concurrir, sin sobrecargarnos. El límite que pongamos en esto, nos protegerá de excesos y decepciones.
Cuando el vértigo de diciembre queda atrás, parece que el ritmo de las ciudades se calma. Quizás queda olvidada aún alguna guirnalda navideña, pero no queda el apuro por comprar, vender o saludar a familiares y conocidos. Ya no hay niños ni grandes corriendo temprano a la escuela, las calles están más tranquilas, el torbellino parece haberse retirado. Y queda un precioso tiempo de reflexión.
Ya sea que estemos de vacaciones o no, enero puede ser un hermoso mes para pensar. Para ahondar en nuestros deseos, revisar nuestra situación vital. Mirar detenidamente nuestro entorno, a quienes nos rodean. Predisponernos a pensamientos más profundos sobre nuestros objetivos vitales a mediano y largo plazo. 
Es muy probable que, ya más descansados y tranquilos, alguna pieza del rompecabezas de nuestras vidas se ordene, y marque un rumbo nuevo para seguir con renovadas fuerzas e ilusiones.

Muchas y diferentes ideas pueden mejorar nuestra vida cotidiana.
Estas son algunas actividades que también podríamos incluir a la hora de programar nuestro año 2018:
l Menos horas mirando televisión (noticieros, series, películas) para cambiarlas por caminata o actividad física (si fuera al aire libre, mejor). 
l Elegir una actividad artística o creativa que nos guste y buscar el tiempo y el lugar para desarrollarla.
l Pensar salidas para niños (hijos, sobrinos, ahijados) en la que podamos compartir charlas y conversaciones. Granjas ecológicas, museos, teatros, parques y plazas nos esperan para compartir y aprender.
l Elegir para apadrinar a alguna persona de nuestro entorno que sepamos que necesita respaldo y no lo tiene. Ya sea en compañía, soporte o consejo, disponernos a ayudar. 
l Más allá de la dieta alimenticia que cada uno se proponga seguir para cuidar su salud, incorporar, si es que no se hace aun, la costumbre de cocinar un plato de comida más elaborado, diferente y preparado por nosotros, por lo menos una vez por semana, para después disfrutarlo con tranquilidad y tiempo.
l Y si a nivel anímico sentimos confusión o malestar, este nuevo año nos da tiempo también de iniciar una psicoterapia que nos guie un poco hacia el personal camino del propio bienestar.

Muy feliz año 2018 para todos. ©




Textos: Lic. Marian Renoulin . Contacto: 15-5975-5527