EN LA RUTA | URIBELARREA | #231 FEB 2018

Un pueblo de película

Las casonas centenarias de ladrillo unido con barro, las calles de tierra y la vieja estación de tren hicieron de Uribelarrea un pueblo de película. Al espíritu rural se suma el desarrollo de un polo gastronómico que cada fin de semana conquista el alma y el paladar de sus visitantes.

Uribelarrea es un pueblo tranquilo que se alza a la altura del kilómetro 82,5 de la Ruta Nacional 205, a 20 kilómetros del centro de Cañuelas y a menos de 100 kilómetros de las ciudades de Buenos Aires y La Plata. Aunque en los últimos años surgieron nuevos emprendimientos gastronómicos para satisfacer la demanda de los visitantes que llegan los fines de semana en busca de aires campestres, en la semana recupera su aire pacífico y vuelve a sumergirse en el tiempo.
En 1889 Don Miguel Nemesio de Uribelarrea (1833-1905), un rico hacendado que había sido intendente de la Ciudad de Buenos Aires durante el gobierno de Sarmiento, decidió donar una fracción de los terrenos heredados de la familia de su madre para la construcción de una colonia agrícola. Por aquellos años, cuando aún no llegaba el ferrocarril, Nemesio de Uribelarrea le encargó al arquitecto Pedro Benoit, quien diseñó los planos de la ciudad de La Plata, el trazado del pueblo: una cuadrícula de ochenta cuadras, a las que se le suman las cuatro diagonales que salen de su plaza principal con forma hetagonal… para aliviar el tránsito.
El ferrocarril llegó dos años después de la fundación, en 1892, cuando Uribelarrea ya contaba con 19 casas y una iglesia neogótica bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, también proyectada por Benoit e inaugurada el 18 de diciembre de 1890 en homenaje a la difunta esposa de Don Uribelarrea, Doña Manuela Olaguer Feliú y Azcuenaga. Al poco tiempo, el 28 de enero de 1894 la congregación salesiana colocó la piedra fundamental de la Escuela Agrotécnica Don Bosco, la primera institución de este tipo en el país.
A principios del siglo XX, Uribelarrea se perfiló como polo lechero. En las décadas del ´30 y ´40, su época de máximo esplendor, llegó a contar con más de un centenar de tambos y queserías que enviaban sus productos a través del Ferrocarril "Del Sur" para abastecer a la Ciudad de Buenos Aires. Con cinco almacenes de ramos generales, cuatro escuelas y clubes, el pueblo funcionaba como satélite de la cabecera del partido.
Cuando la pasteurización de la leche comenzó a ser obligatoria, la mayoría de los tambos familiares cerraron por no contar con la infraestructura adecuada. Como consecuencia, el pueblo tambero detuvo su crecimiento. La merma de los servicios ferroviarios terminó por sumirlo en un letargo del que comenzó a despertar 70 años después, cuando los viejos almacenes de ramos generales se convirtieron en restaurantes y una antigua casona se convirtió en hotel. Desde entonces, cada fin de semana recibe la visita de miles de personas que buscan un entorno apacible y platos con los que conquistar el alma y deleitar el paladar.

Vieja estaciÓn

Luego de cruzar el arco de bienvenida, la Avenida Valeria de Crotto nos conduce hasta la antigua estación de tren. Delante de ésta, un viejo galpón de ladrillo a la vista, que llegó a funcionar como museo de maquinaria agrícola, lleva el nombre del pueblo pintado en el techo. La construcción se recorta contra un cielo celeste salpicado de nubes en una de las postales típicas de "Uribe".

Paseo gastronÓmico

La Avenida Valeria de Crotto hace una "U" hacia la derecha para bordear el galpón y la estación de tren. Tras cruzar las vías, aparecen los primeros locales gastronómicos, mezclados con pequeñas tiendas que ofrecen desde botellas y letreros antiguos hasta artesanías gauchescas. Frente a la estación, dos surtidores antiguos flanquean la entrada de Macedonio. En sus orígenes, la propiedad fue la casa del jefe de la estación. Luego, devino en un tradicional almacén de ramos generales y hoy funciona como restaurante. Si bien es uno de lo más renombrados del pueblo, a él se suman El Palenque, la cervecería La Uribeña, Pueblo Escondido y la Cueva de Uco, entre otros.
Durante la tarde, el tambo de cabras y casa de té Valle de Goñi es una opción ideal para visitar con los más chicos, pues allí se pueden observar las tareas de ordeñe y tomar contacto con los animales.

Escuela AgrotÉcnica Don Bosco

Imposible no tentarse y comprar fiambres, quesos o unos potes de dulce de leche del Don Bosco, que tiene fama de ser uno de los más ricos del país. Los alumnos, como parte de su proceso educativo, elaboran diversos productos a partir de la actividad agropecuaria que son comercializados en la propia Escuela, junto con otros productos elaborados en otras escuelas agrotécnicas salesianas.

Iglesia Nuestra Señora del LujÁN

Ubicada frente a la Plaza Centenario, la Iglesia Nuestra Señora del Luján es una construcción de estilo neogótico que aún posee vitraux originales de la época. En su interior descansan los restos de su fundador, Miguel Nemesio De Uribelarrea. Allí se filmaron escenas de "Evita", la película de Alan Parker protagonizada por Madonna. ©



TXT & FOTOS: Grupo Editorial Metro

 

 


COMO LLEGAR

En auto
Desde Buenos Aires, por autopistas Riccheri, luego Ezeiza-Cañuelas y RN 205 hasta el Km 82,5.

En combi
Consultar a las empresas Del Sur y Lobo Bus.

En transporte público
Desde Estación Plaza Constitución tomar el tren a Ezeiza (Línea Gral. Roca), hacer combinación hasta Cañuelas. Al salir de la estación, tomar el colectivo de la Línea 88 a Uribelarrea.


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