POSTALES | MODESTA VICTORIA | #232 MAR 2018

La Dama del lago

Construida en astilleros holandeses por encargo de Exequiel Bustillo, quien vislumbró el potencial turístico de la ciudad de San Carlos de Bariloche, y botada hace 80 años, la Modesta Victoria es el navío insignia del Lago Nahuel Huapi y una de las grandes joyas de la Patagonia Andina.

Con su aire señorial e imponente, su cubierta de madera y sus exclusivos salones, la Modesta Victoria surca las aguas del Lago Nahuel Huapi. Es su nave insignia y uno de los íconos de la ciudad de San Carlos de Bariloche, ubicada en la provincia de Río Negro. Diversas personalidades navegaron en ella y, con su paso, enriquecieron la leyenda de la "Dama del Lago".

Desde el AtlÁntico

La primavera se preparaba para dar paso al verano cuando, el 13 de diciembre de 1883, una embarcación ingresó al Lago Nahuel Huapi, procedente del Rio Limay. Era la primera vez que, desde el Océano Atlántico, se conseguía llegar y navegar el Gran Lago. En el momento de adentrarse en las aguas del Nahuel Huapi, el Teniente Eduardo O´Connor, quien se encontraba al mando de la embarcación, la bautizó con el nombre de Modesta Victoria, en homenaje a su esposa.
La Modesta de O´Connor era una lancha tinglada de poco más de 8 metros de eslora y 1.70 de manga, provista de remos y velas, que había sido construida en un astillero del Río Lujan, en localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires.
Siete hombres acompañaban al teniente en la expedición que había comenzado el 10 de octubre de ese año en la ciudad de Carmen de Patagones. El vapor a ruedas "Rio Negro" los llevó a bordo hasta la Confluencia del Rio Limay con el Collón Cura y, desde allí, a la sirga -arrastrados desde la orilla del río con sogas- y a remo hasta el Gran Lago.
Si bien la expedición de O´Connor fue la primera en llegar y cumplir con éxito el mandato de navegar el Gran Lago, no fue la primera en intentarlo. Otros se habían lanzado a la aventura y fracasado en el camino. La tarea no era sencilla, porque había que remontar los Ríos Negro y Limay contra la corriente y enfrentar, no sólo las caudalosas aguas, sino también las inclemencias del tiempo y las extremas condiciones del terreno.
La Modesta Victoria del Teniente O´Connor fue la primera embarcación proveniente del Atlántico que navegó las aguas del Lago Nahuel Huapi. Anteriormente, algunas expediciones habían llegado desde Chile, con la intención de unir el Pacifico y el Atlántico, pero utilizando sistema de porteo, es decir, trasladando la embarcación por tierra entre un curso de agua y otro.

La Modesta de Bustillo

A fines de la década del 20, los turistas que llegaban a Bariloche podían navegar el Lago Nahuel Huapi en el Vapor Cóndor, una embarcación poco confortable y antigua. El Dr. Exequiel Bustillo, quien tuvo un rol protagónico en el crecimiento de la ciudad de San Carlos de Bariloche, entendió la necesidad de contar con un barco de mayores dimensiones y mejores características, cuyo confort y belleza fuese compatible con las instalaciones del hotel que también proyectaba y que pretendía inaugurar en forma conjunta.
Bustillo solicitó ayuda de personas capacitadas en el tema. Luego, se elaboraron los anteproyectos y se llamó a licitación. Cinco empresas, cuatro nacionales y una extranjera, se presentaron como ofertantes. Tras analizar las propuestas, la firma Verschure & Co´s Scheepsweri de Amsterdan, Holanda, resultó adjudicataria.
Según el contrato con el astillero, el barco se construiría y armaría en Ámsterdam para evaluar que respondiera al proyecto. Luego, sería desarmado para ser embalado por pieza y transportado en barco a Buenos Aires. Desde allí, se llevaría en tren hasta San Carlos de Bariloche, donde se armaría definitivamente para la puesta a flote.
En total, la tarea demando más de 37 meses. La idea de Bustillo, de inaugurar el Hotel Llao Llao y botar la Modesta Victoria en forma simultánea no pudo concretarse. En parte, el retraso se debió a la meticulosidad del Ingeniero Manuel Bianchi, designado por Bustillo como Inspector de Obra en el astillero Holandés. Bianchi labró más de 700 actas de disconformidad con respecto a cada uno de los detalles de construcción del barco. Lo que en principio pareció una demora del proyecto, es una de las razones de la durabilidad, la confiabilidad y la belleza de la Modesta Victoria, conocida como la "Modesta de Bustillo".
Mientras la construcción avanzaba bajo la mirada atenta de Bianchi, en Buenos Aires se discutía el nombre que se le daría al navío. Bustillo le solicitó al presidente de la Nación, Gral. Agustín P. Justo, que eligiese un nombre para el barco. Justo, que conocía la historia patagónica, sugirió el nombre de la primera embarcación que navegó el lago con bandera Argentina: "Modesta Victoria". El 4 de junio de 1936 se aprobó el nombre de la nave, a la que los barilochenses llamarían la "Dama del Lago".
Finalmente, el navío fue botado el 10 de noviembre de 1938. El acto contó con la participación de todo el pueblo.

Ocho dÉcadas de historia

La embarcación empezó a funcionar en enero de 1939, al servicio de la Compañía de Transportes Expreso Villalonga. Por aquellos años, la Modesta Victoria realizaba distintos itinerarios que alternava de tal manera que los turistas pudieran conocer gran parte del Lago Nahuel Huapi. Villalonga explotó la motonave hasta abril de ese año.
Por motivos de "carácter administrativo", Parques Nacionales transfirió la explotación a la Prefectura General Marítima, bajo la administración directa de la Subprefectura de San Carlos de Bariloche, a entera satisfacción de la Dirección de Parques Nacionales.
En 1945 la administración de la embarcación volvió a manos de Parques Nacionales. Era una época de cambio de paradigma, en la que se empezó a pensar en un turismo de carácter nacional y se implementaron conceptos de turismo social. Fue necesario que otras 14 embarcaciones se sumaran al parque náutico más de 14 embarcaciones para cumplir con la demanda de pasajeros en el lago.
A fines de la década del ´60 el panorama era totalmente diferente. La cantidad de embarcaciones había vuelto casi al punto de partida y el lago había dejado de ser una de las prioridades de la Administración de Parques Nacionales, que en 1968 determinó que la explotación de la embarcación daba pérdidas a sus estados contables, por lo que realizó un llamado a licitación para vender la Modesta Victoria. En aquellos años los vecinos de Bariloche manifestaban su preocupación por el estado de abandono en que se encontraba el navío, que permanecía en reiteradas ocasiones fuera de servicio por malas condiciones de mantenimiento y funcionamiento.
Finalmente, el 12 de diciembre de 1968 se realizó la apertura de los sobres. La única oferente había sido la empresa Barilochense Turisur S.R.L. La adjudicación se efectuó el 7 de enero del año siguiente. A partir de ese momento, la Modesta Victoria fue embellecida, modernizada y provista de dos nuevos y modernos motores Volvo Penta que suplantaron a los motores originales.
La Modesta Victoria cuenta con tres cubiertas. Los pisos de Teca, herrajes de bronce y tulipas de alabastro advierten de su construcción europea, mientras que su timonera representa toda una época de navegación.
Equipada con los más modernos elementos tecnológicos para brindar seguridad a sus 300 pasajeros, el Modesta Victoria realiza las distintas excursiones lacustres operadas por Turisur S.R.L. La belleza de sus instalaciones y la comodidad de sus espaciosos salones le confieren un aire lujoso y señorial a la experiencia de navegar por las mágicas aguas del Lago Nahuel Huapi para descubrir el encanto de la Patagonia Andina.©


TXT Y FOTOS: Grupo Editorial Metro .




Personalidades en la Modesta Victoria

Por la cubierta de madera, los salones y la confitería de la Modesta Victoria pasaron grandes personalidades. De muchos existen documentos fotográficos que ilustran su paso por la embarcación pero hay un caso especia, el de Ernesto "Che" Guevara y su amigo Alberto Granado. "Un sol tibio alumbraba el nuevo día, el de la partida, la despedida del suelo argentino. Cargar la moto en la Modesta Victoria no fue tarea fácil pero con paciencia se llevó a cabo. Y bajarla también fue difícil por cierto. Sin embargo, ya estábamos en ese minúsculo paraje del lago, llamado pomposamente Puerto Blest. Unos kilómetros de camino, tres o cuatro a lo sumo y otra vez agua, ahora, en las de una laguna de un ver-de sucio, laguna Frías, navegamos un rato, para llegar, finalmente, a la aduana y luego al puesto chileno del otro lado de la cordillera, muy disminuida en su altura en estas latitudes, escribió el "Che" en "Notas de viaje. Diario en motocicleta".
El 24 de marzo de 2016 el entonces presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, navegó en la Modesta Victoria. Junto a su esposa y sus dos hijas, Obama visitó la Isla Centinela, donde descansan los restos del perito Francisco Pascasio Moreno, el padre de los Parques Nacionales Argentinos.


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