INFORME | MASCOTAS | #249

No son sólo un regalo

Cuando se busca una relación amistosa entre niños y mascotas
se deben evaluar las ventajas y desventajas.

La relación entre un niño y su mascota siempre está conectada al seno mismo de la familia, debido a que adoptar un animal puede llegar a ser una experiencia beneficiosa para un desarrollo mutuo, basado en la responsabilidad y la dedicación.
Las mascotas son animales de compañía, que participan en los sentimientos de una persona. Tener un animalito tiene muchos beneficios para los más chicos e incluso para su entorno familiar, pero hay ciertos factores que se deben tener en cuenta para garantizar el bienestar de ambas partes.
La decisión de tener un perro, gato u otro animal, implica una profunda reflexión para la familia. Los adultos deben trabajar para que sus hijos se hagan cargo de proporcionar cariño y cuidados a la mascota, de acuerdo al nivel de desarrollo alcanzado por la misma. Por eso, se debe considerar las posibilidades de cada hogar, en base a la edad de los niños, la disponibilidad horaria y las necesidades.

"El perro es el mejor amigo del hombre"

Tiene mucha importancia la interacción, es decir conocer las características y las diferentes conductas de cada raza o especie. El dicho popular dice que "el perro es el mejor amigo del hombre", por lo que ellos son considerados los más sociables o los que más interaccionan con los sentimientos y emociones. Por este motivo, el perro quizás es el animal más recomendable para los niños.
Se debe tener en cuenta que cada mascota genera una interacción diferente con el entorno. También se puede elegir un pez o un hámster y siempre lo más importante será la responsabilidad que la familia tenga con este ser y cómo los niños aprenden a establecer relaciones de cuidado y cariño.
Actualmente, se registra en el mundo un aumento de mascotas exóticas en los hogares como hurones, erizos, cobayos, tortugas acuáticas, iguanas, sapos, loros y otros que, si bien requieren de cuidados específicos, también pueden ser mejores para ambientes más chicos.

La terapia de tener mascota

Según múltiples investigaciones, tener mascotas es terapéutico, contribuye a la sociabilización, aumenta el índice de supervivencia luego de ataques cardíacos, disminuye los niveles de presión arterial, reduce el estrés y triglicéridos, aumenta la percepción de capacidad y autoeficacia, entre otras virtudes.
Los niños que crecen en hogares con perros maduran más rápido, ya que estos son expertos en la lectura de los comportamientos sociales y comunicativos de los humanos. Por eso, los especialistas aseguran que la relación entre perros y niños facilita la adquisición de habilidades en ambos.
Por ejemplo, a los niños que tienen discapacidades se les recomienda que tengan mascotas porque estas pueden ayudarlo a incorporarse al entorno social. Uno de cada 160 chicos en el mundo tiene autismo, un grupo de afecciones caracterizadas por algún grado de alteración de comportamiento social, la comunicación y el lenguaje. La ONG Bocálan Argentina trabaja en el entrenamiento de perros de asistencia para estos niños. Estos animales son entrenados y luego se acoplan al entorno familiar y social del niño al que deben ayudar.

Beneficios y riesgos de criar un animalito

Desarrollar el sentido de la responsabilidad
Ocuparse de su limpieza o alimentación permitirá que el niño, a través de la experiencia, sea capaz de lograr una vinculación de protección y cariño.

Ayuda a la socialización
La mascota estimula y convoca el interés de su dueño, por ejemplo, al compartir juegos.

Se convierten en una compañía incondicional

Estimula el desarrollo emocional

Genera empatía
El niño empieza a ponerse en el lugar del otro, en este caso de un ser indefenso, que puede tener hambre por ejemplo. Para favorecerlo, es central explicarles que los animales no son "cosas" ni "juguetes", sino que sienten al igual que ellos.

Favorece la autoestima del niño
Es al valorar su capacidad de hacerse cargo de otro ser.

Contribuye al aprendizaje moral
No maltratar a un animal es algo que se incorpora del código moral familiar. Por ello, si el entorno no está convencido de tener animales o mascotas, no es recomendable adoptarlas, porque el niño podría percibir al animal como algo que molesta o replicar la indiferencia hacia el mismo.

Riesgos

La agresión es una de las principales preocupaciones a la hora de decidir tener una mascota. Esta es una conducta emocional propia del estrés de un animal.
Para evitar cualquier tipo de accidente, se recomienda no molestar a los animales mientras comen, duermen o tienen a sus crías cerca. De todas maneras, existen lesiones producidas por animales que son consecuencia de juegos o sin intención.

Precauciones cuando conviven un bebé y un animal

La primera regla para los padres es estar siempre alerta y no dejar nunca al pequeño y al animal solos en una habitación. Un gato puede darle un zarpazo o un perro, empujarlo. Pero, generalmente, los animales nunca son agresivos porque sí. Si lo son, es porque están en una situación incómoda o sienten malestar. En ese caso, siempre hay avisos previos.
Los perros meten el rabo entre las patas, agacha las orejas y los gatos bufan o se hacen un ovillo. Los adultos tienen que estar atentos para detectar esos signos que el niño no puede descifrar. Pero, para evitar llegar a este punto, es fundamental que los padres desempeñen su papel de educadores frente al niño y frente al animal. Tienen que explicar al pequeño que el animal no es un juguete, que es diferente de nosotros.
Eso significa que hay que saber decir al niño que no moleste al gato que duerme en el sofá en pleno día. Del mismo modo, hay que poner límites al animal. Por último, hay que imponer algunas normas de higiene: lavarse las manos después de tocar al animal, evitar los lametones y el dormir juntos y, sobre todo, controlar la salud del animal llevándolo al veterinario al menos una vez al año. ©


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Hoy en día muchas personas deciden comprar mascotas de raza por sobre un perro que fue abandonado, a pesar que entrenadores de perros, especialistas y psicólogos aseguran que animales de la calle
son mejores dentro del entorno familiar

Entre el 70 y 80 por ciento de las personas que se acercan a los albergues o refugios para mascotas lo hacen para dejar un perrito, no para llevarse uno, lo cual no es sostenible, por lo que es necesario continuar promoviendo la adopción.
Los perros callejeros son un problema que, en la actualidad, sigue siendo tema de debate y de búsquedas de alternativas para solucionarlo. Muchas personas deciden comprar mascotas de raza por sobre un perro que fue abandonado en la calle y eso termina afectando la situación.
Entrenadores de perros, especialistas y psicólogos aseguran que animales de la calle son mejores dentro del entorno familiar e incluso también pueden ser de ayuda para chicos con problemas o enfermedades. Esto sucede debido a que un animal que estuvo en contacto continuo con la sociedad, es mucho más sociable y compañero que un perro que nunca lo hizo.

Proyecto 4 patas
Web: www.proyecto4patas.org
Redes: @proyecto4patas

Refugio El Campito
Web: www.elcampitorefugio.org
Redes: @elcampitorefugio

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