POSTALES | BS AS| #243

Turista en mi Ciudad

Vanguardia, innovación, arte, son algunas de las características que resaltan a la Ciudad de Buenos Aires y cada uno de los rincones que la componen como una de las metrópolis más visitadas por los turistas del mundo.

 

L a capital de la República Argentina, es una de las ciudades más importantes de Latinoamérica, en cada paso de ella se encuentra la gran influencia de las numerosas corrientes inmigratorias que la conformaron desde el siglo XIX. Buenos Aires se convirtió en un importante centro económico, financiero y cultural, todo ello reflejado en la gran cantidad de centros comerciales, museos, teatros y centros culturales que se encuentran a disposición de todos aquellos que quieran visitarlos.
El casco histórico de Buenos Aires está centrado en la Plaza de Mayo, lugar fundacional donde se encuentran los edificios que albergan a las autoridades que gobiernan el país y a la Ciudad. Uno de ellos es la Casa Rosada, un conjunto edilicio que se desarrolla en tres niveles sobre la calle Balcarce y en cuatro niveles más un subsuelo del Museo de la Casa de Gobierno, sobre la avenida Paseo Colón. La estructura original consta de muros portantes de mampuestos con espesores variables y losas simplemente apoyadas por bovedillas de ladrillos de acero y madera, según el sector.
También, en los alrededores de la Plaza de Mayo, se encuentra la Catedral Metropolitana, principal sede de la iglesia católica argentina. Su estructura es fiel al estilo neoclásico, con un gran parecido a los grandes templos griegos (especialmente, por las columnas que coronan su entrada).
Los turistas optan por recorrer esta parte de la ciudad y visitan lugares emblemáticos como el Cabildo, la peatonal Florida y la Avenida Rivadavia. Esta zona es un reflejo claro del mundo colonial y del estilo de la ciudad contrastando lo antiguo con lo moderno.
Otro lugar que no deja de impactar a quienes visiten la gran urbe argentina es la calle más famosa: la Avenida de Mayo que con su estilo parisino se extiende desde la Plaza de Mayo a la Plaza del Congreso. Las edificaciones, el estilo, los bares, los negocios, todo hace de esta calle el lugar por el que quieren caminar no sólo los visitantes extranjeros, sino también los oriundos de la ciudad.

Entre las construcciones más distinguidas se encuentra el Palacio Barolo, que hasta 1935 fue el rascacielos más alto de la ciudad y actualmente es un edificio de oficinas. Su faro es una obra de arte, pero lo más llamativo es el simbolismo con la Divina Comedia, la obra de Dante Alighieri, de la que Luigi Barolo era un admirador profundo.
Si se mira un poco más allá, a la misma altura, se encuentra el Palacio del Congreso de la Nación, sede del poder legislativo y donde se combina el arte y la arquitectura en su totalidad.
La metrópoli también cuenta con la calle más ancha del mundo que la cruza de norte a sur uniendo los barrios de Retiro y San Cristóbal: la Avenida 9 de julio. Con sus catorce carriles y 3 kilómetros de largo, es parte de las típicas postales porteñas y el centro de la misma esta coronado por el Obelisco de Buenos Aires.
Sobre esta conocida avenida se encuentra uno de los mejores teatros del mundo: el Teatro Colón. Con más de un siglo de existencia, en el año 2008 el Gobierno de la Ciudad inició una restauración en profundidad, con el objeto de devolverle todo su esplendor y, al mismo tiempo, dotarlo de los más importantes adelantos tecnológicos. Esta obra permitió que el Teatro fuera reinaugurado para el bicentenario de la Nación, en el año 2010.
Hacia el otro lado de la ciudad se estableció la estación de Retiro, un proyecto creado por arquitectos ingleses. Su estructura asemeja a las grandes estaciones de pasajeros del siglo XIX, con grandes ventanales, confiterías, el Gran Hall, todo con una impronta del academicismo francés.
Palermo es uno de los barrios más distinguidos y de los preferidos de los porteños, compuesto por parques, calles comerciales y atractivos culturales, es parte de la estructura más importante de la Capital.
Entre las tantas construcciones que caracterizan este lugar, se encuentra el Planetario Galileo Galilei, principal centro de divulgación de astronomía. Desde el parque es posible disfrutar de 50 metros de pantallas LED translúcidas y de un sistema de telegestión para que el Planetario se ilumine de forma coordinada con otros seis puntos clave de Buenos Aires: el Obelisco, el Monumento de los Españoles, la Pirámide de Mayo, el Puente de la Mujer, la Floralis Genérica y la Torre Monumental. Otro barrio elegante es Recoleta, reconocido por su célebre cementerio y su zona comercial donde compiten las mejores marcas del país. El representativo cementerio es conocido mundialmente por sus famosos mausoleos y bóvedas, pertenecientes a grandes personalidades de la historia argentina, como el de Eva Perón. Pero Buenos Aires no es solo arquitectura elegante y vida moderna, también hay barrios que muestran el transcurso de la historia y las costumbres que conforman al porteño en sí mismo.
Caminito, en el barrio de La Boca, es uno de los paseos más emblemáticos de la ciudad y de los atractivos imperdibles para quienes la visitan. Con sus conventillos típicos de chapa del barrio de La Boca, que muestran sus paredes pintadas de distintos colores, es también un museo a cielo abierto de casi 150 metros de longitud. Su trazado sinuoso se debe a que sigue el cauce de un arroyo que fluyó hasta principios del siglo XX. ©


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