POSTALES | BS AS| #244

El Guerrero escondido

Dentro del pueblo de Domselaar, se encuentra un castillo lleno de
historias y tragedias. Con imponente estilo francés y repleto de reliquias
que transportan al visitante a la época en que se construyó.

Historias de amor, tragedia y fortuna se esconden dentro de una deslumbrante casa que se alza sobre la ruta 210 km. 58 del partido de San Vicente. Muchos son los visitantes que realizan este paseo ya que es un punto de referencia para conocer no sólo la historia de los propietarios, sino también de la burguesía que componía la sociedad argentina de hace un siglo.
Felicitas Guerrero pertenecía a una familia acaudalada argentina. Rebelde y talentosa, era conocida por ser la hija de Carlos José Guerrero y porque a sus 15 años se la conocía entre la elite como "la joya de los salones porteños". Y fue en ese tiempo cuando su padre, fiel a las costumbres de la época, arregló un casamiento con un adinerado amigo, Martín de Alzaga, propietario de las estancias donde hoy se ubican balnearios como Pinamar y Cariló.
La historia que envuelve a la familia dueña de la casona no es solo romántica, sino que describe la sociedad de la época junto con las costumbres de la burguesía. "La más bella de la República", como fue bautizada Felicitas por el poeta Carlos Guido y Spano, estaba enamorada en secreto de Enrique Ocampo, hijo de una tradicional familia porteña. El amor era correspondido, pero su padre tenía otros planes para ella. Felicitas fue obligada a casarse contra su voluntad a los 15 años con un hombre de 60, Martín Gregorio de Álzaga, que era inmensamente rico. Lo cierto es que su amante, Enrique Ocampo, no pudo controlar su obsesión y acabó matándola. 


Ese mismo año, la familia Guerrero adquirió la estancia llamada Santa Isabel donde decidió construir la vivienda. El casco de la estancia se emplaza en medio de jardines con árboles centenarios, entre los cuales se encuentran alcanfores, cedros, robles, eucaliptus y araucarias patagónicas. Antiguamente presentaba una gran cantidad de caminos y formas que hacían muy elevado el costo de mantenimiento.
El interior de la casa se encuentra decorado por antigüedades que conservan el valor de reliquia, como el batón chino autentico con más de 150 años que le regalo Martín de Alzaga a Felicitas. Pero eso no es todo, al caminar por el lugar se destacan los pisos ingleses en perfecto estado, una escalera aérea, la biblioteca, muebles característicos, ollas de cobre con más de 140 años y para finalizar una mesa servida en el centro del comedor con un juego de losa inglesa. Los Guerrero eran una de las familias más acaudaladas de la elite y por eso enfatizaban en su estancia: la elegancia y el lujo.


El caserón será uno de los escenarios principales de la nueva película de Juan José Campanella. "El cuento de las comadrejas" Es una remake de "Los muchachos de antes no usaban arsénico", una comedia negra clásica del cine argentino protagonizada por Narciso Ibáñez Menta. Contará con las participaciones de Graciela Borges, Oscar Martínez, Luis Brandoni, Marcos Mundstock, Clara Lago y Nicolás Francella.


La vivienda cuenta con cuatro plantas, con un sótano elevado, planta baja y dos pisos. El hall central se comunica con cada una de las 24 habitaciones. En sus fachadas presenta imponentes columnas de estilo dóricas que continúan del primero al segundo piso y también ostenta un pórtico que en cada frente da lugar a una galería al aire libre. El Castillo Guerrero Domselaar significó un gran avance ya que contaba con agua caliente centralizada en toda la casa, un molino y un tanque de agua de grandes dimensiones.
En la planta baja, se encuentra una habitación, donde se exhibe un retrato de la joven Felicitas y de su padre Carlos. Se encuentra ambientada con una cama de estilo barroco colonial español de 1880, y distintos muebles de la época. En tanto, en el costado este de la casa, se emplaza la biblioteca, que data de principios del siglo XIX, de estilo barroco y de casi 4 metros de altura. En el hall central de la planta baja, la casona ostenta un piano que se presenta como una reliquia de 1873, nacido en el viejo continente.
En la actualidad, las habitaciones de las plantas superiores se encuentran en desuso. Los pisos se comunican mediante una escalera de cedro traído desde Inglaterra.
El Castillo Guerrero Domselaar es un espacio que se presta para el turismo y las visitas guiadas entre otras actividades. La construcción y el jardín son locaciones utilizadas para producciones cinematográficas y fotográficas, eventos o, simplemente, la visita del turismo. ©

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