INFORME | TENDENCIAS | #251

La birra es bella y redituable

Desde hace unos años, el boom de las cervecerías no deja de crecer en Argentina. Cada vez son más las ciudades que tienen un mini centro cervecero.

La producción cervecera va en crecimiento desde 2016 en Argentina y no deja de hacerlo. Los que saben aseguran que no es una moda pasajera, sino que llegó para quedarse.
Hasta hace unos años atrás, el mercado de productores de esta bebida no era el más grande, ni apostaba a serlo. Actualmente, el consumidor está ansioso por probar diferentes estilos y variedades. Por eso, mientras se haga cerveza de buena calidad, el mercado seguirá creciendo.
Las llamadas "birrerias" se convirtieron en una salida típica de fin de semana y también de días laborables. Los clientes asisten a los bares cualquier día en busca de un momento de distracción y esto ya es una costumbre que se instaló en la rutina de más de un argentino.
Palermo es uno de los lugares que se sumó a esta tendencia más temprano, se pueden ver locales artesanales prácticamente atestados de gente casi todos los días. También San Telmo fue uno de los pioneros, pero a este barrio se le suman distintas localidades del interior del país y de Buenos Aires.
En la zona sur del Conurbano, Lomas de Zamora, Monte Grande, Lanús y Adrogué, no se quedan atrás. Lomas fue la precursora de esta movida con un centro que denominó "Las Lomitas", allí ya existen aproximadamente 50 bares que ofrecen cerveza artesanal y sigue creciendo.

¿Cuál es la diferencia entre la cerveza artesanal y la industrial?

La cerveza artesanal, a diferencia de la que se fabrica a gran escala, es 100% natural, sin aditivos y con muchas materias primas. Posee ingredientes, sabores, aromas y además tiene más "cuerpo".
Están las más lupuladas, las especiadas, las florales, las cítricas y la lista sigue.
El ingrediente principal es la malta, el grano de cebada secado y germinado. Este elemento es el que va a aportar los azúcares y el cuerpo. Después la levadura los va a transformar en alcohol y c2. Finalmente el lúpulo es el responsable del típico gusto amargo.
Los especialistas explican que es muy importante, al hacer cerveza, tener agua de buena calidad. Esto se debe a que, de esa manera, el productor se asegura de resaltar los sabores y aromas.

El bar que se anticipó a la moda

Temple Bar abrió sus puertas años antes de que las papas con cheddar y la cerveza artesanal fueran una moda. Es más, para el 2015, ya tenían su marca muy instalada y consolidada en el microcentro de Buenos Aires.
El primer bar nació en 1999 y sus dueños lo habían pensado como un espacio de entretenimiento, con mesas compartidas y DJ en vivo. Al principio, su negocio solo tenía un 5% de cerveza artesanal y contaba con mayor cantidad de otras bebidas.
Cuando la empresa comenzó a tener mucha competencia, alrededor del año 2016, Temple Bar decidió reinventarse y hacer algo diferente para el consumidor. Así fue que crearon los Temple Craft, bares mucho más pequeños que los que ya tenían y con la idea de expandirse al resto de Argentina como una franquicia. En la actualidad, cuentan con alrededor de 20 sucursales en todo el país.

La cerveza artesanal argentina entre las top de América

Las cervecerías artesanales argentinas lograron el segundo lugar en la Copa Cervezas de América que se realizó en Chile, donde además los organizadores anunciaron que la próxima edición se realizará en la ciudad de Mar del Plata.
Durante la "Semana Cervecera", 1844 etiquetas compitieron en representación de Argentina, que se ubicó en segundo lugar del podio con una cosecha de 41 medallas, 15 de ellas de oro.


Fabricar cerveza artesanal es mucho más que un trabajo

Las empresas que producen cerveza artesanal se consolidan en el mercado con un crecimiento superior al 30% anual. La clave del éxito de estos pequeños productores es que combinan pasión con trabajo.
La mayoría de las cervecerías están construidas como "el sueño" de la vida de alguien o de un grupo de amigos. Los ejemplos se repiten y casi todas las historias de los que abren bares de este estilo tienen en común: el trabajo duro y la dedicación.
Así como para los productores de cerveza artesanal, su fabricación es una pasión, de la misma manera, los consumidores, más que una cerveza, buscan una experiencia. El lema que persigue la mayoría es "cerveza hecha por amigos, para amigos".
Se espera que para los próximos años, la cerveza artesanal constituya la mayoría del mercado total. Empresas pioneras de cerveza industrial ya son testigos y presas de este crecimiento. Por eso, grandes marcas de esta bebida comienzan a comprar acciones en empresas productoras de cerveza artesanal para no quedarse atrás con lo que más vende y lo que más busca el consumidor. Sin duda, el éxito de las cervecerías artesanales no se trata de una moda pasajera sino de un mercado en expansión. ©


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LA PATRIA CERVECERA

CABA cuenta con más de 500 locales cerveceros, con Palermo a la cabeza, le siguen Belgrano y San Telmo como polos cerveceros ineludibles. Solo en el barrio de Palermo hay más de 200 locales de este estilo, que se transformó en el preferido de los adultos jóvenes. Pero las opciones son tantas que marean.
Se estima que en la Argentina existen unas 800 fábricas de cerveza artesanal, según los datos aportados por Lucas Lico, presidente de la Cámara Argentina de Cerveza Artesanal.
Así y todo el consumo de cerveza artesanal en Argentina es bajo, solo representa el 3% del total del mercado total. En los Estados Unidos, donde este segmento está mucho más desarrollado, llega al 14%.

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