EN LA RUTA | PEHUAJO | #250

A la vuelta de París

Hoy visitamos Pehuajo, la ciudad que todo niño soñó visitar para encontrarse con la famosa tortuga Manuelita. Allí, además de conocer a su ciudadana ilustre, podremos encontrar muchas otras actividades.

En los datos fríos, Pehuajó es la ciudad cabecera del partido homónimo y que está ubicada a 358 km. de la Ciudad de Buenos Aires, enclavada en el centro geográfico del noroeste de la Provincia de Buenos Aires; en el cruce de la Ruta Nacional Nº 5 y RN Nº 22.
Los datos estadísticos también dirán que la principal fuente de recursos del Partido de Pehuajó proviene de la actividad agrícola-ganadera, de algunas industrias harinerar, frigoríficos, metalúrgicas, y plantas de secado y procesamiento de flor de manzanilla. Pero casi todos los argentinos conocemos esta ciudad desde muy pequeños por una razón mucho más importante.
Desde aquí partió la tortuga Manuelita, en 1962 hacia Paris, para someterse a diferentes tratamientos de belleza para enamorar a su tortugo.

El turismo en Pehuajo se basa en el hermoso entorno rural y la cercanía a
lagunas que permiten la pesca de pejerrey.



En Pehuajó existe tres monumentos en homenaje a su ciudadana ilustre; el más conocido sobre la Ruta Nº 5 entre los dos accesos que esta ciudad posee; y el más "real" en el hermoso Parque San Martín, con una placa recordatoria para María Elena Walsh, creadora de esta historia, por su trayectoria cultural.
En el mes de octubre se realiza la semana de Manuelita, un evento que convoca a visitantes de toda la provincia con actividades recreativas y espectáculos para niños. También se hacen encuentros de motos y otras actividades culturales que atraen turistas a la ciudad.
Además de cobijar a la famosa viajera, Pehuajó tiene mucho para ofrecer a sus visitantes. Su turismo se basa en el hermoso entorno rural y la cercanía a lagunas que permiten la pesca de pejerrey. Pero más allá de esto, la ciudad resulta especialmente atractiva de visitar porque en ella se conjugan la comodidad de la urbe con la tranquilidad de una localidad acogedora y segura, donde se puede caminar por las noches con soltura, disfrutando de su bella arquitectura, de la pulcritud de sus calles y el trato educado y cordial de su gente.
El nombre es de origen guaraní y significa "terreno pantanoso" o "estero profundo" (ajó significa pantano, lodazal). Pehuajó es denominada Pago Hernandiano declarado en homenaje a Rafael Hernández principal propulsor de la ciudad y José Hernández, autor del Martín Fierro. Ambos fueron protagonistas fundamentales en la etapa de organización política y organizativa de la provincia.
En el centro se encuentra la Plaza Dardo Rocha con sus imponentes monumentos y su amplio piso blanco, que resalta su aspecto junto al verde de sus árboles y el pasto bien cuidado. Frente a la plaza se encuentra el palacio municipal; la Parroquia San Anselmo; el banco y locales comerciales. El Parque San Martín es el punto de referencia ideal para quienes buscan espacios verdes. Con su variada arboleda, un pequeño lago pintoresco y la amplitud del lugar los dejará más que satisfechos.
Alejándose a pie del centro, Pehuajó sigue siendo muy agradable. Calles amplias y construcciones antiguas y modernas distribuidas por igual sin un factor común aparente. A pocas cuadras se encuentra la terminal de ómnibus, con la hermosa Plaza España a un lado y el único edificio de gran altura de la ciudad que se erige majestuoso sobre una esquina.
Pehuajó cuenta con una variada oferta hotelera y gastronómica, y variedad de locales comerciales y de servicios, que satisfacen todas las necesidades de sus visitante, incluso de aquellos que vuelven cansados de la Ciudad Luz. ©


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