INFORME | INFIDELIDAD | #255

Piratas de mar

Parece que los días de descanso son el momento cuando, ya relajados, planteamos la renegociación de las relaciones de pareja. El verano suele ser el momento donde surgen amores, se disuelven noviazgos e incluso hay más peleas, ¿qué tan cierto es esto?

Muchas canciones hablan del "amor de verano" o de las "separaciones" en esta estación del año y parece que no es sólo la música la que hace alusión a este tema, sino también muchos especialistas. El verano es la estación del año donde mucha gente se relaja y termina relaciones, o incluso inicia idilios en las vacaciones o luego de ellas.
"Generalmente, las épocas de más calor (primavera y verano) suelen ser los momentos donde las personas nos replanteamos nuestras relaciones amorosas y esto se demuestra en más de un estudio o encuesta realizados. Pero, este fenómeno tiene que ver también con el grado de stress que se lleva durante todo el año y el momento de relax que se logra en vacaciones", explica María Inés Castilla, psicóloga y psicoanalista.
Durante el año laboral, el estrés puede tener un impacto negativo en la sexualidad, disminuyendo la disponibilidad para expresarla. Las vacaciones son el momento donde cada uno se reencuentra consigo mismo, con el deseo personal y por lo tanto con un mayor grado de encuentro para con otra persona.
Muchas parejas deciden separarse en vacaciones porque consideran que quieren tener ese tiempo de relax a solas o con amigos. "La mayoría de los jóvenes eligen terminar sus relaciones previo a irse con amigos a algún lugar o antes de que llegué el verano. Este comportamiento se reitera en más de un caso y se conecta con el 'reencontrarse a sí mismo', la pulsión del deseo por otro o por las ganas de hacer cosas sin parejas se pone en juego en estos casos", determina Castilla.
Otro factor que se pone en juego, en la actualidad, es que muchas parejas eligen tener una "relación abierta" o "poliamor", esto significa que pueden compartir el deseo sexual con otras personas y que toman el compromiso de respetar si el otro prefiere compartir intimidad con un tercero ajeno a la relación.
"El deseo sexual por otro existe siempre en cualquier ser humano, estar en pareja no significa que no podamos sentir eso por otra persona. Hoy en día, muchas relaciones se forman sobre el compromiso de tener libertad y poder compartir con más de una persona. El verano es la estación del año donde este comportamiento se hace más visible, especialmente en quienes ya lo hacen durante todo el año", expresa Castilla en referencia al concepto de poliamor.

Más separaciones en verano

Además de ser una estación del año donde muchas personas se conocen, también es uno de los momentos más elegidos para separarse. "El factor que desencadena más separaciones en esta época es que aumenta el tiempo compartido en parejas que quizás ya tienen algún conflicto por resolver. Entonces se produce una mezcla para que esta problemática explote", indica la Licenciada Castilla y agrega que "durante las vacaciones están mucho tiempo más juntos que el resto del año y suele vivir situaciones diferentes a las que se presentan en la cotidianidad. Hay casos en los que la convivencia es más un imperativo vital que el deseo de vivir con la persona que se ama, entonces las vacaciones pueden resultar un suplicio y pueden tener efectos negativos".

El deseo sexual por otro existe siempre en cualquier ser humano. En el verano este comportamiento se hace más visible, especialmente en quienes ya lo hacen durante todo el año.


El estrés de los miembros de una pareja en verano tiene mucho que ver en las decisiones que se toman y también con factores externos como el calor, los viajes o la continua presencia de los hijos. Si la calidad de la relación ya no era buena, cualquier cosa mínimamente estresante puede generar conflicto o empeorar situaciones.
Las relaciones que se rompen después del verano a menudo arrastran años de desgaste. De hecho, de promedio las parejas divorciadas en los últimos años habían estado casadas durante al menos 16 años y eran de hombres y mujeres de entre 45 y 47 años, según datos de encuestas que se realizaron en Latinoamérica.

¿Se puede superar una crisis amorosa de verano?

Los especialistas recomiendan que en parejas que llevan muchos años juntos, lo más atinado en estos casos es recurrir a un profesional de la psicología para realizar terapias de pareja o familiares. "Si optan por esta opción, hasta no iniciarse la terapia lo mejor es que se mantengan las formas y reflexionar lo que debe hacer cada uno para mejorar la relación", explica la psicóloga María Inés.
El verano puede ser uno de los factores de una separación, pero no es el detonante principal y por eso es muy importante poder identificar las problemáticas que este atravesando la pareja para poder solucionar la situación.
"Las crisis de pareja en verano son comunes, pero pueden superarse. En el consultorio, a diario, veo situaciones de este estilo y lo más común es que hayan pasado por un engaño en esta época del año o que simplemente el estrés del verano dejó entrever los problemas que ya existían desde antes", comenta María Inés.

Infidelidades bajo el sol

Muchos hombres y mujeres eligen pasar sus vacaciones con amigos o simplemente alejarse un poco de la rutina familiar o de pareja, es por eso que se suele pensar que en vacaciones es más factible caer en la infidelidad.
"Creo que la infidelidad no viene de la mano con el verano, sino que es algo que es más profundo que eso. Si son jóvenes y están en pareja y alguno de los dos decide irse con otra persona, quizás haya algo en esa relación que no esté funcionando bien o también puede ser una herramienta para escapar del compromiso. Por el contrario, si son dos adultos que ya tienen familia y uno de ellos decide estar con otra persona, probablemente esa relación ya este por terminar o igual que antes, algo no funcione desde hace tiempo. El verano es solo la excusa, el acto podía ser en cualquier otro momento también", explica Castilla.
El sol, la arena, la playa, las vacaciones y el relax son sólo momentos y espacios propicios para conocer gente y quizás factores que ayuden a que alguna persona sea infiel. Pero esto no significa, que previo a este engaño, no haya ningún tipo de problema en su pareja, sino todo lo contrario.
Las vacaciones se presentan como escenario ideal para enamorarse por un rato, divertirse, relajar y sobre todo descansar, pero esto no da por sentado que todos deban hacerlo o que por irse con amigos o solos deseen armar una relación amorosa con alguien. Esta época del año solo da las pautas para que el relax se apodere de cada uno y quizás los problemas que ya existían o se solucionen o se hagan más intensos. ©


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