Un Campo Wi-Fi

Desde que los Serenelli compraron el campo hasta hoy, pasaron pocos años. Pero fueron suficientes para que un plan netamente familiar se convierta en una empresa hotelera.
La historia comenzó en julio del 2007 cuando Bárbara y Fernando (un publicista porteño), buscando un “poco de verde para disfrutar los fines de semana”, encontraron que se remataba un campo en Brandsen. Se trataba de un predio de 55 hectáreas a solo 18 kilómetros del pueblo, con un casco viejo y abandonado, que los Serenelli restauraron en tiempo record. Para la noche del 31 de diciembre de ese año, la casona de la Finca María Cristina (en ese momento “María Cristina” solamente) tenía todo el aspecto de un refugio familiar en medio de la campiña.
A medida que pasaba el tiempo, Fernando y su familia se encariñaban cada vez más con el lugar pero se daban cuenta que solo utilizaban una parte muy pequeña del campo. De toda la extensión, utilizaban solo unas tres o cuatro hectáreas… y este publicista porteño comenzó a pensar en que había que hacer algo más que un asado por fin de semana.
Casi como un juego, le comentó a su esposa la posibilidad de instalar un hotel de campo, (contaban con la experiencia de otros 2 hoteles fundados por ellos, uno en Bariloche y otro en Cariló). La idea fue tomando forma, con una característica que marcaría un nuevo concepto en hotelería rural. Nacía así “Finca María Cristina” y no iba a ser un establecimiento rural devenido en hotel, sino un hotel de campo creado exclusivamente para ese fin.
Así, pusieron manos a la obra y demolieron las antiguas instalaciones para crear un espacio con una identidad propia. Ellos mismos diseñaron el proyecto y la decoración, y para Navidad del 2008 la casona estaba reinaugurada, esta vez como un hotel boutique de ocho habitaciones que rompía con el molde de los tradicionales hoteles de campo.

Con el claro concepto de que un hotel rural no tiene porqué ser frío, húmedo y poco confortable, dotaron a las habitaciones y los espacios comunes, de todo el confort y los amenities que necesitan los futuros huéspedes. Lo hicieron respetando el estilo campo argentino, utilizando materiales nobles, reciclando y restaurando muchos elementos, pero aportando un toque de modernidad que marca la diferencia de otros emprendimientos turísticos rurales.

Fernando Serenelli, como buen publicista, acompañó este proyecto con una fuerte campaña de comunicación para posicionar al hotel en ese nicho de mercado. El nombre de Finca María Cristina comenzó a ganarse un lugar.
En el 2009, el emprendimiento siguió creciendo: nuevas suites, otra piscina, vestuarios, caballerizas y una nueva sala de estar. A su sello de calidad, le agregaron algunos ingredientes extras: paseo a caballo o en sulky, canchas de fútbol, salas de juegos para los más chiquitos, y la novedad de habitaciones temáticas (“Princesas” para niñas y “Aventura” para niños).
Fue entonces cuando el camino de los Serenelli se cruzó con los responsables de la cadena Howard Johnson, que estaba interesada en un producto de estas características con la idea de instalar el “Howard Johnson Brandsen”. Las negociaciones llegaron a buen puerto y como este hotel ya tenía un nombre impuesto, con una fuerte imagen de marca, las partes decidieron rebautizarlo como “Howard Johnson Finca María Cristina”, el primer hotel boutique de campo dentro de los veinticinco que tiene la cadena internacional en nuestro país.
Desde entonces, la asociación funciona de maravillas. Los Serenelli siguen al frente de Finca María Cristina, con el respaldo y al know how que le aporta ser parte de una cadena de prestigio internacional con más de 7000 hoteles alrededor del mundo. Además de los huéspedes particulares, el hotel comenzó a ser el lugar elegido por muchas empresas para sus eventos corporativos. Su cercanía a la Capital Federal, sus excelentes vías de acceso y el mix justo entre lo tradicional y lo moderno, son claves para marcar esa preferencia. El servicio de calidad y la atención personalizada, hacen el resto.
En estos dos años, el hotel siguió creciendo, hasta lanzar el año pasado una nueva propuesta innovadora: chacras boutique de campo. Se trata de unidades funcionales de 100 a 140 metros cuadrados, insertadas en un lotes de 5000 metros cuadrados. Estas chacras son proyectos de inversión turística de alta rentabilidad, ya que estas unidades no pagan expensas ni gastos de mantenimiento y pueden ser alquilados para huéspedes en todos los momentos que no sean utilizados por sus propietarios, lo que garantiza una renta sin costos extras.
El gerenciamiento y prestación de servicios corren por cuenta de Finca María Cristina. Actualmente hay cuatro chacras terminadas y seis más en construcción.
Todas siguen el mismo estilo. Ese aire tan particular que sus dueños le dieron pensando en lo que ellos mismos querían: chapa, madera y vidrio, enormes galerías y ventanales para que la inmensidad del campo se meta en todos los rincones. Y quizás esa sea la diferencia fundamental entre Finca María Cristina y otros hospedajes rurales. “Este es un campo wi-fi”, son las palabras con las que Fernando resume el espíritu de su hotel.
Hoy el emprendimiento cuenta con 33 suites de diferentes tipologías de alojamiento entre chacras, lofts temáticos, lofts del bosque y suites y puede alojar hasta 80 ó 90 huéspedes. ©


Ficha técnica

Ubicación: Ruta 215 km 67.5, Brandsen, Pcia. de Buenos Aires
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Sup. Total: 55 has.
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Sup. Hotel: 9 has.
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Habitaciones: Sector Casco, Bosque, Cabaña, Caballeriza, lofts,
lofts temáticos o Chacras Boutique.
Capacidad de alojamiento hasta 85 pasajeros
y la posibilidad de compartir en familia
habitaciones temáticas para niños y niñas.
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Chacras Boutique de lujo
140m2 cubiertos, pérgola, piscina propia, hogar a leña o fogón,
parrilla exterior. Cuentan con 2 ó 3 habitaciones, algunas en suite,
cocinas totalmente equipadas, aires frío/calor, TV LCD con direct TV,
galerías y cocheras independientes, 5000 m2 de parque propio
con riego por aspersión en cada unidad.
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Salones El Granero y La Taba
Restaurante con capacidad para 209 comensales y salones
alternativos para grupos reducidos
Eventos empresariales
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