SEPTIEMBRE 2009 | Año 11 | Número 130
Lalo Mir

¿Te haces cargo del mote de “papá de la radio”?
¡No!, no soy el papá de la radio. El papá de la radio tiene muchos años más que yo, está muerto... Se llamaba Marconi y también le vamos a dar un crédito al amigo Telefunken. Aunque si viene de la gente uno lo termina aceptando, pero me queda grande. No soy el papá de la radio, soy un mero locutor, animador, que tuvo su momento de suerte y que se le extiende en el tiempo, eso es maravilloso y agradezco, pero de ahí a…

No sólo de la gente, también viene de colegas.
Está bien, pero es cariñoso. Es un reconocimiento y tiene que ver con… vamos a ponerle que soy un padrastro (risas). O sea, la radio perdió a sus padres originales y me tocó a mi en un momento ser uno de los que por ahí le dio un empujoncito de nuevo.
Yo siempre digo que son coordenadas tiempo y espacio, estar en el lugar exacto en el momento indicado. Si no éramos nosotros quizás eran otros. Las cosas suceden igual de todas maneras, eso creo yo.

¿En ese punto crees que entra en juego la suerte?
Si, la vida tiene mucho de casual y mucho de causal. Creo que hay una mezcla de cosas ahí, pero hay que tener el golpe de suerte siempre. Está bien que uno busca, ¡pero somos tantos los que buscamos!, y a muy pocos les toca. Esto quiere decir que también se mezcla lo azaroso de la vida, y te toca y no sabes muy bien por qué.
Porque tampoco lo estaba buscando de la manera que se dio, entonces sería petulante decir: “si, yo quise provocar todo eso”… y nada… me fui sorprendiendo tanto, como se sorprendió todo el mundo a medida que fue sucediendo, y fue muy loco, pero así fue.

Los medios de comunicación estaban menos explorados hace 30 años atrás. ¿Hoy lograr eso seria mucho más difícil?
Si, hoy es mucho más difícil, en ese momento se había hecho menos, de todas maneras lo que fue una innovación en realidad no lo fue tanto, si no que fue poner algo sobre el tapete que venia ocurriendo en otras épocas. Pasa con todo, pasa con los movimientos artísticos, pasa en el teatro, pasa en el cine, entran ondas y cambia todo, cambia la industria de alguna manera, pero la radio es tan sencilla, es tan simple… sonido, voces, palabras.
Todos tenemos las mismas palabras en un idioma, todos sabemos hablar mas o menos de la misma manera, todos tenemos los mismos discos, vamos a cualquier disquería y los podemos comprar o bajar de Internet, podemos hacer los mismos ruidos, o sea, utilizar los mismos recursos, somos como las teclas de un piano, negras y blancas, la diferencia esta en como se las toca, los pianos son todos iguales, uno las puede tocar muy mal o puede tocar como los dioses.

Pausa… ¡y enseguida volvemos!
Lalo vuelve a su programa, va de bloque a bloque manejando los tiempos entre la entrevista y el programa que va en vivo, todo un tiempista y muy divertido.
Tanda en la 100, vamos al aire por Metro.

¿Eso es un mini disk? Hacía rato que no veía uno, ahora es todo digital pero digital sin soporte.

Ahora es todo mp3.
Ahora es todo digital zaraza…
Pero volviendo al tema...

...Podemos decir que una de las cosas más importante en radio es la impronta del tipo que está frente al micrófono.
Absolutamente, puede haber un tipo que tenga la mejor radio, la mejor antena, los mejores discos, los mejores libros, las mejores historias, todo sobre la mesa y lo escuchan cuatro. Y podes tener un chabón con una radio de baja potencia, con un equipo de un kilo, con un micrófono de $100 y si el chabón la tiene justa te mantiene despierta una ciudad toda la noche. Esa es la magia del humano en todo esto, la radio es una suma de cables, de transistores, de chips y antena, un parlante, tiene que ver con lo que hace uno con lo que dice… un libro es lo mismo, ¿Por qué se vende mas un libro que otro?, por lo que el chabón le puso adentro, y ahí esta la humanidad.

Pero también hay toda una estructura que mueve todo eso.
Si, si, las estructuras ayudan, pero tiene que haber otras cosas, a veces tenés casos donde la maquinaria logra meter un producto. Tampoco hay que generalizar, pero normalmente cuando la maquinaria mete un producto, son productos con fecha de vencimiento. Pasa mucho en la industria de la música, pasa mucho en los medios, en los programas de tele, la radio le escapa un poco a las generales de ese caso.          

¿Por qué le escapa?
Porque hay semilla, porque hay buena raíz, porque esta regado, porque viene bien la matriz. Eso tiende a perdurar, si eso sucede y la maquinaria lo ayuda, ahí aparecen otros fenómenos, distinto hubiese sido la historia si yo no hubiese estado en la Rock and Pop y hubiese estado en una radio de baja potencia en ese momento, hubiese tardado más o no hubiese llegado nunca, imposible saberlo, pero es así.

¿Cuánto ayuda la tecnología a esa impronta delante del micrófono?
Ayuda, la tecnología siempre ayuda. Son herramientas que ayudan a que puedas terminar mejor el producto, la obra o lo que hagas, pero hay tipos que hacen las cosas con las herramientas más básicas y obtienen resultados mucho más grosos.
Pongo el ejemplo de León Ferrari, un Cristo pegado arriba de un avión Caza Norteamericano de Vietnam, que ¿tecnología hay ahí?, ¡ninguna!, un avión de plástico y un Jesucristo de porcelana… que se yo, era la idea.

¿Cuál es tu visión de la radio, en cuánto a la relación con Internet y a las nuevas tecnologías aplicadas a la emisión?
Hay muchas puntas. Antes había diez radios en la Argentina, de pronto hubo cien, de pronto hay mil, no se cuántas radios hay en todo el país a través de Internet, que es un medio válido para hacer radio, si bien yo no lo considero radio-radio,  porque…

“Laloooo”. Llamado de su productora, es momento de volver al aire.
…porque va por cables, no va por aire y para mi la radio va por aire, cualquiera puede hacer radio y antes no podías, tenias que tener infrastructura, tenias que tener una antena, una planta transmisora, hoy cualquiera puede hacer una radio en la casa. Ese es el primer punto ¡Vamos a seguir sobre este tema! (risas)

Eduardo Enrique “Lalo” Mir nació en junio de 1952 en San Pedro, provincia de Buenos Aires. Dentro de sus trabajos más recordados esta “Radio Bangkok”, “Animal de Radio”, “9PM”, “Las patas de la mentira”, “La noticia rebelde”, “Rock and pop tv”, entre otros.

Acá estoy, jaja que loco todo esto, ir, venir, la adrenalina del vivo. Estábamos...

Primer punto, cualquiera puede hacer radio desde su casa. Segundo punto...
El otro tema es que hay un fenómeno que son los soportes de Internet. La gente puede escuchar lo que quiere en el momento que quiera. El fenómeno más reciente es Capussotto, el programa que tiene en Rock and Pop los sábados y domingos se escucha más por Internet que en vivo. Es una cosa loca, pero para mí eso no es radio-radio, porque yo considero radio lo que se esta transmitiendo en forma directa. Lo otro para mí es como escuchar un disco, cambia el soporte, pero la idea conceptual es la misma.

¿El concepto de AM y FM desaparece en la radio a través de Internet?
Muchas AM de Buenos Aires o de las grandes ciudades re transmiten su señal en ciudades del interior a trevés de FM, o sea que pasaría a ser FM o AM el concepto de realización de la radio y no lo que marca la diferencia que es la onda, 

Entones, ¿qué imaginas para el futuro?
En el futuro imagino... cuando el satélite logre mandarnos así como una especie de señal simbiótica intergaláctica que llegue a un aparato que tengamos en el auto y por ahí el navegador satelital, la radio AM FM no importará, calculo que todo será y se escuchará igual y lo que será diferente es quien lo hace y como lo hace. El viejo criterio de AM o de FM es una cosa que no tiene mucho sentido pensarlo en ese nuevo mundo donde todo llega por una señal digital. Porque una señal digital se puede dividir en cientos de señales, entonces por la misma señal podes recibir el navegador satelital, videos, radios, imagen, por ahí una cámara te esta mostrando al locutor que te habla y ahí se une la radio y la televisión… que se yo, es impredecible lo que puede llegar a suceder.

¿Te gustaría que te vean mientras haces el programa?
Siempre tuve la fantasía y de algún modo lo estuvimos viendo aquí. Pero no me gustaría hondar mucho más porque es un proyecto que esta ahí. Es una cosa que habría que buscarle la vuelta para que tenga un sentido, para que no rompa la mística de la radio, que a su vez sea divertido para nosotros y para la gente… le estamos buscando la vuelta.

Tal vez no todo el tiempo, un rato…
Si, por ahí lo que no sale al aire, que se yo… no lo se.

¿Crees que el periodismo cambio sus formas?
Siii, todo el tiempo, todo cambia todo el tiempo porque cambia la sociedad.

¿Mejoró o empeoró?
Eso es moralizar!!! (risas) Pero lo dejamos para después del corte.
Yo creo que no es ni bueno ni malo, todo lo contrario (como decía Herminio). Todo depende con el cristal con que se mire, lo malo es lo que esta afuera de la ley y todo lo demás es bueno porque sino entramos en una especie de no… los argentinos somos los reyes de la bajada de línea y del “eso esta mal” y “esto esta bien”. Hay que ponerse en el lugar del otro un poco más, miramos mucho nuestro propio ombligo, en eso somos muy cerrados, el tiempo dice si las cosas fueron productivas y mejoraron o fueron para atrás, hay que enfriar un poco el chispero en ese asunto de meterle la cuestión malo o bueno, me parece a mi.

Lo digo porque en algunos casos pareciera que quizás las formas que adoptó el periodismo se acercan más al marketing que al periodismo.
Por un lado, por otro lado nunca hubo tanta libertad de expresión y tanta gente tuvo acceso a la comunicación. Hoy lees una noticia en el diario y abajo tenes 37 mil comentarios. Entonces tenés una óptica, la del periodista, después te bajan línea 200 tipos de los cuales quizás dos o tres son interesante, pero le hacen mella al tipo que escribió y modifican tu manera de entender la realidad, eso es bueno.
Después hay un montón de giladas que se reproducen que parecen no ser buenas, el resultado general no lo se, siempre es como que hay que mirar desde varios lados y para eso sí está bueno preguntarle a los que saben o leer a los que tienen espíritu crítico y analítico, que no todos lo tienen.

¿Vos dónde te posicionas?
Yo soy un referente más directo y espontáneo, no analizo mucho las cosas y tengo una lectura de las cosas, pero es sectaria. Vos lees a un Martín Caparroz por ejemplo, y el tipo te mete una idea que pasó por tu vida como una noticia más y te la desenrosca de una manera que decís: ¿cómo puede tener tantas maneras de analizarla y llegar a conclusiones diferentes?... Entonces, no es lo mismo lo de Martín que lo mío, lo de un analista político serio que lo de un chaparrandusquero que agarra el diario y comenta lo que se lo ocurre en la radio a cualquier hora.
Yo me considero un entretenedor, un animador, que utiliza la realidad como materia prima, pero que no tengo la seriedad de un Nelson Castro por ejemplo, que es un tipo que tiene información, habla con gente, habla con los que no hablan, sabe lo que pasa atrás de lo que pasa, entonces, ese tipo, es a quién yo tengo que acudir cuando necesito desasnarme sobre un tema. Después uno empieza a ver con quien se siente más identificado y eso le va a iluminar algo más el camino…y no siempre, porque no deja de ser subjetivo, la historia, las comunicaciones, el periodismo, son subjetivos, hay honestos y deshonestos, pero siempre es subjetivo.

También se requiere un ejercicio un poco más importante de quien quiera escuchar.
Bueno, hay gente que está interesada y gente que no, esa es la condición humana. Eso no lo puedo cambiar, hay gente que quiere crecer y gente que no, hay gente que quiere ser más sensible y hay gente que no, hay gente que quiere ver la realidad y hay gente que no… ¿quién es más feliz? no lo se, cada uno elige como encarar su propia vida, lo que tenemos cada ves mas son elementos, ¿para qué? ¡no tengo mucha idea! (risas).

Laloo, llaman otra vez.
Disculpen esto, pero se me termina el programa.

Y es cierto, vuelve al estudio, “Lalo por Hecho”, en la 100 termina un nuevo programa y casi sin pensarlo y en forma sincronizada nos queda tiempo para las últimas preguntas.

¿Qué es lo que más te divierte de la radio?
Estar, es una condición natural, lo maravilloso es que laburo de esto. Hay algún día que por ahí no tengo ganas de venir, pero bueno... no es nada, hay gente que labura todos los días de cosas que no le gusta... la verdad que es un privilegio trabajar de lo que a uno le gusta y le da placer. Como en todas las profesiones, hay tipos que son arquitectos y les gusta laburar y laburan y les encanta, y hay tipos que son arquitectos y lo llevan con un peso toda la vida. Esto pasa hasta en los oficios mas simples, hay tipos que disfrutan.
Yo hablaba mucho con un viejo comunista de San Pedro, un albañil al que su viejo le enseño el oficio, un tipo de muy buena factura manual, esos tipos que laburan muy bien con las manos. Este albañil me decía: “en este oficio tenes gente que lo hace para poder comer, le das una plomada, un nivel, te hace la pared y esta torcida. Yo te la hago con el ojo, a mi me gusta estar al aire libre, me gusta el frío, me gusta laburar de esto y yo agarro la pared y no le pongo nada y después veni, pone la plomada y mira, vas a ver que esta derecha”, es el amor, es lo que esta adentro y era un albañil, ¿entendes?, que podría haberse hecho constructor. Pero era un comunista chapado a la antigua, con esa cosa del oficio, con eso de que todos somos importantes no importa lo que hagamos, que todo tiene un valor, ¡es re romántico y me encanta!. No se si es factible, no lo fue en términos de grandes empresas como en la Unión Soviética o Cuba, pero lo que tiene de lindo es eso, lo romántico de que somos todos iguales... que no es cierto, pero bueno (risas)..

¿Lo vivís más como un oficio que una profesión?
Si, lo mío es un oficio y también lo vivo como un arte...

En canal siete haces “La vida es arte”.
Ahí estoy y me encanta, es algo que yo siempre quise hacer, y me salió. Era un proyecto mío, me encontré con la gente indicada, vamos por el tercer año y hay muchas posibilidades de hacer el cuarto. En el canal están contentos y es un programa que tiene su nicho en artes visuales y para mi es maravilloso. Conozco gente que está de la nuca, el artista en general, pero el artista plástico, el artista visual, propone ideas que tienen otra lectura de todo, va por otra vía, vos vas por la autopista y el tipo va por las estrellas (risas), siempre va por otros lados, porque esa es su cabeza y su manera de mirar el mundo, me encanta porque me enriquece.

¿Que cosas disfrutas aparte de la radio?
De lo amores, de mis hijas, de un asado con amigos, del río, de mi novia, leer, mirar cosas lindas por la tele... no se, no soy fanático de nada en particular, me puedo enganchar en cualquier cosa y me puedo aburrir con cualquier cosa.

Algo que quieras decir.
Que somos argentinos, con muchas rrrr Arrrrrgentinos y vamos a ganar. (risas) ©