ENERO 2008 | Año 10 | Número 110
Lito Vitale

En charla con Metro el talentoso músico nos habla sobre su carrera, sus logros y de "El Otro" su último disco de reciente edición en el cual, por primera vez después de muchos años, se anima a ponerle su propia voz a los temas

A lo largo de su vida artística Lito Vitale nos ha mostrado diferentes facetas de lo que es él como músico, pasó por varios y muy diferentes estilos musicales, compartió escenarios y repertorios, tocó para otras bandas y supo seleccionar gente para temas que no son de su autoría. Hoy, con mucho camino recorrido, se plantéa un nuevo horizonte y salda, quizás, una cuenta pendiente dentro de su música... cantar.
En díalogo con Metro, Lito nos cuenta sensaciones que le quedaron de su debut como cantante y nos muestra su nueva propuesta para que empecemos a conocer “El Otro”... Vitale.

Profesionalmente, siempre transmitiste a través de un instrumento, en tu disco nuevo (El Otro) le agregás la voz. ¿Cómo te sentís con esta nueva faceta tuya?
Para mi es nuevo y me gusta por el momento, me siento cómodo, no solamente cantar es lo nuevo sino también un poco haber hecho letras de las canciones del disco, en el abanico de cosas que yo hago es una más.

¿Te sumo mucho el hecho de decir con la palabra?
Completamente, sumo bastante porque además en el disco hay muy poco piano, la comunicación de este disco esta basada en la voz, en la palabra.

Haces un cambio importante con respecto a que en general tus temas son extensos y en este disco te adaptaste a un formato de canción de 2 o 3 minutos. ¿Cómo te resultó esa transición?
Mirá, me tuve que acostumbrar, y me tuve que poner la obligación de lograr que una canción tenga forma en ese tiempo, cosa que yo nunca me había propuesto componer nada, porque, en general lo que hago es música instrumental y es extensa, con mucho desarrollo y había hecho hace poco una producción de música popular de rock, el año pasado, en donde en general la canciones eran cortas, pero nunca había compuesto yo canciones cortas, con cierta atención en los estribillos y cierto cuidado en el armado de las canciones, así que para mi fue un aprendizaje que recién comienza, no es que éste disco esta redond, calculo que al ser el primero tiene eso de bueno, el hecho de la novedad, después seguramente si llegan a haber otros discos cantados calculo que estarán más relacionados con un estilo personal.

¿Te gustás como cantante? ¿Qué te sucede cuando escuchás el disco?
Creo tener un buen retorno de lo que sucede cuando hago música y saber las cosas que más o menos me salen bien y las que me salen mal, si bien empecé a estudiar canto y a tratar de largarme con la voz, en este momento siento que no hago un papelón y que esta bueno. Obviamente que la decisión de que el disco termine siendo como fue, no fue totalmente mía, también intervino Afo Verde y Rafa Vilak que son el director artístico y el presidente de la compañía BMG, estuvieron de acuerdo como quedó el disco, también tuve ese aval. Arrancamos con algo más o menos digno.

Incluiste ritmos que habitualmente no tocás, cumbia, cuarteto... ¿Intentás acercarte a lo popular con el disco?
La intención era hacer música más popular o bailable con un acento particular en lo que es la rítmica, arranque el disco componiendo con diferentes ritmos, también una de las consignas que me había dado Afo era no hacer folklore ni tango, que era en general lo que hice yo en toda mi historia, pero llegar al repertorio del disco me pareció que faltaban ritmos mas relacionados con la Argentina y dentro de los ritmos bailables, el ritmo por excelencia más para arriba que hay en la Argentina, es el cuarteto cordobés, la cumbia es un ritmo que no es específicamente nuestro, tiene un gran repertorio de música que en general ninguno de nosotros admira pero si disfruta cuando hay alguna joda, ponés una cumbia y te pones a bailar. La idea del disco era no tenerle miedo a ese momento, yo por bailar una cumbia no me transformo en nada más que eso, soy Lito Vitale bailando una cumbia y todo lo que hice no se destruye con esa actitud, sino que se suma a la posibilidad de darme el permiso de también hacer música de diversión.

Pero sabés que no es algo que se espera de vos.
Seguramente no se espera, pero yo creo que con todo el respeto que siempre afronte producciones musicales lo hice con estos ritmos, no es que hice una cumbia y dije “voy a tocar esta porquería a ver como me sale”, de ninguna manera, lo mismo que con el cuarteto, traté de escuchar cuarteto, traté de escuchar cumbia a ver como estaba armada la percusión, la forma de las canciones, desde ahí traté de hacer algo con mi impronta.

El tema de cumbia que hiciste se llama “La cumbia de Harry Porter”.
Hace unos años un político que tuvo a cargo el país durante 10 años, Menem, cometió ese furcio, dijo: “ustedes piensan que yo soy Harry Porter”, y a mi me quedó muy grabado eso y como no quería ponerle algo muy directo relacionado con él en el titulo, me pareció que era un chiste para los que recordaran esa anécdota… por eso “La Cumbia de Harry Porter”.

Igualmente la letra es bastante clara…
Si se adapta a varios, pero me pareció que él es el que se acerca más…

Tenés muchos invitados en el disco. ¿Cómo los seleccionaste?, armaste el tema para ellos…
Si, específicamente cada vez que armaba un tema decía: “este me gustaría que…” o en la mitad de la composición o cuando ya estaba la canción hecha decidía quien me gustaría que sea el letrista, inclusive a cada uno le fui proponiendo y sugiriendo el tema de que hablaba la canción y trabajaron los siete letristas de corazón y por suerte con un resultado que para mi esta bárbaro.

Habías hecho algo similar en “Escúchame entre el ruido”, ¿te considerás un buen seleccionador?
No se, en este caso es un disco mío, el otro era un seleccionado de canciones y de interpretes para cada canción, no se si me considero bueno o malo me gusta mucho hacerlo y considero que el disco “Escúchame entre le ruido” más allá de mi trabajo es un disco valioso para la historia del rock porque me parece que la interpretaciones que han hecho los cantantes de las canciones que no le pertenecen son muy buenas. La interpretación de Los Tipitos de “Díme quién me lo robó, la de Spinetta de “Tres agujas” o la de “El Indio Solari” son más allá de mi trabajo, hitos que me parece que van a quedar en la memoria y en la historia, es un disco hecho con mucha entrega artística y yo fui como el manager de todo ese disco, fui el que lo hizo posible, pero me parece que ellos aportaron mucho de cada uno.

¿Quién fue el músico que más tuviste que insistir para que se sume a la propuesta? Imagino “el Indio” por ejemplo que hizo un tema de Calamaro.
No, al Indio le había propuesto otra canción y el me pidió hacer “El Salmón”, los únicos que no pudieron porque no tenían tiempo fueron Fito y Andrés Calamaro, tenían una muy buena cuartada, era que estaban muy ocupados los dos, como siempre, y no estaban en Buenos Aires, Fito estaba filmando o estaba mezclando, la verdad prefiero pensar que no fue falta de ganas sino que realmente fue falta de tiempo, a veces cuando estas metido en un proyecto que venga algún otro y te pida algo completamente distinto te saca de cuadro. Con Fito tuve la mejor, de hecho me mando algo que ya tenia grabado, un homenaje que había realizado para Spinetta, nunca lo había editado, pero no me cuadraba conceptualmente en el disco y le agradecí la intención. Todo bien.

Decís que no te importa el éxito, que no lo tenés como objetivo, ¿eso te permite trabajar más tranquilo a la hora de plantearte cosas nuevas, como por ejemplo este disco?
Mirá hay una parte que es innegable en cada uno de nosotros, es mucho mejor ser millonario, lindo y joven que ser pobre, feo y viejo (risas) eso es obvio, pero evidentemente uno hace lo que hace y el primer motor es porque te gusta, si yo tendría que hacer un trabajo acá en el estudio que fuera una porquería que yo no me bancara directamente no me sale, todos los trabajos que hago si bien son muy eclécticos, todos los hago con la misma entrega, con el mismo entusiasmo, algunos me pagan mucha guita, otros no me pagan nada, otros me pagan más o menos pero la entrega y el entusiasmo no tienen que ver con la guita, eso no implica tener más o menos ganas de hacerlo. Hay conciertos que van 20 personas, hay conciertos que van 15 mil, el artista siempre tiene una impronta amateur, nunca sos un empleado de banco que cobra un sueldo y le importa poco lo que hace. Siempre tiene que haber unas ganas de expresar y comunicarte con lo que haces. Obviamente que para comprar la consola y éste estudio tuve que laburar mucho para ganar plata, pero tuve la suerte que gané plata haciendo cosas que me gustan y también tengo el cable a tierra. No me resultó tan fácil todo como mucha gente piensa, todo me costó mucho, tengo esto y nada más, no tengo cuentas en Suiza (risas). Igual que Fito, el tipo hizo guita y la gastó toda en su película y me parece una actitud completamente para aplaudir porque tiene que ver con su necesidad artística.

¿Qué objetivos te planteaste a la hora de hacer “El Otro”?
El objetivo era mostrar justamente “el otro” o uno de los tantos otros que yo tengo y que evidentemente todo el mundo debe tener y por supuesto si esto genera que mucha gente venga a escucharlo, mucho mejor y sino mala suerte.

¿Tenés muchos más otros para mostrar?
Durante todos estos años he mostrado bastantes otros, porque toqué con Los Redondos, con Eduardo Falú, con Mariano Mores, toqué con Valeria Lynch, con Andrés Jiménez… ya te nombre cinco que son bastante distintos y tengo la suerte de tener un espacio en el programa de Juan Alberto Badía donde también me doy muchos gustos. ©