San Eliseo

Sobre la ruta que une la localidad de Canning con el partido de San Vicente se extendía hace años la antigua estancia San Eliseo, que ocupaba más de 20.000 hectáreas. En medio del entorno rural característico de la provincia de Buenos Aires se levantaba un casco de líneas clásicas italianas construido en 1894. A su alrededor, el parque diseñado por Carlos Thays hacía gala de una añosa arboleda que convivía con las plantas ejemplares. Durante años la estancia fue punto de encuentro de la aristocracia local y los pujantes inmigrantes europeos, además de alojar a personalidades de la historia argentina de fines de principios del novecientos. Los años de esplendor pasaron rápido y el final del siglo XX encontró al viejo casco casi destruido por el paso del tiempo y el abandono. Las tierras habían sido destinadas a otros fines, y el campo ya no era productivo. La estancia San Eliseo pasó, como tantas otras, a ser un recuerdo de los años prósperos; hasta que la zona sur se transformó nuevamente en un páramo elegido por aquellos que buscaban alejarse de la gran ciudad, en pos de una mejor calidad de vida. Con el surgimiento de nuevos emprendimientos, las tierras se valorizaron y un grupo inversor europeo fijó sus ojos en la antigua estancia para desarrollar un proyecto urbanístico que marcaría un nuevo estándar en urbanizaciones privadas. Así surgió San Eliseo Golf & Country Club, un club de campo ubicado a sólo cuarenta minutos de la Capital Federal, que hace gala de una conjunción única entre naturaleza, arquitectura y deporte desarrollado a lo largo de 173 hectáreas con una espectacular cancha de golf y diez cristalinos lagos. Los inversionistas conformaron el Grupo ICC (con capitales de origen norteamericano, sueco y británico) quienes tienen entre sus antecedentes emprendimientos como Club La Costa, Sunset Beach y La Cala Golf & Country Club, en España, galardonado en 1995 con el premio al mejor desarrollo internacional en el “International Property Awards”. El proyecto inicial estuvo a cargo de la empresa Masgolf, conformada por los arquitectos Eduardo Alvarez, José María Gómez y Patricio Martín, y Jean Sonnevi a cargo del diseño de la cancha de golf. La empresa diseñó una urbanización en la cual todos los lotes tuvieran grandes dimensiones y sus fondos lindaran con el link de golf. Se mantuvieron grandes extensiones de espacios verdes y se planeó una importante infraestructura deportiva. Los mismos arquitectos también proyectaron el portal de entrada y la restauración del casco y construcciones aledañas, para ser utilizadas como áreas comunes. La casona, que se encontraba totalmente destruída, incendiada y sin techo, fue restaurada respetando el estilo original y dotándola de todas las comodidades necesarias para convertirse en el Club House principal de San Eliseo. También se realizó una importante obra de submuración para permitir que el sótano existente se transformara en un subsuelo de dos metros y medio de profundidad para albergar los vestuarios de damas y caballeros. A su vez se reciclaron las edificaciones aledañas, que hoy se convirtieron en el Cactus Bar, la Administración, la oficina de ventas y el Pro Shop. San Eliseo reserva el 60 % de los espacios verdes, destinados a sectores comunes e instalaciones deportivas: una piscina de 800 m2, siete canchas de tenis, canchas de fútbol y de rugby profesionales, dos canchas de usos múltiples y el link de golf de 18 hoyos. Actualmente, el golf es la estrella de San Eliseo, con una cancha diseñada por Sonnevi con la participación activa de Roberto de Vicenzo. Fue concebida con los más altos estándares internacionales, desarrollada sobre 60 hectáreas y construida bajo las normas de la PGA. ©

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